Una jugadora intenta llegar al límite del mundo en 'The Secret World'

Sigue a Vidaextra

Tokio

Mi novia dice que no trabajo con juegos sino con conceptos e ideas. Y es posible que tenga razón. No me hace falta, por ejemplo, jugar a un MMO para sentirme fascinado. Me puede dar igual la historia que quiera contar o serme indiferente su mecánica jugable, y sin embargo quedar prendado con las posibilidades que permite su misma esencia de mundo persistente.

Ahí está todavía reciente en mi memoria ‘la batalla de Asakai’ que se dio en ‘Eve Online’ y el apasionado post que le dediqué en VidaExtra (no exento de errores concretos porque, como he dicho, lo que me interesa realmente es la existencia de eventos aleatorios como el que ocurrió aquel día). En ese orden de cosas tenemos el viaje al fin del mundo de una jugadora en ‘The Secret World’.

Imagina ser Neo encontrándote con el Arquitecto en mitad de una nada blanca, ser el protagonista de ‘Dark City’ cogiendo trenes que no llevan a ninguna parte en un infructuoso intento por salir de esa ciudad inmersa en una noche eterna, o conseguir salir de ella solo para darte cuenta de que más allá el mundo es solo líneas rectas y vectores como en ‘Nivel 13’. Una jugadora de ‘The Secret World’, el título multijugador masivo online, decidió permanecer en un tren tras finalizar la quest que le había llevado hasta allí con la intención de llegar al final de la línea.

El último tren al Cairo avanzó parsimonioso durante más de trece horas por paisajes digitales. Moiren, que así se llama la curiosa y paciente jugadora, mientras observaba el entorno que se generaba aparentemente de forma aleatoria a su alrededor, vio aparecer ante sí a un señor con sombrero y corbata. ¿Dios? No, Joel Bylos, director creativo de ‘The Secret World’, que para el caso es lo mismo. ¿Dónde va esta chica? Debieron pensar alucinados en Funcom.

La perseverancia de Moiren fue premiada con una exclusiva visita al Tokio del juego en el que está trabajando actualmente el equipo. Un tour guiado por los límites de un mundo en construcción, un contacto directo con el futuro que espera a los usuarios, una concesión del creador ante la absoluta dedicación de un insignificante avatar… Sí, va a resultar que mi novia tenía razón.

blue train

Más información | Moiren jugando ‘The Secret World’

Los comentarios se han cerrado

Ordenar por:

28 comentarios