Algo que nos ha dejado Naruto desde prácticamente el primer capítulo del manga es su afán por "evangelizar" a sus villanos. En casi todos los arcos, los enemigos del joven ninja de Konoha han acabado rectificando de alguna manera y prácticamente no ha matado a ninguna persona. Sin embargo, hay una excepción.
Para ello toca irnos al arco del rescate del Kazekage, justo al inicio de Naruto Shippuden, donde el joven shinobi se enfrenta supuestamente a Itachi Uchiha. Sin embargo, al lanzarle la poderosa técnica Odama Rasengan para intentar incapacitarle, el aspecto de Itachi cambia por completo.
Resulta que esta persona no era el hermano de Sasuke, sino un ninja de la Villa Oculta de la Arena llamado Yura. Este shinobi era alguien de moderada importancia en el gobierno de Gaara, pero lo que ninguno sabía era que realmente era un agente secreto de Akatsuki.
Sasori le había implantado un sello que le hacía olvidar todo sobre su pasado con Akatsuki, provocando que fuera un doble agente prácticamente invisible. Tras haberse ganado la confianza de Gaara, este sello fue desactivado y Yura comenzó su misión de secuestrar al Kazekage y hacerse con el Demonio de Una Cola.
Es aquí cuando aparece Nagato, también conocido como Pain, que, para ganar tiempo, utilizó el cuerpo de Yura para lanzar la técnica prohibida de cambiaformas Shōten no Jutsu, con la que lo convirtió en Itachi y, por consiguiente, en la única víctima real de Naruto.
Si Itachi hubiese sido la persona que recibía este ataque, probablemente no habría muerto, sino que habría quedado incapacitado, pero para alguien de un nivel de poder menor es una muerte casi en el acto. Y así fue; Naruto no volvió a matar a nadie desde entonces y no apunta a que lo vaya a hacer en el futuro.
En VidaExtra | Este personaje de Naruto no tiene transformaciones ni es el más poderoso, pero es lo mejor que ha creado Kishimoto en toda su carrera