Agarraos que vienen curvas y esta vez es mejor ir avisados. La guerra de las consolas (triste que tengamos que acuñar esa expresión) se divide claramente en tres bandos enfrentados que, a su vez, ejemplifican a tres consolas diferentes.
Xbox 360, Nintendo Wii y PlayStation 3. Tres maneras diferentes de acercarse al mercado, tres estrategias de venta divergentes y una lucha tecnológica brutal entre dos de ellas. No vamos a hablar de la consola más vendida de esta generación, Nintendo Wii no entra en esta disputa así que centrémonos en los “músculos gráficos” de la batalla.
Todos sabemos lo que cuesta la consola de Sony y lo maravillosamente potente que nos han vendido que es. Y todos sabemos, de nuevo, que la consola de Microsoft es mucho más barata y que a la hora de la verdad muestra gráficos muy semejantes o incluso mejores (por ahora, según los desarrolladores). Pero ¿sabíais que Xbox 360 sólo existe gracias a que Sony decidió embarcarse en el desarrollo del Cell junto a IBM? ¿Sabíais que IBM vendió partes de la estructura del procesador a Microsoft antes de que la mismísima Sony pudiese ni tan siquiera probarlo, para desarrollar Xbox 360?
Lo dicho, agarraos que vienen curvas.

Cell, ese procesador de potencia descomunal que hace unos años se presentaba como la revolución computacional del siglo y que, aún con un mundo que demostrar, integra el corazón de la consola más potente fabricada hasta la fecha por parte de Sony.
Sony está decidida a someter a su consola, PlayStation 3, a un severo régimen. Primero, del modelo original, decidió recortar la retro compatibilidad por hardware. Y a pesar de que consiguió mejorar el rendimiento (económico y tan sólo de cara a sus beneficios) del sistema, no debió quedarse totalmente satisfecha.
Cuando Sony creó el procesador Cell, su intención era que todos los gastos de investigación y desarrollo empleados en el mismo dieran sus frutos más allá de su consola PlayStation 3.
A principios del año pasado, IBM comenzaba a fabricar el 
Esta noticia va a callar las bocas de todos aquellos que dicen que la PlayStation 3 es demasiado cara. Y es que la PlayStation 3 es mucho más que una simple consola de videojuegos. Su avanzado procesador multinúcleo (el famoso procesador Cell) se ha revelado como una de las mayores bazas de la consola. Además, su producción en cadena gracias a la consola permite acceder un procesador de gran calidad a un precio accesible.
Últimamente a Sony no dejan de “crecerle los enanos”, como se dice popularmente. En esta ocasión, la denuncia proviene de la compañía californiana Parallel Processing, que afirma que el procesador Cell desarrollado por Sony y utilizado en PlayStation 3 infringe una patente suya denominada “Synchronized Parallel Processing with Shared Memory”, que podría traducirse por algo así como “Procesado paralelo sincronizado con memoria compartida”.


