
Compañías y distribuidoras llevan mucho tiempo alzando la voz acerca de lo mucho que les afecta la venta de segunda mano. Sus respuestas hasta el momento se han traducido en el controvertido auge del contenido descargable, la falta de riesgos a la hora de desarrollar propiedades que se salgan de los límites establecidos y el no menos atacado pase online. Ahora una tienda online pretende ganarse el favor del sector presentando una alternativa, ofrecer un porcentaje de las ventas de sus juegos usados, pero sólo de aquellos que no contengan el citado pase online.














