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El ICRC sugiere la inclusión del Derecho internacional humanitario en los shooters realistas

El ICRC sugiere la inclusión del Derecho internacional humanitario en los shooters realistas
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El International Committee of the Red Cross, la organización de la que nace la Cruz Roja, por ejemplo, cree que hay espacio para el Derecho internacional humanitario en los videojuegos. O lo que es lo mismo: el ICRC tiene interés en dar a conocer algo más sobre las leyes, normas y protocolos que regulan los conflictos armados en aquellos juegos que simulen situaciones de combate reales.

De entrada esto produce el típico rechazo frontal de gran parte de la comunidad jugona tal y como se puede ver en los comentarios de la noticia publicada por NBC News, pero lo cierto es que, si uno lee con detenimiento la página en la que el ICRC explica qué es lo que busca exactamente y qué no, y esta segunda parte es muy importante, se da cuenta de que no existe ningún tipo de ataque a los videojuegos. Es más, el ICRC en todo momento muestra un gran respeto por los videojuegos y deja claro que sus intenciones son más bien de tipo educativo, nunca censor.

El Derecho internacional humanitario en los videojuegos

¿Sabéis algo del Derecho internacional humanitario? Origen, tratados y convenios, protocolos… Seguramente poco o nada. Yo tampoco soy ningún experto. ¿Qué es un crimen de guerra y qué consecuencias tiene, por ejemplo? Habremos visto y oído cosas en las noticias, y también en películas que tratan el tema de forma específica, pero la mayoría no sabemos con exactitud cómo funcionan estas leyes. Un par de ejemplos recogidos en el Derecho internacional humanitario en el ámbito de la protección: está prohibido matar o herir a un adversario que haya depuesto las armas o que esté fuera de combate, así como mutilar o mancillar los cuerpos de los soldados caídos.

Entonces, ¿qué es lo que el ICRC quiere ver en los videojuegos que simulan conflictos armados reales? Importante recalcar esto, ya que el comité deja fuera de forma clara y contundente el resto de juegos y no se mete en el tema de la violencia en los videojuegos en absoluto:

El ICRC sugiere que, tal y como sucede en la vida real, estos juegos deben incluir consecuencias virtuales para las acciones y decisiones de las personas. Los jugadores deberían ser recompensados por respetar el Derecho internacional humanitario y debería haber penalizaciones virtuales por la violación del Derecho internacional humanitario, en otras palabras crímenes de guerra. Esto ya existe en muchos juegos que simulan conflictos. El jugador no debería recibir recompensas por acciones que en la vida real serían consideradas crímenes de guerra.
Nuestra intención no es estropear el disfrute del jugador interrumpiendo el juego con mensajes en pop-up enumerando disposiciones legales o sermoneándole sobre el derecho internacional humanitario. Nos gustaría ver el derecho internacional humanitario integrado en los juegos para que los jugadores pudieran tener una experiencia realista y enfrentarse directamente con los dilemas con los que lidian los combatientes reales en campos de batalla reales. Las buenas ventas de los nuevos lanzamientos que han hecho esto prueban que integrar el DIH no quebranta el éxito comercial de los juegos.

Ahora sería muy fácil soltar eso que yo mismo he escrito en otras ocasiones y en contextos muy distintos a este de “hay que diferenciar entre la vida real y los videojuegos”, y más teniendo en cuenta que no se ha demostrado una correlación entre violencia virtual y violencia real, pero no es el caso. El ICRC está hablando sola y exclusivamente de añadir un punto más de autenticidad a los juegos que pretenden reflejar de forma realista un conflicto armado y reconoce que hay títulos en los que esto ya sucede. Es más, parece ser que algunos estudios de desarrollo, como Bohemia Interactive ('ArmA'), ven con buenos ojos una colaboración con el comité en este sentido. Echadle un vistazo al siguiente vídeo:

Nada de demonizar los videojuegos

Lo que más me ha gustado de la propuesta del ICRC es que en ningún momento se esconde de las preguntas incómodas tipo “¿por qué en los videojuegos sí y en las películas, en los libros o en las series de TV no?” o “¿no debería el ICRC estar más preocupado de los conflictos reales que de los videojuegos?”, que son las que suelen aparecer primero en los comentarios de esa gente que intenta atacar sin haber leído las cosas primero.

A uno le podrá gustar más o menos que en un videojuego se pretendan trasladar ciertas leyes aplicadas en la vida real, como el DIH, pero si estamos hablando de juegos que simulan conflictos armados de la forma más realista posible la verdad es que puede tener sentido. Lo importante en este caso concreto, en mi opinión, es que el ICRC, a diferencia de otros organismos que cada cierto tiempo intentan alterar el sector de los videojuegos con peticiones estúpidas que no vienen a cuento salvo para llamar la atención, sugiere algo que no es descabellado y lo hace de forma respetuosa y sin meterse en jardines de difícil salida.

Más información | International Committee of the Red Cross

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