Rockstar Games ha asestado un duro golpe al formato físico de los videojuegos: las cajas de PS5 y Xbox Series X/S de Grand Theft Auto VI no contendrán disco... y es muy probable que tampoco incluyan el icónico mapa de la ciudad, como hicieron sus predecesores. Si lo hacen, no está indicado en los detalles de las ediciones.
La noticia ha sido un jarro de agua fría para los jugadores y muchos no han dudado en calificarlo como una falta de consideración hacia quienes han apoyado la saga durante décadas. También se ha señalado cierto conformismo o ausencia de ambición al no existir una edición coleccionista con una figura, por ejemplo. Sobra decir que la "frustración premium" de todo esto recae sobre los coleccionistas.
La actual indignación solo es la reacción inmediata a la decisión de Take-Two y Rockstar Games. Justificada, por supuesto, pero muy corta de miras... y más si esta noche las reservas destruyen medio internet igualmente. La decisión tendrá consecuencias a medio y largo plazo, hasta el punto de que tiene el potencial de moldear literalmente toda la industria del videojuego.
El disco de GTA VI: de objeto a símbolo
La consecuencia más inmediata es evidente y redundante: la caja de PS5 y Xbox Series X/S estará casi vacía. No habrá disco y en su lugar encontrarás un papel con un código que tendrás que canjear en la tienda de la plataforma que elijas. Ese es el hecho innegable y carente de toda alma que todos aceptamos al comprar el juego en físico. Pero, ¿qué hay más allá?, ¿qué implica?, ¿a qué renunciamos?
Una vez aceptamos esta cruda realidad, toca hacer frente a las dos consecuencias más inmediatas: la ausencia de disco descarta la reventa o la venta de segunda mano (malo para los especuladores, peor para los usuarios honrados) e impide que puedas prestar el juego a un amigo o familiar. Esto no solo asegura más compras a Rockstar, Sony y Microsoft, sino que también acaba por destruir cualquier resquicio que nos quedase de que los juegos nos pertenecen.
Las compañías saben que la aceptación del formato digital sobre el físico aplaca el sentimiento de pertenencia y acaba con el debate sobre la propiedad de los videojuegos. Esto se ha debatido hace poco en la Comisión Europea, que ha fallado a los consumidores en gran medida y favorecido a las compañías para sorpresa de nadie.
Pero va más allá, porque también supone una victoria enorme para Sony, Microsoft y Nintendo en un frente abierto desde hace dos generaciones: justifica la eliminación total del lector de discos o cartuchos en futuras consolas bajo el argumento de que "el mercado ya no los necesita". PlayStation 5 es la prueba irrefutable con su lector de discos adicional. En otras palabras, quitar opciones para abaratar costes... pero cobrando más que nunca.
El efecto dominó de GTA VI: competencia de precios y monopolio
Rockstar es un referente en la industria. Ya hablamos de que GTA VI supondrá un precedente en el precio de los videojuegos. Ahora sabemos que también jugará un papel importante en la digitalización forzada. Si Rockstar implementa esta estrategia sin sufrir un boicot masivo de la comunidad, el resto de grandes editoras (EA, Ubisoft, Activision...) la imitarán de inmediato, firmando la sentencia de muerte definitiva del disco. No es la primera pieza de este dominó, pero su importancia es capital.
La inercia nos lleva a rincones sórdidos y estrechos que cada vez parecen más cercanos: el fin de la competencia de precios y el monopolio. Si no hay motivos para comprar físico, dejas de acudir a las tiendas. Amazon, Game, Xtralife o Mediamark compiten para ofrecer los mejores precios, que generalmente son más bajos que en las tiendas digitales, pero la desaparición del disco implica la muerte de esa competencia.
Compres físico o digital, tienes que pasar obligatoriamente por PS Store y Microsoft Store. Esto significa que ambas tienen el monopolio absoluto de la distribución de GTA VI en consolas. Si estas tiendas fijan el precio en 80 euros (100 euros en su versión premium), ese será el precio que tendrás que pagar en casi cualquier sitio adicional. Las ofertas solo existirán cuando quieran Sony y Microsoft, descartando por completo la rebaja tradicional del formato físico tras varios meses, ya sea de primera o segunda mano.
La maniobra no es nueva. Por ejemplo, Sony eliminó la venta de códigos digitales de juegos completos en tiendas como Amazon o Game en 2019. Esto le costó una demanda colectiva en Estados Unidos e investigaciones de consumo en Reino Unido. La acusación era precisamente de prácticas monopolísticas y fijación artificial de precios. Basta decir que no ha servido para frenar a Sony y Microsoft en este sentido.
Si GTA VI acaba vendiendo una enorme salvajada de copias (cosa que ocurrirá con las reservas esta misma noche), legitimizará la estrategia de forzar la digitalización y guiará a todos los consumidores hacia un mercado con una competencia escasa. Inevitablemente, esta situación supondrá el cierre de decenas o cientos de tiendas especializadas a medio-largo plazo, especialmente pequeños comercios, y el despido de muchísimas personas.
Muerte de la memoria y aventuras de alquiler
Supongamos que las tiendas no te importan y que aceptas comprar en la PS Store o Microsoft Store, pues incluso así sales perdiendo. Que la ausencia de disco de GTA VI siente un precedente para el resto de compañías es uno de los golpes más terribles y brutales que podría recibir la preservación de los videojuegos. Otorga un mayor control a las compañías a la hora de retirar y hacer inaccesibles las obras, incluso si has pagado por ellas. Este movimiento evidencia que las prioridades de las grandes editoras se centran en la optimización de márgenes de beneficio, relegando la preservación cultural a un segundo plano. Te recuerdo los casos de Anthem y The Crew, por ejemplo.
El formato físico ha sido uno de los baluartes más importantes de la conservación del videojuego durante muchos años. Cada vez lo es menos debido a que las compañías invierten muchos recursos en forzar el proceso de digitalización con movimientos agresivos como la ausencia de disco en GTA VI. ¿Por qué? Dinero, siempre es por dinero. El empobrecimiento actual de los servicios y productos responde a un abaratamiento de costes para aumentar los beneficios. ¡Y pese a todo pagamos más que nunca por todo!
En conclusión, Rockstar ha terminado de abrir la caja de Pandora al no incluir disco en su versión física de GTA VI. Ahora sabemos que no solo establecerá un precedente para el precio de los videojuegos futuros, sino también en el enfoque de muchas compañías del formato físico. No todos los estudios y publishers estarán de acuerdo, pero no les quedará otra que aceptarlo cuando Sony, Microsoft y Nintendo utilicen las ventas como excusa para no incluir lector de disco o cartucho en sus próximas consolas.
- Fuente de la imagen principal (editada): Rockstar Games y EPARAX.
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