;

La segunda juventud de los metroidvania, un género que nunca deja de sorprendernos

Hoy debuta en Steam (Linux, Mac y Windows) y PlayStation Network (PS4 y Vita) 'Iconoclasts', el esperado trabajo del desarrollador Konjak (autor de los 'Noitu Love', entre otros), un metroidvania salido de un proyecto desechado de hace casi diez años que respondía al nombre de 'Ivory Springs'.

Con su publicación y excelente acogida por ahora, se vuelve a certificar la segunda juventud que está teniendo el género de los metroidvania desde hace un lustro. Y del mismo modo, lo mucho que cuesta sacar adelante un proyecto de estas características, con muchos años de dedicación.

También, lo habitual que suelen ser los retrasos. Sin ir más lejos, en 2014 repasamos nueve muy interesantes que iban a salir, como muy tarde, en el primer tramo de 2015, y cinco de ellos aún no han salido a la venta.

Por suerte, es un género que no para de crecer y donde cada vez hay más alternativas, casi siempre de parte de estudios de lo más modestos. Parece que fue ayer cuando Nintendo nos sorprendía con su Metroid de NES en 1987, o cómo fue evolucionando el género alcanzando su cénit con el soberbio 'Castlevania: Symphony of the Night' de Konami justo diez años después.

Cave Story fue el punto de inflexión

Irónicamente, y salvando las distintas entregas de 'Castlevania' para la Game Boy Advance y Nintendo DS, hubo que esperar casi otra década hasta que más gente le empezó a perder el miedo a este género, con Daisuke Amaya dando el primer golpe de autoridad con 'Cave Story' en 2004 para PC, y tres años después en PSP, comenzando de ese modo una ristra de conversiones a casi todos los sistemas actuales (sí, el pasado 2017 se publicó en Nintendo Switch).

Cierto es que mucho antes ya hubo otros representantes con gran aceptación entre el público, como el divertidísimo 'Tombi!' de Whoopee Camp para PlayStation, pero el influjo de Alucard era demasiado grande y todos acabaron pasando a un segundo plano hasta que las alternativas se diluyeron.

Con el paso del tiempo se fueron reivindicando otras propuestas, como la de 'Shantae' para la Game Boy Color en 2002. Hoy por hoy el estudio WayForward es de sobra conocido por todos, especialmente por su pasión por el píxel y el amor que profesa a los metroidvania, tanto por parte de la saga de la citada pirata, como por otros trabajos, como el nada desdeñable 'The Mummy Demastered'.

Shadow Complex lo empezó a modernizar

Con cada año que pasaba (y los ports que iban saliendo), 'Cave Story' seguía aumentando su categoría de juego de culto y los estudios empezaron a darse cuenta del tirón que podía tener este género. Porque no era de nicho, ni mucho menos; pero sí que tuvo siempre un look retro, algo que tira para atrás a algunos.

Uno de los primeros en modernizar su aspecto fue el 'Shadow Complex' de Chair Entertainment, una de las mejores sorpresas del Xbox Live Summer of Arcade de 2009. Desde ese instante, poco a poco, comenzaron a surgir propuestas alejadas del píxel y con otra plasticidad que podía atraer a nuevos adeptos, como el atractivo 'Insanely Twisted Shadow Planet' del 2011, donde además se dejó de lado lo terrestre para manejar un OVNI. O de igual modo, a jugar con el sentido del humor, como el llamativo 'Guacamelee!' de DrinkBox Studios en 2013.

La oferta no paraba de crecer, y tampoco de experimentar: la hipnótica plasticidad y los combos imposibles de 'Dust: An Elysian Tail' (2012), la originalidad de los puzles de 'Teslagrad' (2013)... Aunque no siempre significase un éxito seguro.

Por ejemplo, 'SteamWorld Dig' (2013) tuvo buenas ideas (cavar sin descanso para obtener minerales que podíamos canjear por dinero en la superficie y posteriormente mejorar a nuestro personaje), pero su mecánica cansaba a la larga. No así con su secuela, 'SteamWorld Dig 2' (2017), con excelente acogida.

Hasta hubo pesos pesados de la industria que se animaron con los metroidvania, aunque con suertes dispares. WayForward desaprovechó una oportunidad de oro con 'Teenage Mutant Ninja Turtles: la Maldición del Mutágeno' (2014), del mismo modo que WB Games con ese 'Batman: Arkham Origins - Blackgate' (2013) de portátiles, ligeramente mejorado al año siguiente en sobremesas. Por suerte, hubo excepciones, como la sorprendente renovación del frenético 'Strider' en 2014.

Ori y la actual potenciación de la empatía

Por lo general, los metroidvania siempre habían dejado un poco de lado la historia al no profundizar en sus personajes. Lo importante eran sus mecánicas, sus habilidades... Hasta que llegó 'Ori and the Blind Forest' en 2015 y derritió nuestro corazón en los primeros cinco minutos de juego. Nos había ganado por completo.

Era la muestra inequívoca de que el género empezaba a madurar en otros aspectos más profundos, y que volvió a certificar el también inolvidable 'Owlboy' a finales de 2016 (y que muy pronto debutará en consolas, recordemos). O también con el delicioso 'Hollow Knight' de principios de 2017, uno de los grandes del año.

Lo que no quita que se sigan explotando otras facetas, como apostar por lo más retro y fiel a sus orígenes ('Axiom Verge', 2015), incrementar exponencialmente su dificultad ('Momodora: Reverie Under the Moonlight', 2016), o jugar con nuestra cabeza de otras formas ('Headlander', 2016). Lo bueno es que cada vez hay más propuestas para toda clase de público, más accesibles al inicio, como 'Pankapu' (2017) o que nos llevan a explorar la profundidad del océano, como 'Song of the Deep' (2016), aunque no de un modo tan relajante como cabría esperar.

Y todavía faltan muchos metroidvania más por llegar, no lo olvidemos. Desde el ansiado 'Bloodstained: Ritual of the Night' de Koji Igarashi al aplaudido 'Ori and the Will of the Wisps' presentado en el E3 2017, hasta los largamente demorados 'A.N.N.E.', 'Paradise Lost: First Contact', 'Heart Forth, Alicia' y compañía.

Ver todos los comentarios en https://www.vidaextra.com

VER 22 Comentarios

Portada de Vida Extra