
Está claro desde la primera vez que vimos el aspecto de la bruja protagonista de ‘Bayonetta’. Era un juego diseñado por y para tíos. Dosis de acción por un tubo y una protagonista que parecía recién salida de una sesión de BDSM con magos.
Desde el inicio se ha acentuado el tono “sexy” y picante del juego, ya fuese mostrando los atributos femeninos de la protagonista o mediante sus sensuales diálogos. Era cuestión de tiempo que el brillante genio del márqueting encargado de promocionar el título se acordase de Playboy y de lo bien que podían quedar esos “dos conceptos” juntos. Dicho y hecho, un montón de conejitas de Playboy nos enseñan lo bien que se han aprendido el papel principal de ‘Bayonetta’.






