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La fiebre de los FPS de principios de los 90

La fiebre de los FPS de principios de los 90
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Puede que a muchos de vosotros se os llene la boca criticando el número de shooters y FPS con los que nos ha tocado lidiar recientemente, pero si creéis que la industria ha perdido el juicio con semejante cantidad de tiros y explosiones, no os podéis llegar a imaginar lo que supuso la revolución del género de los FPS a principios de los 90.

'Wolfenstein 3D', 'DOOM', 'Duke Nukem 3D', 'Quake'... Prácticamente todo lo que jugamos hoy se lo debemos a aquellos juegazos y hoy hemos querido rendirles homenaje recuperándolos del baúl de los recuerdos. Lágrimas de nostalgia para los que los disfrutaron y una lección de historia y diseño de videojuegos para los que acaban de llegar. Bienvenidos al "antes todo esto era campo" del mundo del videojuego.

Hovertank 3D

Allá por 1991, cuando John Carmack aún no era una estrella y en id Software aún no tenían el nombre de 'DOOM' como llave para cualquier puerta de la industria, el género de los FPS empezó su andadura con 'Hovertank 3D', un juego de tanques en el que aún no veíamos el arma que luego se convertiría en la característica principal de este tipo de juegos.

En él debíamos recorrer distintos escenarios buscando supervivientes y acabando con los mutantes que la amenaza nuclear había generado. Paredes sin texturas y niñas con voz de maromo esperando ser rescatadas ya dejan claro que no iban sobrados de recursos, pero eso sí, para meter sangre y explosiones no hubo problemas.

Ultima Underworld

Los escenarios 3D no sólo sirvieron para virtualizar ataques alienígenas y viajes al Planeta Rojo, también sirvieron para darle una vuelta de tuerca al género del RPG con juegos como este 'Ultima Underworld' y su secuela. Es cierto que no es exactamente lo que podríamos considerar un FPS, pero el que levante la mano para quejarse por su inclusión en esta lista puede ir entrenando para aprender a jugar con la nariz.

Su éxito de crítica y público derivaría incluso en una versión para la primera PlayStation que no llegó a salir de Japón, y es que un juego con decenas de hechizos distintos no se encuentra todos los días y los sistemas de sigilo y la inteligencia artificial de los enemigos hacían de esta aventura una odisea de múltiples posibilidades de juego.

Wolfenstein 3D

Y entonces llegó el rey, o al menos el presidente en funciones hasta que id Software lanzase su 'DOOM' un año después. 'Wolfenstein 3D' sentó las bases de un género que a base de violencia, escenarios laberínticos y el enemigo preferido de toda una legión de jugadores se convertiría en uno de las alternativas más rentables para los desarrolladores.

Ya le dimos un buen repaso a la saga pero si no has tenido la suerte de probarlo puedes enmendar ese error desde la página de 3D Realms. Tu queridísimo 'Call of Duty' le debe todo a este juego, así que lo mínimo que puedes hacer es rendirle homenaje.

DOOM

PC, Mac, Game Boy Advance, SNES, PlayStation, Saturn y hasta Xbox Live Arcade tuvieron su edición de 'DOOM', probablemente uno de los juegos más importantes de la historia y nuestro padre preferido del género. id Software rompió el molde con este viaje a los infiernos marcianos pero eso no evitó que aprovechasen el tirón de su primera obra maestra.

Tras él y con un año de diferencia cada uno, llegarían 'Doom II: Hell on Earth', y las expansiones 'Master Levels for Doom II' y 'Final Doom'. Para 'Doom III' habría que esperar algo más, iniciándose así la tradición de los desarrollos interminables de id Software.

Rise of the Triad

Seguro que, como yo, muchos de vosotros llegasteis a algunos de estos juegos gracias a los disquete o CD plagados de juegos DOS que saltaban de mano en mano durante aquella época. Entre aquella selección de juegazos y bazofias estaba 'Rise of the Triad', un juego cuyos gráficos me maravillaron.

Debía ser la continuación de 'Spear of Destiny', convirtiéndose así en el cuarto juego de la saga 'Wolfenstein', pero Apogee se quedó con las ganas y perdió por el camino el potencial que habría supuesto el tirón de la franquicia. No todo fueron malas noticias porque el posterior éxito del juego derivaría en una segunda entrega y el trabajo en su desarrollo motivó el paso de 'Duke Nukem' de las plataformas al género de los FPS.

Blake Stone

Todos tenemos nuestro juego favorito de aquella época, y aunque sería injusto sacar de esa lista a algunos de los títulos que están por encima o por debajo de este 'Blake Stone: Aliens of Gold' debo reconocer que es el juego al que más horas eché en su día. Una auténtica joya que cogía la base de 'Wolfenstein 3D' y la renovaba para cambiar los nazis por alienígenas y las cerraduras por terminales de tarjeta llave.

Es otro de esos juegos que afortunadamente podemos revisitar gracias a las versiones shareware, así que si queréis revivir aquella mítica experiencia como lo haré yo justo cuando acabe de escribir estas líneas, en la página de 3D Realms tenéis los enlaces.

System Shock

Antes de que Ken Levine llegase a Looking Glass Technologies el equipo de desarrollo creó la odisea cyberpunk que supondría el trampolín para el creador de 'Bioshock'. Él se encargó de diseñar su secuela, publicada cinco años después y convertida en clásico instantáneo.

Como en el caso de 'Ultima Underworld' en este primer 'System Shock' había más rol que disparos, pero fue una de esas alternativas que olvidaban la violencia gratuita y los levantamientos nazi en favor de una aventura 3D más sesuda.

Heretic

Raven Software es una de esas compañías que han conseguido sobrevivir al paso del tiempo y lo han conseguido olvidándose de los experimentos extraños y ciñéndose a lo que mejor saben hacer, explotar el género de los FPS y la acción a raudales. A ellos les debemos joyas como este 'Heretic', 'Jedi Academy' o los multijugadores recientes de los 'Call of Duty' de Infinity Ward.

En esta ocasión, su cuarta aventura y la primera de gran éxito, cambiábamos los rifles de asalto y las pistolas por armas propias de un mundo de fantasía plagado de demonios, brujos y ballestas devastadoras. En su diseño trabajó John Romero antes de pegarse el batacazo de 'Daikatana'.

Marathon

A Bungie la conocéis por 'Halo' y 'Destiny', pero casi 10 años antes de eso los desarrolladores de Mac dieron su salto a las aventuras intergalácticas con la trilogía de 'Marathon', una magnífica aportación al género que acabó entregando algo más que simples disparos.

A él le debemos los multijugadores con puntuación de muertes/bajas y la creación de escenarios específicos para que ocho jugadores se dieran cera entre ellos en vez de aprovechar los niveles de la campaña para tal efecto. Si hoy tenemos a Bungie en un altar es por cosas como estas.

Descent

Mucho antes de patear ciudadanos en el mundo abierto de 'Saints Row', Parallax Software (compañía que años después se convertiría en la Volition que todos conocemos) dio una vuelta de tuerca al género de los FPS permitiéndonos no correr y saltar, sino volar en escenarios 3D a bordo de una nave.

El éxito de 'Descent' fue rotundo y en Parallax se dedicaron a explotar la franquicia con hasta 11 lanzamientos entre expansiones, secuelas y recopilatorios. La falta de originalidad acabaría provocando que los dos fundadores del equipo, Matt Toschlog y Mike Kulas, decidiesen separarse para abordar distintos caminos.

HeXen

Cuando muchos de nosotros ni siquiera sabíamos que existía el término spin-off, Raven Software y John Romero presentaron una secuela espiritual de 'Heretic' que, aunque ambientada en el mismo universo, nos ponía en un camino distinto.

Controlando a tres guerreros distintos con distintas armas y habilidades en 'HeXen' debíamos dar caza al demonio Korax. Brutalidad al servicio del espectáculo con armas como guantes con pinchos, hachas, arcos y magias devastadoras que incluían incluso invocaciones y hechizos teledirigidos para acabar con los enemigos.

Star Wars: Dark Forces

Cambiamos las SS por las fuerzas especiales del Imperio Galáctico, los rifles por las pistolas láser y el disquete por el CD. 'Star Wars: Dark Forces' fue el primer FPS basado en Star Wars y supuso la primera piedra para la construcción de la franquicia 'Jedi Knight'.

Aunque el motor del juego se llamó Jedi, nuestro protagonista era un simple mercenario al servicio de la Alianza que debía acabar con las Dark Forces. El salto al sable láser llegaría después, con la secuela 'Jedi Knight: Dark Forces 2'.

Duke Nukem 3D

Nuestra penúltima inclusión en los FPS que marcaron a toda una generación viene de la mano del irreverente y zafio 'Duke Nukem 3D', que abandonaba el shooter plataformero para convertirse a la religión que por aquél entonces ya se había apoderado del sector.

Mujeres ligeras de ropa, esteroides y chistes continuos levantaron a las masas para criticar su marcado carácter machista, una montaña de mierda que cayó encima de 3D Realms pese a intentar mitigar la polémica con un control parental. El pan nuestro de cada día, vamos. Larga vida al Duke.

Quake

Superado el ecuador de los 90 id Software mostraba al mundo el juego en el que habían estado trabajando después de 'DOOM', una aventura que abandonaba los gráficos en 2.5 dimensiones y se pasaba completamente al 3D. Sólo por eso ya había razones para convertirlo en clásico, pero es que además 'Quake' era un juegazo de principio a fin al que pocos pueden toserle incluso a día de hoy.

Reconozco no ser demasiado parcial con la obra de Romero y Carmack. 'Quake' ocupó gran parte de mi adolescencia y fue el primer juego que compré tras ahorrar varias semanas de paga. Sobra decir que mereció muchísimo la pena y aún me emociono al ver vídeos como el que tenéis a continuación.

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