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Ouya análisis

Tras meses y meses de espera ya puedo decir que me ha llegado. Y ojalá lo pudiese decir más contento, con media sonrisa dibujada en mi boca o con la satisfacción de quien se deja llevar por un arrebato y el tiempo le acaba dando la razón. No ha sido así. Ya me ha llegado mi OUYA y como manda la tradición lo primero que voy a hacer es abrirla en canal (figuradamente) para compartir con vosotros sus pros y sus contras. Quizá os queráis clavar una cuchara oxidada en el ojo, puede que sea más placentero.

Pero empecemos esta historia por donde se merece, por el principio. Para que podáis entender un poquito mejor la pésima atención al cliente que OUYA le brinda a sus usuarios. Admito que fui uno de los que no veía nada claro el proyecto cuando se desató la fiebre por el kickstarter.

Desaparecida en combate

OUYA ganaba miles de dólares en aportaciones al día y yo seguía sin saber si apostar 100 dólares por ella o no. Al fin y al cabo hablamos de una aportación significativa por un proyecto que generaba muchas dudas. Pero uno es un romántico, tiene su corazoncito y el hecho de que una empresa salida de la nada y apoyada por miles de usuarios se estuviese planteando una especie de alternativa “low cost” a las grandes marcas acabó inclinando la balanza.

Por desgracia cuando me decidí el proyecto en kickstarter ya había llegado a su fin aunque la empresa había decidido seguir con las aportaciones vía su página web. Así lo hice. Era el 26 de enero.

Desde el principio se me informó de que mi consola sería enviada en abril ya que se me consideraba parte de la dotación “kickstarter” aunque yo había aportado mi dinero vía web. Por supuesto la consola no llegó en abril, ni en mayo, ni en junio. He tenido que esperar hasta mediados de Julio para recibirla por sorpresa.

Y eso que yo estaba por empezar los trámites para pedir una devolución del dinero. En estos meses de espera he enviado cuatro emails a la sección de soporte y ni han tenido la decencia de responderme. Sólo lo hicieron al principio, al poco de adquirirla, cuando me reiteraron que mi consola llegaría en abril. Ni se me ha informado de que se enviaba el dispositivo, ni de cuando me llegaría, ni se me ha respondido a ninguna pregunta… tan sólo un mensaje automático que me aseguraba, yo creo que con rechochineo, que en breve responderían mi solicitud. En definitiva, un trato al usuario poco recomendable por decirlo de alguna manera. No soy el único que lo ha sufrido, claro.

Cientos de quejas han inundado los foros especializados estos últimos meses quejándose de lo mismo. Una situación que demuestra que la empresa de Julie Uhrman no estaba preparada para el proyecto que tenía entre manos.

Características técnicas de la OUYA

OUYA

Un packaging sencillo y elegante, muy en plan Apple, que esconde una consola diminuta y muy bien diseñada, un mando del que hablaremos en breve, un cable HDMI, el cable de corriente y un adaptador de enchufe americano a europeo. Todo acompañado por un diminuto manual de instrucciones que le dedica exactamente dos páginas por idioma a darnos las primeras instrucciones de funcionamiento.

El resto de explicaciones para acabar de prepararla nos las va dando la misma consola al iniciar el proceso de configuración.

Ouya

Centrémonos en la consola en sí. Es pequeña, más pesada y contundente de lo que creía y tiene un acabado estupendo. Ni mucho menos se ve una pieza de plástico de mala calidad y medio vacía (algo que podía acabar pasando). Pese a sus diminutas dimensiones se las apaña para ofrecer salida HDMI, una conexión a mini USB, una conexión USB y puerto Ethernet. Una vez enchufada no hace ningún tipo de ruido y aunque se calienta no he llegado a apreciar a los ventiladores girando a toda máquina. En resumen, está muy bien diseñada y es muy elegante. Punto positivo.

Ouya

A nivel interno no hay mucho que destacar ya que cuando se presentó la consola en sociedad sí que tenía un hardware de última generación pero a día de hoy son muchos los teléfonos de gama alta y media que lo superan.

  • Procesador Nvidia Tegra 3 T33
  • 1GB de RAM
  • 8GB de almacenamiento interno (ampliable mediante disco duro externo vía USB) de los cuales quedan aproximadamente 6GB libres.
  • Conexión HDMI1.4a
  • WiFi 802.11 b/g/n
  • Puerto Ethernet
  • Bluetooth LE 4.0
  • Micro-USB
  • USB 2.0 (uno)
  • Mando inalámbrico (dos pilas AA) con controles estándar con un panel táctil y capacidad para cuatro mandos.
  • Sistema operativo Android 4.1

De todas maneras y al ser un hardware cerrado (al menos hasta que salga otra OUYA) posiblemente podamos ver a algunos desarrolladores sacándole más partido. Eso sí, primero tendrán que llegar los juegos exclusivos de la plataforma y no conformarse con disponer del catálogo Android genérico. Una situación que se antoja complicada y que, en cualquier caso, tendrá mucho que ver con el nivel de aceptación que tenga la consola por parte del público.

El controvertido mando

Ouya

Mucho se ha hablado del mando de la consola. Primero por que los desarrolladores pidieron una serie de cambios para mejorarlo y luego por culpa de la colocación de las pilas. El compartimento donde se encuentran (dos pilas, una en cada cuerno invertido del mando) acaba molestando a la hora de jugar.

Y es cierto. Ocurre. Para acceder al susodicho compartimento debemos deslizar dos partes de la carcasa superior del mando. Algo que a priori sorprende pero que en breve demuestra no haber sido la mejor opción ya que facilita que los botones se queden atascados de vez en cuando. Habrá que ver también cómo aguanta ese sistema de cierre el paso del tiempo. Muy buena espina no da.

OUYA

El tacto en si del mando no es malo aunque tampoco llega a la calidad de los de la Xbox 360 o el DualShock 3, por ejemplo. Es cómodo de usar y la pequeña superficie táctil es suave y está perfectamente integrada con el diseño. Lo malo es que luego, a la práctica, no acaba de funcionar todo lo suave que se podría esperar. Aunque eso imagino es una cuestión más de software que de hardware.

Por desgracia no tiene el nivel de acabado que sí tiene la consola y posiblemente algunas decisiones que se han tomado en su diseño no acaben de ser las más adecuadas. No os extrañéis si dentro de poco anuncian un rediseño completo ya que un mando en el que se atascan ocasionalmente los botones de acción no tiene mucho futuro.

Primeros pasos

OUYA
Conectarla es un juego de niños y en dos minutos ya la tenemos funcionando y pidiéndonos datos para su configuración. Y es aquí cuando la ilusión empieza a romperse. Un diseño de menús tosco y cantón que intenta seguir la línea de las últimas tendencias de interfaces interactivas al mismo tiempo que acaba mostrando menús directamente extraídos de la capa de Android que funciona por debajo.

En mi caso, a otros usuarios no les ha pasado lo mismo, poder conectarla a internet fue una pequeña guerra de Vietnam. OUYA no detectaba mi red, o mejor dicho, a veces la detectaba y a veces no. Una situación extraña que por arte de magia se acabó arreglando sola. Tras veinte minutos probando cosas decidió que mi red WiFi no iba a desaparecer más de la lista de redes detectadas y pude empezar a configurarla.

Eso sí, una vez detectada tampoco fue coser y cantar. La consola olvidaba mi red de vez en cuando y tras acabar de escribir mis datos personales, al intentar validar la cuenta, intentaba conectarse a internet y los servidores no respondían. ¿Resultado? Todos los campos que ya había rellenado borrados y vuelta a empezar. Y escribir en una consola de sobremesa es un coñazo (además de que existe cierto lag entre las pulsaciones del mando y la interfaz de texto). Podía haber conectado un teclado, sí, pero esto es una consola para todos los públicos y que se borren todos tus datos al intentar conectarse a internet no debería pasar.

Una vez configurada mi cuenta en la OUYA (curioso el hecho de que nos pida introducir el número de una tarjeta bancaria para poder continuar el proceso de configuración, aunque la compañía se compromete a no cobrar nada que no hayamos comprado) consigues llegar al menú principal en el que sólo se vislumbran cuatro opciones. Play, Discover Make y Manage. En esas cuatro categorías encontraremos los juegos instalados, las opciones de configuración, la tienda y la capa Android que subyace bajo el menú de la consola.

Y esta capa Android es la que adquirirá cierta relevancia ya que en ella es donde encontraremos la configuración real de la consola, la gestión de espacio libre y la instalación de aplicaciones Android. Algo que para un usuario avanzado puede ser divertido e interesante (yo me lo paso pipa buscando tutoriales sobre cómo hacer esto o aquello otro) pero que de ningún modo es aceptable para un producto que aspira a venderse en grandes superficies para todo tipo de púlicos.

Galería fotográfica de la nueva OUYA

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Play, Discover, Make y Manage

Ouya screen

Toda la experiencia de OUYA está orientada a descubrir juegos interesantes en su tienda, descargarlos, probarlos y si nos gustan comprarlos. Un concepto sencillo y que se apoya en una sabia decisión: todos los juegos que se quieran vender a través de la tienda de OUYA deben disponer de una versión demostración gratuita. Así siempre podemos probar antes de comprar.

OUYA Store

Algo muy necesario para poder separar a los buenos juegos de las medianías. Algo que, por desgracia, todavía se encuentra en cantidades ingentes dentro de la tienda. Aunque la compañía ha prometido mejorar el sistema de promoción de aplicaciones y dentro de la tienda encontramos diversas recopilaciones muy interesantes la sensación general es que falta calidad y cantidad.

Algunos juegos sí están pensados para ser disfrutados en televisión a 1080p y con un mando en condiciones como ‘Shadow Gun’, otros no son más que adaptaciones bochornosas de juegos Android a los que les han escalado los gráficos. Uno de los ejemplos más claros, no es el único, es el ‘Sonic The Hedgehog 4’ de Sega.

Ouya

Un apartado gráfico bochornoso, con unos escenarios a tan baja resolución que dan vergüenza y un Sonic en 3D que no pega ni con cola. La tasa de fotogramas es fluida pero todo lo demás es de vergüenza ajena. Eso si, podrás probarlo antes de comprarlo y eso es de agradecer.

Discover. Es el alma de la experiencia OUYA. La tienda en donde podrás descubrir nuevos juegos y descagarlos a la memoria interna de la consola.

Play. Los juegos que hayamos descargado se irán almacenando bajo esta sección que permite un acceso directo y visual a los mismos.

Make. La sección para desarrolladores (por algo una OUYA puede ser usada como SKD) y en la que almacenaremos las builds de nuestros propios juegos y otro tipo de software como el navegador de internet que viene pre-instalado o los APK que consigamos ejecutar fuera del entorno OUYA (en breve volveremos a esto).

Manage. Configuración del sistema clásica. Cambio de idioma, sonidos, gestión del almacenamiento, desconexión de Wifi, Bluetooth y acceso real al Android 4.1 que habita bajo la superficie de la consola

Esta es la experiencia OUYA para un jugador medio. Configurarla, descubrir un juego en la tienda, descargarlo y acceder a él para jugarlo en la sección Play. Fin de la historia.

Si seguimos esas pautas el sistema se mantiene y la experiencia es buena. Faltan, como es lógico, los juegos que aprovechen bien las características de la consola, los títulos exclusivos y las adaptaciones que no den vergüenza ajena. Llegarán, o así lo esperamos, pero de momento los tres o cuatro juegos imperdibles que ofrece el catálogo de OUYA también los ofrece el catálogo de cualquier dispositivo Android. Y así es muy difícil marcar la diferencia, claro.

Quizá por el diseño gráfico de la interfaz o puede que por el ligero lag que siempre está presente, pero la sensación que da en general hasta este punto es el de no estar acabada. Falta información clave que debería estar en algún sitio y que, sencillamente, no se ha puesto. Las MB descargadas, ordenar los juegos según diferentes criterios, animaciones de fondo, errores que da en ocasiones la interfaz, el Android 4.1 que aparece a la que te despistas…

La experiencia de uso es buena si tenemos en cuenta que le faltan juegos que justifiquen su compra y un par de hervores en la sala de desarrollo a todo el conjunto. Eso sí, si la compañía planea lanzar la consola a la venta a gran escala en este estado que vayan llamando a Houston. Tienen un problema. Esto no se puede vender todavía.

La OUYA como centro multimedia

XBMC

No voy a entrar en detalles (aquí se trata de analizar lo que la consola ofrece tal cual le llega al consumidor) pero como todos sabéis OUYA es una consola abierta que carece de acceso a Google Play. Vamos, que permite que instalemos APKs descargados de internet pero no da acceso a la tienda oficial de aplicaciones Android que Google instala en todos sus teléfonos. Dicho lo cual, imagino que muchos estaréis pensando lo mismo.

¿Es fácil instalar una APK en la consola y ejecutarla? Sí, por supuesto. Tan sólo descargarla, enchufar un USB con ella dentro si habéis usado un PC, y ejecutarla accediendo al Android que subyace bajo la capa del software de la consola. No voy a explicar cómo se hace ni qué tipo de posibilidades brinda esta apertura de la consola al mundo. Ya os las imagináis. Desde juegos y emuladores hasta completos centros multimedia como PLEX o XMBC que funcionan a las mil maravillas con la consola.

Puede que llegados a este punto te plantees la posibilidad de hacerte con una OUYA no por sus juegos y prestaciones como consola si no para usarla como centro multimedia en tu televisión. Vamos, una heredera del típico disco duro capaz de reproducir DiVX que muchos hemos tenido y que poco a poco se ha ido quedando obsoleto al leer los nuevos formatos. ¿Funciona la OUYA como centro multimedia?

La respuesta es que sí, funciona dignamente y es capaz de reproducir un montón de formatos con subtítulos incluidos. Ahora bien, como os decía anteriormente necesitaréis instalar una aplicación que sirva de centro multimedia ya que por defecto la consola no trae nada. Una buena opción es el popular XMBC (tan sólo tenéis que ir a su web desde el navegador de internet de la consola y descargar la versión gratuita para Android).

En mi consola está funcionando ahora mismo a la perfección, aunque en películas de alta definición (720p o 1080p) no acaba de ir suave de fotogramas. Es totalmente visible pero no va suave. Eso sí, los subtítulos van a la perfección.

¿Le falta potencia a la consola para reproducir películas HD? Puede, aunque yo me inclinaría a pensar que lo que falta es que el software esté optimizado. Tanto Plex como XMBC se supone llegarán dentro de muy poco de manera nativa a la consola así que entonces veremos su verdadero potencial.

Plex

Por cierto, puede que tengáis problemas con las unidades USB. Ojalá fuese tan fácil como conectar el pendrive y echar a correr. En algunos casos se soluciona formateándolo en FAT32 (muchos pendrive vienen actualmente con formato exFAT así que tenedlo en cuenta), otros han tenido que recurrir al SDK de Android para poder disponer del driver Android ADT y otros, entre los que me incluyo con un viejo memory stick formateado en FAT16, hemos podido localizar el contenido del dispositivo navegando entre la infinidad de carpetas originales de Android y buscando una llamada “mnt”. Todo muy lógico y para todos los públicos.

Dentro de esa carpeta se encontraba un acceso al contenido del USB y eso que yo he tenido suerte. Como veis acceder al contenido ni es fácil, ni es intuitivo y ni mucho menos está preparado para el público generalista. ¿Nos divierte a nosotros los usuarios avanzados? Sí, pero esto no puede salir así al mercado.

El usuario medio verá su vida convertida en un infierno si quiere adentrarse en este tipo de historias. Siempre se puede recurrir a los manuales que se encuentran en internet, a los foros y a las comunidades de usuarios avanzados e inquietos. Pero desde luego que el usuario medio, el que va al Media Markt o a la FNAC a por la consola de moda, no va a saber ni por donde empezar. En este caso OUYA sólo ofrece su limitado catálogo de juegos, su decepcionante mando y su software con ciertas zonas inacabadas.

Conclusiones

Una gran idea que no se ha podido llevar bien a la práctica. La consola es interesante claro, pero sólo para un cierto tipo de usuario que disfruta trasteando con ella, instalándole cosas raras que amplíen sus prestaciones y llevando su hardware al límite. Para los demás lo diré claro, aún no merece la pena.

Y quiero remarcar lo de aún, ya que todo puede cambiar si la consola empieza a recibir juegos buenos y pensados exclusivamente para ella (no ports que apenas se sostienen por ningún lado) y la compañía inicia un continuo esfuerzo por atraer desarrolladores y mejorar la experiencia de uso.

Quizá dentro de unos meses podamos volver a hablar, pero de momento debería volver al horno a seguir cocinándose. Está verde, verde, verde… pero con paciencia, tiempo y mimos puede acabar convirtiéndose en una pequeña joya. Ya veremos.

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