Aunque reconozco que la Nintendo Switch 2 la tengo más para jugar a cualquier título desarrollado por Nintendo, a lo largo de los últimos meses he podido probar varios juegazos que me han demostrado que la consola está perfectamente capacitada para disfrutar de los lanzamientos de las third-party. Pragmata y Final Fantasy VII Rebirth me dejaron claro que pueden rendir de maravilla en esta máquina y otro que no ha querido quedarse atrás es Indiana Jones y el Gran Círculo.
Primero fueron Xbox Series y PC las que acogieron a esta gran obra de MachineGames. Unos meses después le tocó el turno a PS5 y desde hoy serán los usuarios de Nintendo Switch 2 los que podrán hacerse con ella. En mi caso, me he pasado los últimos días probando a fondo esta nueva versión sobre la que es lógico admitir que cuenta con sus limitaciones al hablar de una consola que no cuenta con la misma potencia que la de sus competidoras, pero eso no quiere decir que sea un desastre, ni muchísimo menos.
Habiendo publicado en su momento nuestro análisis del juego en las otras plataformas, donde podéis comprobar exactamente por qué se trata de una aventura imprescindible, prefiero centrarme únicamente en cómo ha sido jugar con los Joy-Con 2 en mis manos. Además, sobre todo le tenía bastantes ganas porque nunca le había dado una oportunidad a esta trepidante aventura de Indiana Jones que siempre me había puesto los dientes largos.
La primera impresión que me dio, cuando comienzas en medio de una jungla durante los primeros compases, es que no pintaba nada mal. Es cierto que habiendo visto vídeos de cómo luce el título en el resto de consolas se nota que hay diferencias en cuanto a la nitidez o la iluminación, pero todo se ve perfectamente sin importar la cantidad de detalles que haya por la pantalla. En ningún momento he sentido un dolor de ojos ni nada remotamente parecido.
El popping sí que he notado que destacaba un poco más en entornos más abiertos y sobre todo en escenarios como esta jungla con tantos árboles, ramas, plantas, charcos, lianas, etc. En cambio, al dar el salto a otros escenarios, como los edificios del Vaticano, las veces en las que se producía este efecto visual eran menores o al menos no tan llamativas. Es más, llegó un punto en el que directamente me metí tanto en la acción y la trama que ni le di mayor importancia.
Los personajes me han encantado cómo lucen y tampoco he notado que haya muchas diferencias en este sentido con respecto al resto de plataformas. Lo que sí me ha generado un poco de controversia ha sido a la hora de dar el salto de la tele al modo portátil. Y es que había veces que me daba la sensación de que hasta el juego se veía y rendía mejor con la consola en mis manos, resultando una auténtica gozada poder vivir este viaje en cualquier parte.
No obstante, la iluminación sí que jugó una mala pasada, porque quería comprobar si había mucha diferencia al adentrarme en cavernas prácticamente a oscuras con pasillos extremadamente estrechos. En la tele pude desplazarme sin problemas por estos entornos, pero en portátil me costó más saber por dónde iba. Por suerte, estas partes no son las que más abundan en general, aunque también reconozco que la mayor parte del tiempo lo he pasado jugando en la tele por simple comodidad.
Eso no quita que cuando he echado alguna partida en el modo portátil lo he disfrutado por igual. Es más, diría que hasta el rendimiento era algo mejor (o al menos con menos caídas puntuales), a pesar de que en ninguno de los dos casos se superan los 30 fps, lo que está claro que es un detalle a tener en cuenta, pero la verdad es que el título se puede jugar perfectamente así al tener ese toque cinematográfico que tan bien le sienta. Además, como en mi caso no venía de jugar a las otras versiones, no he sufrido ese impacto de cambiar de una versión a otra.
Pasando a otros aspectos técnicos, por mucho que pueda parecer un juego que a la consola le va a costar sudores moverlo, la batería no he notado que baje más rápido de lo normal o te obligue a tener que cargarla más pronto que otros títulos. Por ejemplo, haciendo pruebas, en unos 10-15 minutos solo ha disminuido en poco más de un 5%, mientras que los controles están perfectamente adaptados a los Joy-Con 2 al desplazar la cámara y realizar cualquier tipo de acción con Indy.
En cuestión de espacio sí que tendréis que ir preparando hueco en vuestra consola o en la microSD Express si planeáis haceros con la versión digital, porque ahora mismo, de todos los juegos que tengo instalados, es el que más ocupa con inmensa diferencia con sus 57,2 GB. Eso sí, viene con todo el contenido original incluido, sin contar la expansión, pero no ha sufrido recortes en este terreno para que todos puedan jugar de principio a fin a esta emocionante campaña, con todas sus misiones principales y secundarias, que no tiene nada que envidiar a las películas.
Dependiendo de lo que busque cada uno o su forma de jugar, está claro que la versión de Nintendo Switch 2 puede ser más imprescindible o no. Por ejemplo, si sois de los que ya tenéis una PS5 o una Xbox Series y solo jugáis en la tele, quizás os interese más haceros con el juego en estas plataformas al rendir mejor en un conjunto general. Por el contrario, si sois de los que os apetece jugar en modo portátil o solo tenéis la consola de Nintendo, no cabe duda de que Indiana Jones y el Gran Círculo supone una compra recomendable. En mi caso, tengo clarísimo que ya tengo un nuevo compañero de viajes.
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