Pragmata en Nintendo Switch 2 es más que sus gráficos y encaja de una forma que no supe ver hasta jugarlo

Pragmata en Nintendo Switch 2 es más que sus gráficos y encaja de una forma que no supe ver hasta jugarlo

El Refugio y la estructura jugable del nuevo título de Capcom se disfruta en Switch 2

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Pragmata
razablan

José Ángel Mateo

Coordinador

Podrías entrar a este texto pensando que las impresiones de Pragmata en Nintendo Switch 2 se pueden arreglar en un par de párrafos: uno para los datos de resolución, framerate y tecnologías empleadas para mejorar la imagen, y otro para comentar someramente si Capcom sigue tan en forma como parece al observar la racha que llevan durante los últimos años. De hecho, yo pensaba así hasta que me puse con el nuevo videojuego de la compañía japonesa y comprendí el valor añadido de Switch 2 para la propuesta jugable.

Incluso jugando a la demo disponible en la eShop podemos hacernos una idea de lo primero: un meritorio apartado técnico al que las imágenes estáticas, especialmente en modo portátil, no hacen justicia, pero que gana con unos sólidos, que no férreos, 60 FPS. Los dientes de sierra son algo real si comparamos con el resto de consolas y PC, así como los reflejos y la iluminación bajan un escalón en la híbrida de Nintendo; e incluso se repite un tratamiento del pelo de Diana que recuerda a lo sucedido con Mia Winters en la versión para Switch 2 de Resident Evil 7.

Y, como digo, Pragmata cumple con nota cuando está en movimiento. La acción es tremendamente ágil, los escenarios tienen un nivel de detalle muy potente y lo rápido que responde el videojuego a nuestros imputs hace que los combates contra los robots sean muy disfrutables. Un port al nivel de Resident Evil Requiem, pero que creo que llega a ser más interesante por cómo se juega a Pragmata.

El Refugio tiene sinergia con la consola

La aventura de Leon S. Kennedy y Grace Ashcroft acababa por merecer algo más la pena en consolas de sobremesa y PC por la inmersión que aportaba ese plano técnico más potente, lo que podría hacer que con Pragmata bien pudiéramos inclinarnos a pensar lo mismo. La cuestión es que después del prólogo ya me di cuenta de porqué Capcom veía claro que el título tenía que salir de lanzamiento en Switch 2.

Pragmata Refugio

No pasará mucho tiempo hasta que Hugh y Diana lleguen a El Refugio, un emplazamiento libre de enemigos que sirve como base para la pareja de protagonistas. Aquí es donde podremos ir mejorando nuestras capacidades de combate, así como personalizar las armas y habilidades antes de salir a explorar la base lunar donde se desarrolla la historia.

Los niveles de Pragmata están repletos de contenido, coleccionables y recursos con los que progresar, así como cuentan con puntos de guardado en forma de túneles que permiten volver a El Refugio. Es normal encontrarse con uno de estos cada 15 o 20 minutos, y casi siempre es buena idea volver porque es razonable tener ítems con los que mejorar la vida máxima de Hugh, la velocidad de hackeo de Diana o incluso desbloquear un nuevo arma. De esta forma, las partidas cortas son posibles en Switch 2, de hecho casi me atrevería a decir que el videojuego tiene una sinergia muy interesante con la híbrida de Nintendo.

Un diseño que encaja a la perfección

Cuando detecté este hecho, no pude más que reforzar mi parecer al respecto con nuevas decisiones de diseño que iba descubriendo. Para ponernos en situación te diré que contamos con una pistola básica que se recarga automáticamente, pero que carece de la potencia para derrotar a los enemigos más potentes o para enfrentarnos a enjambres de ellos. Para eso necesitaremos los trasuntos de escopetas, francotirador o lanzagranadas que iremos consiguiendo, pero que funcionan como un consumible de un único cargador. 

Pragmata Refugio Cabin te animará a buscar estatuas por el mapa, un clásico de Capcom.

Podemos salir de base con un arma ofensiva, una táctica y una herramienta, pero apenas nos servirán para ir relativamente sobrados contra uno o dos grupos de robots. De igual manera funcionan las curaciones, que funcionan de manera idéntica a los populares "estus" de Dark Souls al recargarse al volver a base, o los bloques de hackeo que potencian la habilidad de Diana al pasar por ellos durante el minijuego. Todo está pensando para permitir sesiones más o menos cortas y visitas recurrentes a El Refugio.

Otro apoyo más para mi teoría que encontré en el diseño de Pragmata es cómo el videojuego te anima a rejugar sus niveles. No estamos en un metroidvania donde las habilidades te desbloquean secciones enteras, pero sí que examinar el entorno una vez más te puede llevar a conseguir nuevos recursos y secretos que te habías pasado por alto. La sensación, sin llegar a ser un collectathon, sí que es la de uno de los Ratchet & Clank modernos donde quieres exprimir al máximo el videojuego para desbloquear todo su contenido.

A mi me ha pasado que Pragmata me ha parecido tan bueno que no podía parar de jugar, pero es indudable que estamos frente a un título que sí que permite el disfrute en base a partidas cortas, algo que Nintendo Switch 2 habilita como ninguna otra plataforma. Jugar al nuevo hit de Capcom en la híbrida de Nintendo es una decisión de la que no me podría arrepentir.

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