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‘Narco Terror’: análisis

‘Narco Terror’: análisis
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Voy a tener que hacer limpieza a fondo en el salón de casa. Hace muchos años que no piso una sala repleta de máquinas recreativas, y en ocasiones lo echo en falta, pero digamos que últimamente no abundan demasiado. Mucho menos en un pueblo que, en realidad, nunca ha acogido más de cinco o seis máquinas en total repartidas por unos cuantos bares de mala muerte. ¿Recordáis los olores de los salones recreativos? Plástico, humo, monedas sobadas. Monedas de cinco duros, de cien pesetas. Cómo se las tragaban las malditas máquinas.

Voy a tener que hacer limpieza a fondo en el salón de casa, decía. Esa mezcla de olores que ya creía olvidada se ha colado entre los muebles, debajo del sofá, entre las sillas y la mesa; me trae buenos recuerdos, pero este no es su sitio. Las imágenes que evoca en mi mente van unidas a buenos momentos, pero los aromas que la forman no son precisamente agradables. ‘Narco Terror’ llega, te destroza la casa y se marcha sin mirar atrás. ¡Ahí te quedas, pringao!. Y yo tengo que limpiarlo todo a conciencia. Quinn, eres un verdadero hijo de perra.

'Narco Terror' y el legado de los ochenta

Quinn, como tantos otros antes que él, debe rescatar a su hija de las manos del malo (cartel, drogas, ya se sabe). Y si no hubiera sido la hija le podría haber tocado la china a la mujer. O a la hermana. O a su prima de Burgos. O a la princesa. Los rescates locos, alimentados por un enorme y eterno espíritu protector, funcionan. En ‘Commando’, la película dirigida por Mark L. Lester y estrenada en 1985, John Matrix, un comando retirado de los Black Ops encarnado por Arnold Schwarzenegger, se lanzaba él solito en busca de su hija raptada; se enfrentaba él solito a un grupo entero de criminales sudamericanos que amenazaban con una revolución; se enfrentaba él solito a todo el puto mundo por su hija.

Ricky Quinn es nuestro Matrix/Schwarzenegger. Y, sinceramente, la historia de ‘Narco Terror’ no me podría importar menos. Aquí lo interesante es que podemos destrozarlo prácticamente todo. No: debemos destrozarlo prácticamente todo para ganar puntos. El juego es un mapa de destrucción, un trayecto de unas pocas horas que nos alentará una y otra vez a demoler mobiliario urbano, pulverizar automóviles, romper cajas y hacer explotar bombonas de gas inflamable. Las explosiones serán nuestra amigas. Y no sólo por los puntos que nos servirán para mejorar nuestras armas, sino porque sus ondas expansivas le harán pupa a los malos. Unos malos que nos atacan desde todos los flancos y cuyos grupos se hacen cada vez más numerosos y fuertes.

Dos sticks y toda la munición del mundo

Narco Terror

Los dos sticks serán suficientes para avanzar y disparar esa munición infinita que sabe a gloria. Con los gatillos y un par de botones más lo tenemos todo listo: cambiar de arma, elegir el tipo de proyectil, saltar, lanzar granadas (estas no son infinitas, pero como si lo fueran. No os cortéis y haced que exploten en las narices de los tontos de turno en cuanto tengáis ocasión), subir escaleras y colocar explosivos. Quizás el paso de un arma a otra nos dé algún disgusto puntual, pero en general se disfruta a tope haciendo el cabra con Quinn. Especialmente cuando nos topamos con ciertas armas especiales —y temporales, maldita sea— tiradas por el suelo.

‘Narco Terror’ es corto, apenas tres horas de juego, pero Rubicon Organization ha creído conveniente colar un par o tres de fases que modifican las mecánicas principales para darle algo más de sabor al conjunto. De esta forma no sólo avanzaremos por tierra armados hasta los dientes, sino que surcaremos el cielo al más puro estilo ‘1941’ y remontaremos las cálidas aguas de algún oscuro río en una fase de idéntico desarrollo a la aérea pero con alguna sorpresa.

Ah, sí, el juego tiene modo cooperativo tanto local como online. Lo bueno: el segundo jugador puede entrar y salir de la partida cuando le venga en gana. Lo malo: me ha sido imposible probar el online porque no hay nadie. Conclusión: más allá de las tres horas de la campaña dudo que haya mucho más que hacer si nadie juega en línea. Una pena.

Si no os importa hincarle el diente a un juego directo pero facilón, premeditadamente tontorrón y esencialmente salvaje cuyo único propósito es desatar nuestro apetito por el plomo más absurdo y la violencia más ochentera propia de los recreativos, ‘Narco Terror’ os lo hará pasar bien. Durante poco rato, pero bien. Si buscáis algo con más sustancia, más moderno y con un mejor acabado técnico buscad en otra parte. Ahora sí, dejadme en paz que tengo que limpiar esto un poco.

Plataformas: PC (Steam), PS3 y Xbox 360 (versión analizada) Desarrollador: Rubicon Organization Compañía: Deep Silver Lanzamiento: ya disponible (30 de julio de 2013) Precio: 9,99 euros (Steam y PSN) y 800 Microsoft Points (XBLA)

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