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Análisis de Wolfenstein Cyberpilot: más cerca de la experiencia interactiva que de un juego con todas las letras
Análisis

Análisis de Wolfenstein Cyberpilot: más cerca de la experiencia interactiva que de un juego con todas las letras

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Meterte en robots gigantes armados hasta los dientes mientras paseas por un París controlado por los nazis machacando a todo lo que se menea. Imposible no sumar esa frase al concepto realidad virtual y no sentirte atraído por la idea. Wolfenstein Cyberpilot quiere ser el compañero ideal de Wolfenstein: Youngblood

Querer, sin embargo, dista mucho de poder. Hay ganas por crear una experiencia VR interesante y variada, pero la incursión de la franquicia en la realidad virtual queda bastante lejos del nivel de calidad que ofrecen los juegos que nos han traído hasta este punto. Eso, sumado a una longitud especialmente breve, no deja en muy buena posición a Wolfenstein Cyberpilot.

Wolfenstein Cyberpilot y si tímida entrada en la realidad virtual

Pese a venir de la mano de un reciente lanzamiento más grande, Wolfenstein Cyberpilot parece anclado en otra época. Aquella en la que algunos mal llamados juegos de realidad virtual se limitaban a una demo interactiva de escasa duración centrada en un tema en concreto. 

Cyberpilot3

La evolución desde ese punto ha sido enorme y ahí están juegos como Moss o Blood and Truth como para dar buena cuenta de ello. No es que sean dos ejemplos con un inmensa cantidad de horas aseguradas, pero desde luego es algo más que las hora y media/dos horas que puede llegar a durarte Wolfenstein Cyberpilot.  

Sin embargo tampoco importaría demasiado de tener ante nosotros algo con más cara y ojos. Sentados en una silla durante todo el vieja que nos propone, nos ponemos en la piel de un héroe de la resistencia que, anclado a un ascensor en una base nazi abandonada, iremos paseando por distintas plantas para hacer avanzar la historia. 

Están las dos que mueven la trama a nivel narrativo, ambas con poca interacción a nivel jugable pero sí bastante chapa por parte de los personajes que nos guían en el proceso, y otras dos más centradas en explotar las mecánicas del juego: una sala de reparación de robots y la cabina virtual desde la que controlaremos nuestras incursiones. 

Escueto y no demasiado inspirado

La cosa va más o menos así. Nos cuentan cómo está la situación, nos invitan a ir a la zona en la que piratearemos el robot que toque con un par de interacciones (nada que ver con la idea de un puzle o algo que se le parezca), pasamos a la cabina virtual para conocer cómo movernos y atacar, y por último realizamos la incursión a bordo del bicho mecánico

Cógeme una palanca por aquí, muéveme un bicho por allá y luego una pizca de mucho disparar. Perro robot con lanzallamas y embestida para un paseo por la calle, dron con descargas e invisibilidad para una fase más centrada en el sigilo y piratear dispositivos, y por último un mecha gigante cargado con ametralladora y lanzamisiles. 

Por el camino la posibilidad de curarte y algún encuentro sorpresa contra enemigos más duros de roer, pero por lo general un pasillo que se aleja bastante de cualquier atisbo de exploración o estrategia. Dispara y avanza hasta la siguiente sección, pero poco más. La posibilidad de jugar en otras dificultades suma algo más de tiempo y rejugabilidad, pero no resulta una opción especialmente atractiva.

Cyberpilot2

Cómodo en lo que a realidad virtual se refiere, podemos movernos hacia adelante pero los giros los haremos mediante saltos -ojalá una opción para que aquellos que no sufrimos ningún tipo de mareo al jugar podamos desactivar esos sistemas-, y la única pega posible está en cómo el que juega sentado en el comedor las va a pasar canutas para intentar recoger algo que debería estar a la altura del culo. Recomendable jugar en una silla o de pie para evitar puñetazos al sofá. 

La opinión de VidaExtra

Conscientes del nivel que ha alcanzado el catálogo de realidad virtual de cualquier plataforma, Wolfenstein Cyberpilot queda a kilómetros de lo que uno podría esperar de Bethesda y Arkane a estas alturas de la película. Puede que el fan de Wolfenstein encuentre en él una razón para darle una oportunidad, pero parece el típico juego que no tardará en ver reducido su precio a un importe más acorde con la experiencia que ofrece.

Afortunadamente hemos llegado a un punto en el que no vale todo y, si queremos evitar que a la realidad virtual le siga el destino de otras ideas como los controles de movimiento o el 3D, toca empezar a mirar con lupa lo que las compañías nos intentan colar como juego cuando en realidad estamos ante una experiencia interactiva

Wolfenstein Cyberpilot

Wolfenstein Cyberpilot

Plataformas PC y PS4 (versión analizada)
Multijugador No
Desarrollador Arkane Studios, Machine Games
Compañía Bethesda
Lanzamiento Ya disponible
Precio 19,99 euros

Lo mejor

  • Variedad de robots y situaciones
  • La historia está bien llevada

Lo peor

  • Excesivamente corto
  • Algunos problemas de control
  • A nivel visual deja bastante que desear (al menos en PSVR)

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