
Vender propiedades inexistentes en el mundo real no sólo da dinero, mucho dinero, sino que además contribuye a desarrollar las economías de países emergentes. Esta es, a grandes rasgos, la conclusión a la que llega el Banco Mundial en su último estudio, en el que analiza el impacto de los juegos sobre las economías de estos países.
Según el estudio, los beneficios producidos por economías virtuales asociadas a juegos como Ultima Online o World of Warcraft han alcanzado los 3.000 millones de dólares en 2009 y dan trabajo a unas 100.000 personas en países como China o Vietnam.







