Mi primera escape room ha sido un infierno informático: Escape Academy me ha hecho sudar la gota gorda
Análisis

Mi primera escape room ha sido un infierno informático: Escape Academy me ha hecho sudar la gota gorda

Llega un punto en la amistad de cualquier grupo de amigos en el que se necesita probar nuevas sensaciones. Hay que darle un giro de 180 grados a las quedadas y dentro del abanico de posibilidades comienzan a surgir actividades como paintball, escalada o hasta partidas de realidad virtual.

Una de las más habituales es pedir cita para jugar en una escape room, las cuales se han popularizado enormemente y no he tenido la suerte de poder probarlas. Sin embargo, Escape Academy ha aparecido ante mí como una tabla de salvación gracias al trabajo de Coin Crew Games. Ahora he podido descubrir lo difícil que es salir de una habitación cuando el gas somnífero no  deja de entrar en tus pulmones.

Ojo avizor en todo momento

No se puede comenzar hablando de Escape Academy sin obviar su propio nombre. Evidentemente, nos encontramos ante una escuela que prepara a los mejores estudiantes capaces de huir de escape rooms imposibles. Una fantasía que parece sacada de una de las novelas de Harry Potter, pero que aquí también se hace realidad de la forma más variopinta.

La academia está repleta de profesores de lo más particulares, cada uno especializado en una materia distinta con la que ponernos a prueba. Por lo tanto, podemos pasar de un despacho exquisitamente decorado a una estancia en la que hay más pantallas de ordenador que paredes. Mientras no estemos inmersos en cómo escabullirnos de las salas, nuestra habitación de la academia nos servirá como refugio para prepararnos antes de cada prueba.

Escape Academy

Unas pruebas que son únicas, con puzles que jamás se repiten. Así nos lo aseguraron los miembros del equipo de desarrollo durante la presentación, explicando que más de una docena de salas nos esperan. Todo ello a través de un apartado visual desenfadado y que parece sacado directamente de las viñetas de un cómic.

Al ser tan exclusiva cada escape room, tenemos la oportunidad de encontrarnos con desafíos muy distintos entre ellos. Por ejemplo, se nos mostró una escape room en forma de torre en la que el agua comienza a inundar toda la estructura. Nadie quiere quedarse fiambre bajo el agua, así que tocaba resolver acertijos, no solo con la presión del tiempo, sino con ver que te estás empapando progresivamente.

En otro caso, será el gas el que nos hará subir las pulsaciones sin remedio. A pesar de tener diferencias tan claras, desde el estudio buscan mantener una coherencia narrativa entre todas ellas. Por otro lado, al ser Escape Academy un videojuego, han buscado fórmulas que no se podrían llevar a cabo en la vida real.

Escape Academy

Escapa, pero con buena nota

Con todo, la brillantez de Escape Academy reside en su formato multijugador. Creedme, es realmente divertido y lo digo tras haber jugado con un desconocido durante la presentación. A pantalla dividida, tanto local como online, toca desentrañar cada uno de los pequeños misterios que esconde cada habitación.

Es clave que podamos ver qué es lo que está haciendo nuestro compañero en todo momento, ya que existen situaciones en las que cada uno debe estar en extremos distintos de la escape room. Mientras uno muestra en pantalla un código numérico, el otro lo introduce en un candado.

Porque en Escape Academy el núcleo principal de juego se centra más en que observemos el entorno y apliquemos la lógica que en la exploración. Sí, hay que buscar entre algún que otro cajón, pero lo fundamental es saber en qué ordenador encaja exactamente el disquete que llevas en el bolsillo.

Al estilo de las aventuras gráficas, iremos acumulando varios objetos que tendremos que saber cuándo usar. Podremos también inspeccionarlos, ya que algunos esconden pistas en sí mismos. Nada es lo que aparenta en la obra, ya que apenas habíamos conseguido unas fotografías de un maletín cuando una estantería reveló otra sala anexa secreta.

Escape Academy

Unos 15 minutos por delante para desentrañar todas las pruebas que están a simple vista y que hay que saber conectar. Al ser el segundo nivel del juego, no nos resultó demasiado complicado abrir la puerta e irnos. Sin embargo, hay varios motivos para regresar a una escape room ya completada.

Y es que como buena academia en la que estamos matriculados, recibimos una nota por nuestro desempeño. El tiempo que resta al salir de la habitación es el principal parámetro a medir, aunque también hay que estar atentos a las pistas que pedimos. Si queremos exprimir todavía más la experiencia, Escape Academy muestra marcas temporales para señalar en qué momento hemos resuelto cada puzle.

¿Quieres mejorar tus tiempos? Regresa con la lección aprendida, aunque es importante indicar que la rejugabilidad es poca. Una vez hayamos superado el nivel en cuestión, no encontraremos rompecabezas nuevos a los que enfrentarnos.

Escape Academy

Es en ese momento cuando estás con el pecho henchido, te crees el rey del mambo y que puedes zambullirte en cualquier escape room sin problemas. Craso error. Nos subieron la dificultad lanzándonos a un nivel que se encuentra a mitad de juego y aquí las risas comenzaron a ser de nervios y no de alegría.

Una sala enorme, repleta de cables, tuberías, ratones de laboratorio, pantallas y ordenadores. Un lugar en el que seguramente un grupo de hackers se reúne los viernes por la tarde para derrocar algún gobierno despistado. De ahí teníamos que escapar.

Debido a que la temática cambió completamente respecto al anterior nivel, los puzles lo hacen en consecuencia. Láseres, códigos informáticos y, sobre todo, figuras geométricas. Es sorprendente como Escape Academy sabe sacarle el jugo a todo el espacio de una sala, desde el suelo hasta una máquina de refrescos que parecía simple attrezzo. No puedo desvelar los detalles exactos de los puzles, pero os aseguro que sacan una sonrisa cuando los resuelves

Esta vez el tiempo lo tenemos más justo, pero conseguimos abrir la puerta tras tener que estrujarnos más el cerebro. Parece que la libertad se encuentra al otro lado, aunque nos llevamos una decepción. Una sala llena de servidores nos aguarda, con un acertijo basado en triángulos, círculos, cuadrados y colores.

Escape Academy

En una extraña combinación que no supimos resolver, todo se configuraba de forma que había que activar una serie de palancas en un orden concreto. El ensayo y error dejó de ser una opción, algo que no le importaba lo más mínimo al profesor que nos observa y al contador de tiempo. Finalmente, tuvimos que rendirnos a la evidencia.

Pedimos hasta dos pistas para comprender exactamente cómo se resolvía esa tensa situación. Apenas algo más de un minuto nos sobró tras finalizar la escape room, saliendo con vida y con una nota mucho menor de la que esperábamos.

Lo cierto es que Escape Academy ha pasado a estar completamente anotado en mi lista de juegos para 2022. El 28 de junio llegará finalmente a nuestras pantallas en PS5, PS4, Xbox One, Xbox Series X/S y PC. Además, hay que sumarle el puntazo de que estará disponible desde el primer día en Xbox Game Pass.

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