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He probado Descenders, y hacía mucho tiempo que no disfrutaba tanto un juego de deportes
Análisis

He probado Descenders, y hacía mucho tiempo que no disfrutaba tanto un juego de deportes

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El último juego de descenso en bicis que jugué era de la época de la primera PlayStation, cuando la pasión por los deportes extremos inaugurada por ‘Tony Hawk’s Pro Skater’ dio alas a títulos como ‘Downhill Domination’ o ‘No Fear Downhill Mountain Biking’. Si ha salido algo desde entonces, ha pasado completamente bajo mi radar, así que la llegada de ‘Descenders’ ha sido toda una sorpresa.

Disponible en Acceso Anticipado en Steam desde el 9 de febrero, y con planes de llegar a PS4 y Xbox One en algún momento de este año, el juego de RageSquid es una carta de amor a las bicis, la velocidad y el deporte al aire libre, pero también a las locuras, los guantazos épicos y la mala leche.

Unos pilares tan bonitos como divertidos

Parece increíble que detrás de estos desarrolladores estuviese el arcade ‘Action Henk’, un juego de carreras de muñecos bastante olvidable. No es que ‘Descenders’ tenga todo lo necesario para hacer saltar la banca, pero al menos tiene una base muy sólida y divertida desde la que, esperemos, pueda seguir creciendo.

Imagina un combo de bicis de montaña y roguelike y, si tu cabeza aún puede soportar que dicha mezcla tenga sentido, entenderás cómo consigue esquivar la falta de contenido este ‘Descenders’. Con pistas creadas de forma aleatoria sumando distintas curvas, saltos, obstáculos y todo lo que les rodea, el juego nos pide superar un mapa de distintas rutas hasta llegar al jefe final de cada tramo.

Con una prueba base de inicio en la que se nos presentan las particularidades de ese escenario (cuatro en total, cada uno con sus propias características), los siguientes pasos los marcaremos nosotros. ¿Hago la prueba de saltos y puntos o elijo la de velocidad y obstáculos? Superando aquella que elijas avanzarás un poco más hacia el final. Completando el objetivo secundario de cada una de ellas, ganarás una vida más que te colocará más cerca del final.

Descenders2

La idea es ofrecer una mezcla de riesgo/recompensa en cada prueba, desde hacer dos backflips hasta superar la pista sin soltar el acelerador, pero como es de esperar, puede que en el intento de conseguir esa vida adicional, perdamos otra por el camino. Si las pierdes todas, vuelta a empezar desde el principio.

Un acceso anticipado con mucho potencial (y trabajo) por delante

Montaña, bosque, cañón y pico nevado. Cada escenario debe ser superado tres veces para poder pasar al siguiente, siendo el jefe final de cada uno el leitmotiv que te lleva a querer seguir jugando para ver con qué más te sorprenden, desde saltar por encima de un tren hasta superar el hueco del cañón como si fueses la reencarnación de Lance Murdock.

Sobra decir que, con un control exquisito, una sensación de velocidad impresionante y unos gráficos muy resultones, el paseo es una experiencia de lo más recomendable. Pero cuando ya lo has visto todo, su carácter de Acceso Anticipado empieza resurgir. Sí, puede que la generación de pistas alargue un poco más la vida del juego, pero no hay muchas razones para seguir jugándolo más allá de lo divertido y emocionante que puede llegar a ser.

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La idea es que, con los puntos conseguidos durante cada prueba, puedas ir adquiriendo nuevos objetos cosméticos, desde cascos hasta bicicletas, pasando por camisetas, gafas y demás parafernalia. Pero con el roguelike por bandera en el menú, el no adquirir habilidades o mejoras que sigan esa misma tónica, inevitablemente lleva a pensar que el juego se ha quedado algo cojo.

Bien, sin embargo, por una banda sonora brutal que, además, no se corta al pasar de los menús al juego, pero sobre todo por una buena cantidad de opciones para regular los gráficos y los fps del juego, abanico que también se suma a la cámara para que disfrutes de los descensos desde la óptica que más te guste.

Como puede ocurrir en cualquier juego aún en desarrollo, el margen de mejora en ese sentido es enorme, y no debería limitarse a la inclusión de modos online o nuevos escenarios. Reconozco haber echado de menos poder hacer un Superman por encima del tren, conseguir una bici que derrape mejor o tener a mano una biblioteca o editor de pistas, pero no puedo negar que el tiempo que he invertido en ‘Descenders’ ha sido una experiencia de lo más satisfactoria.

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