Costume Quest

Noticias de Costume Quest en Vida Extra

No es casualidad que ‘Costume Quest’ haya salido pocos días antes de que empiece Halloween. No en vano, esta obra de Double Fine, con Tim Schafer a la cabeza, está ambientada en esa festividad bajo una engañosa apariencia infantil. Engañosa en el sentido de que también la pueden disfrutar los mayores, aunque aquí no encontraremos ese humor negro del que hacía gala ‘DeathSpank’ (obra de Ron Gilbert), ni tampoco el más mínimo rastro de sangre, pero por contra parte con la ventaja de que este título de disfraces viene completamente traducido a nuestro idioma.

Ahora bien, como hemos comentado en su día, ‘Costume Quest’ no es un action-RPG como ese título del “tanga de la justicia”, sino un RPG al estilo nipón, pero de manera simplificada (y no por ello menos divertida). Pero lo mejor es que conozcamos todos sus detalles a continuación en su correspondiente análisis para ver si merece la pena su descarga en PSN o XBLA.

La respuesta corta a ello sería: sí. Pero con matices. Puesto que ‘Costume Quest’ no es precisamente un videojuego duradero. De hecho, si os digo que lo empecé este mediodía y lo terminé hace unas pocas horas os haréis a la idea de que su duración ronda las 6~7 horas. Aunque engancha de principio a fin, tanto por su historia, que aunque no sea del todo sorprendente, sí que resulta divertida y original, como por su mecánica de juego.

‘Costume Quest’. ¿Truco o trato?

Es noche de Halloween, y Reynold y su hermana Wren quieren salir a la calle para conseguir caramelos. Su objetivo es simple: conseguir un buen disfraz e ir puerta por puerta diciendo la frase de rigor (¿truco o trato?) para obtener tan preciado tesoro con altas cantidades de azúcar.

El problema es que algo sale mal, y en una de las casas aparece un monstruo (y no es un humano con disfraz) que se lleva a uno de los hermanos al confundirlo con un caramelo gigante, apareciendo además una bruja que nos desprende de nuestro disfraz. Pero por suerte damos con los planos del mismo disfraz muy pronto, y cuando nos volvemos a encontrar con otro monstruo descubrimos que nos convertimos en ese personaje (el de nuestro disfraz) e iniciamos acto seguido un combate de tú a tú. La fantasía entra en juego, y como veremos, la cosa no se quedará ahí. Los demás parecen no ver lo que nuestro personaje ve, aunque por suerte conoceremos dos aliados con el paso del tiempo que nos ayudarán en nuestra meta principal.

Como he dicho al inicio, su apariencia es un tanto engañosa, pero en cualquier caso nos encontramos con un título algo simplista. A pesar de que tendremos un total de 25 misiones a cumplir, no habrá dificultad en ninguna de ellas, y el resto de objetivos (conseguir todos los sellos guerra o los tratos) no nos llevarán tampoco mucho tiempo. Pero a pesar de su simpleza, resulta divertido.

Los combates de ‘Costume Quest’ son la mar de sencillos, pero efectivos. Cada personaje (o disfraz, más bien) tiene un ataque determinado. Hay 11 disfraces, aunque uno de ellos no lo podremos utilizar para los combates. Cada uno cuenta con sus diferencias, tanto a la hora de los combates (cuerpo a cuerpo, a distancia, magia o apoyo), como a la hora de explorar cada zona. Pero en cuanto al combate, a la hora de atacar veremos un pequeño QTE en el que pulsar un botón (no siempre es el mismo) o bien mover el stick de control varias veces, con lo que se le imprime más dinamismo a los combates sin que resulte una acción continua de darle al botón de atacar sin más. Por otro lado, tenemos el ataque especial de cada disfraz que se podrá usar tras una serie de turnos que le producirá más daño al rival, nos curará o protegerá.

Sorprende que no haya acciones como cubrirse (esa característica está reservada a los ataques especiales de dos disfraces) o curar (ídem, aunque en este caso de tres), pero nos acostumbraremos a ello casi desde el inicio. Además el nivel de los enemigos irá siempre acorde con el nuestro, o un poco por encima, para intentar que sea un reto. Cosa que se agradece, pero que tampoco será suficiente porque será muy raro que nos maten en toda la aventura (entre combate se nos rellenará la vida, por cierto), especialmente si sabemos usar con acierto los sellos de guerra. El funcionamiento de estos es simple: tan solo podemos equipar uno a cada personaje, y cada uno nos concederá habilidades como contraataque, esquiva, daño a todos, etc., o bien mejorar nuestras estadísticas (ataque o vida). Habrá un total de 24, y algunos de ellos son versiones mejores de las que conseguimos al inicio. No hubiese estado mal poder equipar al menos dos por cada personaje, aunque al no suponer un reto los combates se comprende que en Double Fine hayan optado por esta decisión.

En cuanto a las misiones, no son precisamente muy variadas, pero al durar tan poco la aventura no había mucho de donde sacar. Tendremos tres zonas por las que deambular, y pese a que en un inicio me extrañó no tener un mapa, las memorizaremos sin problemas. Iremos casa por casa para conseguir caramelos y que los monstruos se queden sin ellos, y haremos pequeños trabajitos con los humanos que nos encontremos por ahí. Algunos querrán jugar al escondite con nosotros, otros querrán intercambiar tratos (hay en total 54, a cada cuál más llamativo/extraño/repugnante)... Incluso conseguiremos planos y piezas de disfraces por el camino (hay uno que es, literalmente, delicioso), aunque también podremos participar en un minijuego de recogida de manzanas con el que conseguir más caramelos y alguna sorpresa más.

En definitiva, ‘Costume Quest’ no va a romper moldes en el género, pero sabe convertir su simpleza en una virtud. No será el título más gracioso del mercado, pero vamos a pasar buenos momentos con él. En vuestras manos está darle una oportunidad. ¿Truco o trato?

Ficha Técnica: Costume Quest Plataformas: PSN y XBLA (versión analizada) Editor: THQ Desarrollador: Double Fine Lanzamiento: Ya disponible Precio: 1.200 MS (~15 euros)

Vídeo | Youtube

Inicio