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Magnus Opus, el auténtico protagonista de Mad Max
Acción

Magnus Opus, el auténtico protagonista de Mad Max

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A George Miller le salió una salvajada con su ‘Mad Max: Furia en la Carretera’ que ya quisieran haber firmado muchos directores jóvenes. Cómo un tipo de 70 años ha logrado estrenar la mejor película de acción de 2015, y probablemente de algún año más si seguimos tirando del hilo, sólo puede tener una explicación relacionada con la brujería. ‘Furia en la Carretera’ es precisamente eso, una verdadera locura de persecuciones y trompazos entre máquinas de guerra con ruedas.

El juego de Avalanche no está basado directamente en esta película, tampoco en ninguna de las anteriores, y sin embargo sabe recoger todos los elementos característicos del universo ‘Mad Max’ para dar forma a un sandbox chiflado en el que el principal objetivo es construir el vehículo definitivo. Así lo explica Peter Wyse de Warner Bros. en esta entrevista:

El corazón del juego es el vehicular combat. Si coges el mundo abierto tienes un hilo que lo recorre y esa es nuestra narrativa, esa historia. Pierdes el coche y debes reconstruirlo. Eso lleva al combate entre vehículos. Son todo medios para alcanzar un fin, que es construir el coche definitivo, silenciar las voces en la cabeza de Max, encontrar un remanso de paz.

Todo en el juego, cada alianza que llevas a cabo, es un medio para ese fin. Te alías con Chumbucket porque es un mecánico que puede construirte ese coche, no porque sea tu amigo. Él es un medio para un fin.

Ningún otro sandbox ofrece estos combates de vehículos

Lo que promete el estudio es un combate entre vehículos como nunca se ha visto en ningún otro juego, al menos en lo relativo a los sandbox. Christofer Sundberg de Avalanche asegura que ‘Red Dead Redemption’ es el juego que más se acerca a ‘Mad Max’ llegado el momento de establecer comparaciones (“Max probablemente se comería al caballo”, bromea), pero si pensamos un poco en el resto de títulos de mundo abierto que tenemos a nuestro alcance es cierto que este tipo de combates sobre ruedas es nuevo.

Magnus opus

Para construir el Magnus Opus es obligatorio recoger chatarra, la moneda del juego, lo cual en muchas ocasiones supondrá para Max una ensalada de puñetazos, navajazos y escopetazos, y hacer que Chumbucket se ponga manos a la obra. Mejorar el parachoques, el blindaje, añadirle un gancho (esto es lo primero y su uso resulta divertidísimo), incorporar un rifle de francotirador, lanzallamas en los laterales, meterle pinchos a las llantas y muchas más cosas están a dos clics distancia.

John Fuller, productor senior del juego, cuenta lo siguiente en esta otra entrevista:

El combate entre vehículos es una guerra muy física y con un ritmo frenético a escala épica. También cuenta con una profundidad que ofrece muchas horas de juego debido a la posibilidad de mejorar y personalizar tu Magnus Opus de un innumerable número de formas. El Magnum Opus representa el mayor nivel de progresión y tienes accesorios para el vehículo en forma de armamento ofensivo y defensivo.

Hay un aspecto de la construcción y mejora del Magnus Opus que cabe tener en cuenta. No se trata de añadirle todo lo que ofrece el juego y subirlo a tope, sino de conseguir la máquina de guerra definitiva. Y eso significa saber equilibrar los componentes para no acabar con un trasto inservible en determinadas situaciones:

Una de las decisiones de diseño más interesantes es que el gameplay no va de subir cada mejora al máximo (¡sin ánimo de hacer un juego de palabras!). Muchas combinaciones darán como resultado un rendimiento pobre para tus vehículos. Cada mejora irá acompañada de cambios en varios atributos. Tendrás que sopesar qué es lo que valoras más o el estilo de juego con el que más disfrutas. Por ejemplo, los vehículos pesados tendrán problemas para escapar los encuentros más duros o para acceder a las zonas más remotas y difíciles de alcanzar. Por otro lado, los vehículos robustos pero ágiles serán especialmente vulnerables cuando se encuentren en medio de combates a gran escala, lo cual afectará a tu forma de jugar si quieres ganar.

El coche como protagonista fuera de los juegos de conducción

‘Mad Max’ no es un juego de carreras, no compite con los ‘Forza’ o los ‘Gran Turismo’ de turno, pero la importancia del coche es vital. Sin Magnus Opus no hay ‘Mad Max’, esto es así. Y existen muchos otros juegos que cuentan con este tipo de vehículos como protagonistas sin pertenecer al género de la conducción pura y dura, algunos de ellos verdaderamente locos.

Rocket league

Seguramente ‘Twisted Metal’ es uno de los primeros que acuden a nuestra mente y quizás una de las principales sagas dentro del género de los vehicular combat, pero también series como ‘Destruction Derby’ o ‘FlatOut’ van por ahí. Incluso me atrevería a meter el 'Batman: Arkham Knight' por el especial protagonismo que adquiere el batmóvil.

De hecho el género del vehicular combat cuenta con una inmensa cantidad de títulos y con varios subgéneros en función de la temática. Y cambiando un poco de tercio, ¿qué me decís de ‘Rocket League’? Le da por mezclar vehículos con fútbol y no sale tan mal parado. Enormes las locuras que se pueden llegar a experimentar ahí.

‘Mad Max’, cogiendo el ejemplo puesto anteriormente por Sundberg, vendría a ser un ‘Red Dead Redemption’ ambientado en un mundo post apocalíptico formado por un 99% de arena cuyos habitantes tienen una especial predilección por construir vehículos infernales y en el que hay que plantarles cara con la misma moneda.

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