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Análisis de Voidrun, otra muestra más de que el género de los matamarcianos sigue innovando 40 años después
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Análisis de Voidrun, otra muestra más de que el género de los matamarcianos sigue innovando 40 años después

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No deja de resultar sorprendente que el género de los matamarcianos, uno de los más veteranos de la industria de los videojuegos, siga innovando a estas alturas. Y si no que se lo digan a Benjamin Soulé y su Voidrun.

Estrenado este mismo mes en Steam, estamos ante una mezcla interesante del concepto de shoot 'em up cenital de movimiento libre y sin bordes que introduce un elemento esencial en la fórmula que cambia el concepto por completo: en vez de disparar, tenemos que "tejer" trampas a lo Qix.

El mítico Qix de Taito inspira a este shmup

Voidrun

Procedente de itch.io hasta que alcanzó su versión estable para Steam, Voidrun ha tomado como referencia aquel clásico de Taito Corporation donde íbamos trazando distintas figuras rectangulares hasta cubrir el mayor porcentaje de la pantalla para acorralar al enemigo y poder pasar de fase.

Los más jóvenes lo recordarán por uno de sus innumerables clones, aquel Gals Panic donde a esa fórmula se le añadía un poco de picante con fotos de chicas en pose sugerente para incentivar al jugador a limpiar la pantalla.

El caso es que Benjamin Soulé ha tomado la fórmula primigenia de Qix de cara a la eliminación de enemigos. Tan solo los podremos matar tejiendo sobre ellos "bolas de vacío" que los cubran por completo y los expulsen de la pantalla. Así hasta que no quede ningún enemigo y superemos el nivel.

Siendo un shoot 'em up, cuesta habituarse a esta fórmula, incluso para los que nos considerábamos expertos en el clásico de Taito, uno de los que más disfruté en su momento de la innovadora compañía nipona. El motivo es que hay que cambiar el chip a la hora de enfrentarse a cada enemigo, porque hay muchos y con patrones muy variados: no es algo tan sencillo como rodearlos y ya. Hay que trazar distintas estrategias para cada uno.

Voidrun, el matamarcianos diferente (y duro)

Voidrun

Parte de esa exigencia viene dada por el "poder" de la nave, como si del icónico Snake de Nokia se tratase. Porque tenemos un número limitado de bolas del vacío para colocar, lo que dificulta la tarea de eliminar la presencia de enemigos al inicio de cada partida. Para ello habrá que ir destapando parte del suelo en busca de más cápsulas de poder que amplíen el límite.

Esa mezcla de conceptos entre dos juegos clásicos se ve aderezada por distintos power-ups que nos permitirán gozar de más funciones, como que el modo de concentración (donde recuperamos las bolas perdidas) detecte cápsulas ocultas, que actúe de escudo o llegue a ralentizar la partida.

Voidrun destaca, además, por la enorme variedad entre sus tres modos de juego: Clásico, Arcade y Aventura. El que más pica al jugador es el segundo precisamente por su espíritu arcade, donde tenemos que luchar contra nosotros mismos para alzarnos con la mayor puntuación posible con una mísera vida. Una especie de modo de supervivencia de dificultad creciente donde se nos va concediendo un power-up gratis al superar cada oleada.

En el modo Clásico partimos con un buen puñado de vidas y cuatro power-ups aleatorios, de los cuáles se nos irá quitando uno por cada planeta que superemos; mientras que en el modo Aventura tendremos un número concreto de vidas por cada zona, estando en nuestras manos el orden en el que queremos progresar en la historia. Y con tiendas que venden power-ups.

Un juego ideal para partidas cortas e intensas

Voidrun

No importa el modo por el que nos decantemos, porque Voidrun se muestra igual de consistente en los tres. Y en todos nos brinda una experiencia de lo más exigente, no solamente por lo que cuesta pillarle el truco a esta mezcla de mecánicas, sino también por la dureza y mala leche de ciertos enemigos y trampas, como los que tienen equipados el elemento de fuego.

Y es que hay que tener muy controlado el cambio entre colocar bolas de vacío y concentración de la nave, donde las absorbemos, ya que si nos concentramos podemos atraer el fuego y morir prácticamente al instante.

Hay muchas tácticas a aplicar en cada partida (de por sí, diferentes), pero manteniendo la importancia de ir destrozando el suelo para reducir la movilidad de los enemigos que son terrestres. Táctica que se echa por tierra cuando nos topamos con mapas rodeados por fuego donde ese "vacío" en el suelo abre, precisamente, más zonas de fuego que calientan la nave.

Lo bueno es que el control de la nave resulta exquisito y sólo se le puede poner una pega al apartado jugable: que el minimalismo estético afecte, de vez en cuando, al devenir de la partida al no diferenciar bien las bolas de vacío con las trampas u otros elementos. O incluso con tirones puntuales.

La opinión de VidaExtra

En definitiva, Voidrun es una propuesta de lo más fresca para el género de los matamarcianos que todo fan debería probar sin que le afecte demasiado lo poco acertado que resulta su exagerada vena retro de cara a los gráficos. Porque esa mezcla entre shmup, Qix y Snake (e incluso Asteroids) funciona.

Voidrun

Voidrun

Plataformas Steam
Multijugador No
Desarrollador Benjamin Soulé
Compañía Benjamin Soulé
Lanzamiento 5 de junio de 2019
Precio 7,39 euros

Lo mejor

  • Su mecánica resulta de lo más fresca
  • La enorme variedad entre sus modos de juego
  • El modo Arcade pica hasta niveles demenciales
  • El control de la nave es exquisito

Lo peor

  • Su minimalismo estético resulta algo confuso por momentos
  • Algunos tirones puntuales

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