
Hay gente que tiene dinero, mucho dinero, y muchas ganas de gastarlo en cosas que los simples mortales no sómos capaces de entender. Es el caso de JJ Hendricks, un millonario coleccionador de antiguos videojuegos que acaba de cometer una auténtica locura.
Ha conseguido hacerse con un rara avis dentro del sector. Un cartucho original del ‘Nintendo World Championships’, aparecido para NES allá por el final de la década de los años ochenta.
Lo peculiar del juego en concreto es que se trata de uno de los pocos cartuchos dorados que se publicaron, 26 en concreto, y uno de los pocos que todavía resiste dando caña y diversión. Vamos, completamente funcional.






