Análisis de Windbound, el eterno problema de comparar este tipo de aventuras con Zelda

Análisis de Windbound, el eterno problema de comparar este tipo de aventuras con Zelda

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Windbound

Desde que salieron a la luz las primeras imágenes de Windbound, surgieron las comparaciones con el revolucionario The Legend of Zelda: The Wind Waker. Sin embargo, a poco que profundice uno en la obra de 5 Lives Studios, el parecido se queda en la navegación y ya. No tienen nada que ver, que vaya eso por delante

Aquí estamos ante un juego de supervivencia pura y dura, donde obtener materiales para fabricar diversos objetos que nos permitan cazar y no morir por inanición, o crear un transporte con mayores comodidades de navegación. Pero, ¿funciona o naufraga a las primeras de cambio? Por desgracia, lo segundo.

Intentando descifrar qué pasa en este universo

Windbound

No resulta nada sencillo encontrar un equilibrio en esta clase de juegos, donde lo primordial es que no se haga pesada la tarea de sobrevivir debido a lo mucho que vamos a explotar esa mecánica a lo largo de múltiples horas. Conseguir materiales, dosificar las pocas ranuras del inventario o cazar para obtener comida (pese a que también se pueda optar por comer setas sin tener que sacrificar a ningún animal), son tres de sus aspectos clave que no dejaremos de exprimir.

Es sumamente importante de antemano saber con qué experiencia queremos afrontar la travesía, puesto que Windbound ofrece dos alternativas: Supervivencia, donde volvemos al capítulo 1 al morir y tan solo se conservan los objetos "sostenidos", e Historia, conservando todo el progreso del juego, pase lo que pase.

El problema es que se nota que este trabajo de 5 Lives Studios está verde, muy verde: desde glitches gráficos viendo el subsuelo hasta un control bastante mejorable de cara a los combates o una interfaz poco amigable para gestionar el inventario. Sus buenas ideas (porque siempre apetece explorar islas dentro de una aventura que se genera aleatoriamente en cada capítulo) se acaban derrumbando como un castillo de naipes, lo cuál es una pena. Y tampoco ayuda un progreso que se va haciendo muy pesado, un poco como sucedía con el prometedor Deiland.

No todo es malo, que conste: para empezar, tras superar cada capítulo podremos escoger entre dos bendiciones si hacemos una ofrenda de fragmentos marinos. Esas mejoras permanentes pueden ir desde gastar menos vigor al correr, hasta ver cómo se regenera nuestra vida automáticamente o gozar de armas ancestrales que no se rompen nunca. Y cambia bastante la experiencia con ciertas ventajas.

Windbound, lo que el viento se llevó...

Windbound

Pese a que da la sensación de contar con un vasto océano a explorar, todo se reduce a unas pocas islas en cada capítulo, viendo cómo muchas se parecen entre sí, pese a variar la ambientación de algunas, junto con los materiales asociados (cuanto más progresemos, mejores cosas podremos fabricar, entre ellas gozar de mejores bolsas de almacenamiento, que la de siete ranuras es a todas luces insuficiente) y, cómo no, los animales que forman parte de su hábitat.

El objetivo en cada capítulo será, en cualquier caso, localizar unas balizas de luz dentro de unos monumentos que deberemos escalar para obtener una pieza de un objeto milenario. Cuando tengamos cada parte, podremos completar la escalinata hasta una zona central que se divisa prácticamente desde cualquier punto del mapa y que nos permitirá teletransportarnos a una zona mística desde la que acabaremos obteniendo una mejora permanente. Así durante cinco capítulos.

El problema, como ya hemos expuesto, es que no resulta todo lo amigable que debería de cara a la gestión del inventario o la obtención de recursos. Se nos antoja lento y torpe, especialmente contra los enemigos. Y se echan en falta diversas opciones más allá de fabricar o soltar, como reciclar para recuperar recursos o que lo almacenado en cestas para la barca se cuente en el cómputo general de lo que tenemos disponible, sin la obligación de tener que cogerlo para fabricar otros objetos. Son trabas que al final se acaban haciendo pesadas.

Y eso que mola bastante ver los tipos de embarcaciones que podemos llegar a crear, no solamente reforzando distintas partes de una barca, sino combinando tipos de barcas o plataformas para crear diabluras de gran envergadura. La pena es que no acompañe todo lo demás, especialmente el uso de las (pocas) armas.

La opinión de VidaExtra

En definitiva, Windbound se queda muy lejos de lo que habríamos soñado, y no lo decimos por esas comparaciones que sufrió en su momento con Zelda. Tal vez si hubiese contado con dos o tres meses de desarrollo extra podríamos estar ante un lanzamiento más recomendable dentro de los videojuegos de supervivencia.

Windbound

Windbound

Plataformas Nintendo Switch, PS4 (versión analizada), Xbox One, Steam, Epic Games Store y Stadia
Multijugador No
Desarrollador 5 Lives Studios
Compañía Deep Silver
Lanzamiento 28 de agosto de 2020
Precio 29,99 euros

Lo mejor

  • Las posiblidades con sus embarcaciones
  • Su estética y el atractivo de ciertos parajes
  • Una banda sonora muy agradable

Lo peor

  • Hace aguas con el control en los combates
  • Interfaz mejorable a todos los niveles
  • Su mecánica peca de repetitiva

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