La gran mentira de 'Heavy Rain'

Con dos mil páginas de guión, resulta evidente que ‘Heavy Rain’ es ante todo palabras. Podríamos pensar pues que nos encontramos ante el culmen de una tendencia, la de contar historias. Porque los videojuegos, una vez superada la sorpresa de su novedoso elemento interactivo, se vieron inmediatamente en la necesidad de arroparse con argumentos.
Puede ser el cuento del ratón encerrado en un laberinto expresado en ‘Portal’, una premisa limpia y repleta de posibilidades donde nuestra imaginación se encarga de llenar los huecos. Puede ser un sueño utópico transformado en pesadilla distópica llamado Rapture, o un bello poema mudo donde el silencio de áridos paisajes fronterizos es únicamente roto por el trotar de un jinete y su caballo (esa soledad del amante malherido enfrentado a la solemnidad de milenarias montañas en movimiento).

Despacito y buena letra con PlayStation Move, eso es lo que Sony debe tener en cuenta al embarcarse en un proyecto como el que se nos avecina. Los caminos a elegir son varios y tan confusos unos como otros, y llegar al final de todos es más complicado de lo que parece. Al menos ahora cuentan con una guía que les indica cómo y dónde podrían tropezar para poder evitarlo a tiempo.









