God of War Ragnarök: he jugado a las primeras ocho horas y podría estar haciendo esto todo el día
Análisis

God of War Ragnarök: he jugado a las primeras ocho horas y podría estar haciendo esto todo el día

¿Por qué estás leyendo esto? No, en serio. Si jugaste a God of War, te gustó y te interesa God of War Ragnarök, estoy seguro de que lo tienes ya reservado o lo vas a comprar en lanzamiento. ¿Para qué seguir leyendo, entonces? ¿Qué esperas encontrar en estas primeras impresiones que no sepas ya? Porque a nivel de historia ya te adelanto que poco voy a poder contar, entre embargos y lo que son embargos… Y si has visto los tráilers ya sabes que el juego se ve de pelotas.

¿Sigues aquí? Perfecto, eres de los míos. Los que se han ido son muy buena gente, de eso estoy seguro, supongo que deben tener menos tiempo para estar aquí leyendo algo que no va a cambiar su opinión o, quizás, después de leer el primer párrafo, han pensado "bah, ahí te quedas, payaso". Me considero bastante payaso, en general, así que todo bien. Si sigues aquí, decía, me alegro bastante y voy a ver si soy capaz de hacer que valga la pena el viaje.

God of War Ragnarök es un juego muy engañoso.

Llevo jugadas cerca de nueve horas, pero por cuestiones de embargo sólo puedo hablar de las primeras ocho, más o menos. Si hubiera ido más rápido (no por hacer esprintar a Kratos sin cesar, sino dejando de lado las maravillosas misiones secundarias), sólo podría hablar de las primeras seis horas y media o siete, aproximadamente. Eso es porque el embargo dice algo así como "sólo puedes hablar de lo que sucede hasta que pasa no sé qué. A partir de ahí, si dices algo te explotará el horno". Y no quiero que eso pase. El resto de horas hasta esas casi nueve que llevo jugadas, esa parte de la que no puedo hablar, es donde hay un giro que… en fin, ya tendréis tiempo de comprobar en su momento.

Decía que el juego es engañoso, pero no por ese motivo solamente. Al poco de arrancar hay una secuencia que ya hemos visto en algún tráiler y que pretende ser una declaración de intenciones sobre lo que podemos esperar a nivel de acción, pero la verdad es que se queda en un pequeño susto nada más. Ayer, hablando con un compañero de otro medio de Webedia que también lo está analizando, le comentaba que God of War es un juego que vive de sus momentos épicos. No de forma exclusiva, porque la exploración, la historia y todo lo demás está muy bien planeado, pero es innegable que los momentos como la pelea contra Baldur en la primera entrega (que además llega muy pronto), o la aparición de Jörmungandr, la Serpiente del Mundo, son picos de diversión y adrenalina. En ellos te ves gritando “TOMA YA, ESTO SÍ, JODER”.

Quiero pararme un poco más en la aparición de Jörmungandr. En su momento formó parte de los tráilers del primer God of War, con lo que uno podría pensar que más tarde, ya con el mando en las manos, no habría lugar para la emoción. Sin embargo, cuando pude experimentarla por mí mismo en el juego, se me pusieron los pelos como escarpias. No es el típico momento de Kratos reventándole la cabeza a un gigante para después abrirle por la mitad de arriba a abajo y beberse su sangre a mares, pero tal y como está planeado el encuentro con la Serpiente, cómo llegan hasta allí padre e hijo, el ambiente y los diálogos previos, cómo se resuelve todo hasta que el bicharraco vuelve a sus quehaceres, es uno de esos picos de los que hablaba antes.

Y de esos, hasta donde puedo contar sin que me corten las manos, la nariz y los pies, God of War Ragnarök tiene pocos.

Lo intenta, evidentemente. En estas primeras horas hay varios enfrentamientos contra enemigos fuertes que buscan sentar unas bases y romper el ritmo de exploración y combates contra masillas, pero hay algo en ellos que me hace pensar en cosas como "esto en el primer juego estaba mejor resuelto". No son malos combates, no están exentos de espectacularidad, y hay uno en concreto contra un personaje clave que eleva el listón, pero si lo comparo con el momento Baldur del primero, se me queda un pelín por debajo. Diría que a nivel dramático estos dos encuentros son equivalentes, pero el impacto del nuevo, contra todo pronóstico, es menor.

God of War Ragnarok

El principal enemigo de God of War Ragnarök es God of War

La anterior entrega nos voló la cabeza por muchas razones, con el paso a plano secuencia para todo el juego como principal reclamo y cambio drástico dentro de la saga. La secuela ya no nos puede sorprender por ese lado e incluso en las primeras horas se puede llegar a entender como lo que podría haber sido una enorme expansión del primero. Lo que sucede es que en Sony han estado muy avispados y, justo donde el embargo amenaza con quemarme la cocina si me voy de la lengua, es donde el juego parece decirme: "calla, tonto, tontísimo, que lo que has visto hasta ahora no era más que una distracción. Te vas a enterar". Lo que os comentaba: engañoso. Pero un engañoso bien.

Verás, tengo muchísimo por contar todavía, pero tratándose este texto de unas primeras impresiones, algo tendré que guardarme para el análisis final, ¿no? ¿Me vas a hacer hablar ahora de la historia, los personajes y los menús? Puedo hacerlo (¿los menús, en serio?), pero que sepas que me voy a ir reservando cosas de cara al análisis que podría contar ya. Cosas como que [redacted, muy redacted y a lo mejor no es tan redacted pero a ver si el día de escribir el análisis lo he dicho todo ya aquí y me quedo bloqueado].

Atreus es un niñato.

La relación entre Kratos y su hijo ha cambiado, ya lo creo que sí. En el primer juego, Atreus era el típico chaval de once años al que su padre todavía podía/creía poder moldear, entrenar y preparar para lo que viene siendo el día a día del hijo de un dios de la guerra. El niño era un poco tocaaldabas, pero en líneas generales creo que Kratos, sin llegar a ser padre del año, salió airoso.

Ahora Atreus tiene 14 años y es el típico adolescente que hace un poco lo que le da la real gana y contesta a Kratos siempre que puede, cuando no le lanza pullas envenenadas directamente. Es un respondón. Uno podría pensar que, viviendo en unas preciosas montañas heladas a kilómetros de cualquier civilización, y teniendo como padre a un levantapesas tatuado que durante sus años de lozanía mató a varios dioses y titanes, el carácter del chico sería distinto al de tu vecino, ese que baja corriendo por las escaleras con unas bambas que digo yo que llevarán cemento armado dentro a juzgar por cómo retumban sus pasos en el edificio y da portazos como si quisiera invocar un Bifröst. Pero no: la adolescencia ha golpeado a Atreus como a Miguelito el del tercero. Y te la comes con patatas.

God of War Ragnarok
Chico, que te reviento

¿Ves por dónde va el juego a nivel argumental en lo referente a la relación de los dos personajes principales? Mejor, porque no diré más aquí, quiero ver cómo evoluciona la cosa en las decenas de horas que me quedan por delante. Lo mismo Atreus acaba metiéndose a abogado o médico como seguramente sus padres hubieran querido en algún momento de sus pasadas y ajetreadas vidas.

Por cierto, ¿sigues aquí? Maravilloso. No te quejarás, espero. Estoy haciendo todo lo posible por hacer unas primeras impresiones distintas y recompensar así tu tiempo por leer algo sobre un juego que es probable que tengas reservado desde hace semanas. No sé si en algún momento me habré pasado de gracioso. Como decía al principio, en general soy bastante payaso. Si es así puedes decírmelo en los comentarios, aunque la verdad es que creo que también cansa un poco tanta solemnidad, ¿no? Sobre todo cuando escribimos sobre juegos tan enormes y esperados. Pero es que a ver, en realidad estamos hablando de un título protagonizado por un pavo mazado que podría aplastar a Hulk con el pulgar. No nos vamos a poner muy trascendentales, creo. Eso sí, no sé que voy a escribir en el análisis como siga por este camino. Se me van a acabar los chistes, las ideas. Antes de empezar este texto he pensado que con unas mil palabras tendría para cubrirlo todo. Pero llevo 1.400 y podría estar haciendo esto todo el día.

¿Los combates? Bien, gracias.

God of War Ragnarok

Yo en realidad os quería hablar de los menús del juego. Esos que salen cuando pulsas el touchpad del mando. Suena aburrido, pero voy a intentar ir rápido: son peores que los del primer juego. ¿O no?

Tengo instaladas las dos entregas y voy saltando entre ellas para comparar algunas cosas, lo cual es bastante aburrido, pero lo hago por ti y los que se han quedado contigo a leer. La cosa es que la gestión de armas, armaduras, mejoras y habilidades era algo confusa en el original, pero al menos se habían trabajado la interfaz para que fuera todo muy visual. No hay nada peor que tener que navegar por engorrosos menús para saber qué llevas equipado, qué no y si ese nuevo brazalete que te vende tu amigo enano gracioso en su tienda es mejor que el que llevas puesto. La cosa es que se ha eliminado esa parte más visual que teníamos en God of War y ahora es todo más de menús con submenús que abren listas de objetos y que dan un poco de pereza.

Mi sensación es que todavía no he entendido bien el cambio porque no he visto lo suficiente del juego como para apreciarlo y, a decir verdad, no estoy seguro de qué sistema me gusta más, si el anterior, con las opciones en la barra superior y el despliegue visual de armas, runas, habilidades y demás, o el actual con todas las opciones situadas en una barra inferior y tirando más de menús desplegables dentro de menús desplegables.

Lo que me recuerda que no sé qué narices han hecho con el mapa. El del anterior God of War casi parece una obra de arte de lo bonito y grande que es comparado con la miniaturización por la que han optado en esta ocasión. De nuevo, no sé si es que me faltan horas para llegar a ese punto en el que su razón de ser se haga evidente o si simplemente se trata de una decisión basada en otros parámetros (parte del desarrollo de God of War Ragnarök se llevó a cabo con gente trabajando desde casa). ¿Y lo divertido que sería que hubiese una opción para cambiarlo que no he visto?

God of War Ragnarok

Bueno, creo que va siendo hora de ir cerrando el texto. Más por acabar en algún sitio que porque no tenga más cosas que decir, pero ¿de verdad quieres que te explique con pelos y señales todo lo que esconden estas primeras ocho horas con el juego?

Ya decía yo.

God of War Ragnarok Estandar Edicion PS5

PD: el juego me está gustando. Tiene cosas mejorables y me temo que el factor sorpresa llega más tarde, pero me está pareciendo una experiencia fantástica. Es de esos juegos que te los pones y, como dicen desde Sony Santa Monica en la carta donde figuran los embargos, son como una manta calentita. Ideales para acurrucarte en el sofá y gozar de esa reconfortante sensación de saber que tienes por delante un puñado de horas durante las cuales te sentirás arropado.

PD2: las imágenes que acompañan a este texto no son capturas propias porque Sony no las permite para estas impresiones, así que son las que la compañía nos ha hecho llegar.

PD3: parezco Marvel con los post créditos. Mira que me gustan poco. Si la peli o el capítulo ya ha acabado, déjalo ahí quieto. Pero en fin, que God of War Ragnarök sale el 9 de noviembre.

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