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'Sega Rally Championship': ¡Game Over Yeah!

'Sega Rally Championship': ¡Game Over Yeah!
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Jarkendia inició ayer un especial sobre recreativas que se alargará durante esta semana hablando de ‘Golden Axe: The Revenge of Death Adder’, y hoy me toca a mí coger la batuta, también para hablar de uno de los grandes juegos de mi añorada SEGA (sí la que se escribía con mayúsculas): 'Sega Rally Championship'.

Nunca un juego de coches me robó tantas horas, y teniendo en cuenta que era un reto que los más expertos podían superar al completo en menos de diez minutos, es todo un logro. Gráficos de lujo, unas físicas que te permitían hacer el loco y un diseño de niveles excepcional, conformaban uno de los mejores juegos de conducción que ha visto nacer esta industria.

La recreativa de Sega Rally Championship

Siendo del 87 a un servidor el boom de los arcades le pilló bastante tarde, en una generación en la que las máquinas justificaban el aumento de precio con creaciones revolucionarias. Pasar por delante de los recreativos y no dar un par de monedas para jugar a 'Sega Rally Championship' era como un castigo para mí. Si ese día no jugaba, algo habría hecho.

Nacida en 1995, la de 'Sega Rally Championship' es una de las recreativas que todo hijo de vecino ha probado alguna vez en su vida, y es que nadie podía resistirse a subir a esas recreaciones de vehículos con volante y marchas que te introducían en el mundo de los rallies años antes de que 'Colin McRae Rally' decidiese explotar el concepto en las consolas de sobremesa.

No es de extrañar que desde Codemasters haya reconocido alguna vez la fuerte inspiración que marcó esta recreativa para la creación de su saga, y es que si algo prometía y cumplía este juego de Sega AM5 era una diversión sin precedentes. Espíritu que se encargarían de explotar durante varios años hasta alcanzar otra de esas joyas de la historia del videojuego que, sin generar vítores y aplausos que perdurasen en el tiempo, consiguió convertirse en otra de mis recreativas favoritas, la injustamente poco alabada 'Star Wars Racer Arcade'.

Diversión y dificultad, la clave del éxito

Recuerdo perfectamente la primera partida que jugué a 'Sega Rally Championship': Toyota Celica, una única carrera en la primera pantalla... experiencia que acabaría ahí por tener que ser mi primo el siguiente que jugase en el segundo escenario, quedando a varios metros de la línea de meta y finalizando por culpa del crono con las esperanzas generadas por una única moneda.

A aquella partida le siguieron varias más en la que el Lancia Delta siempre quedaba relegado a un segundo plano y el helicóptero que sobrevolaba el tramo final de Desert me seguía dejando embobado. Los saltos, los derrapes, la arena que levantaba a mi paso, algo simplemente espectacular, y es que viniendo de los juegos clásicos de Disney de Sega Megadrive aquello era gloria bendita.

Mi habilidad por aquél entonces no cedía paso a demasiadas victorias, así que aunque pasar Forest ya era un logro, acabar la tercera carrera en Mountain era misión imposible. Con un orgullo estúpido diré que estuve cerca de terminar un par de ocasiones, pero ni de lejos quedando primero.

Sega Rally Championship y Sega Saturn

Aquellas navidades del 95 traían una grata sorpresa bajo el brazo que cambiaría las tornas respecto a mi suerte con el juego. Se acabó el pedir monedas, Sega Saturn entraba en casa para continuar mi colección de consolas de la marca, y 'Dragon Ball Z: The legend' y 'Sega Rally Championship' conseguían que se me saltasen las lágrimas.

Con la versión de consolas mi suerte empezó a cambiar, y gracias al vicio de mi padre, conseguí ver que aquellos dos coches y tres escenarios eran sólo el aperitivo de lo que quedaba por venir. Los extras Lancia Stratos y el circuito Lakeside me dejaron alucinado. Terreno virgen sin explorar, curvas que no conocía a la perfección y un coche creado para convertirse en mi peor pesadilla ponían el broche final a un juego que ya me parecía una maravilla pese a su corta duración.

Muchos vinieron después, algunos dispuestos a generar nostalgia con creaciones de circuitos que un enfermo servidor se encargó de utilizar para volver a generar y disfrutar de todas aquellas curvas de mi infancia. Puede haber secuelas, discusiones sobre simulación y arcade, 'Gran Turismo' y 'Forza' a cascoporro, pero siempre habrá un juego de conducción que se ría en la cara de todos ellos por su simpleza y efectividad, siempre habrá un hueco en el tiempo para volver a meterme en el charco de agua de Desert en 'Sega Rally Championship'.

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