El giro de Microsoft con su Xbox One quizás no sea tan bonito

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Xbox One

Llevo unas semanas dándole vueltas al asunto de Microsoft, su estrategia inicial con respecto a la Xbox One como consola que pretendía ser el inicio del fin del formato físico, y el posterior giro de guión propiciado por la comunidad jugona, conservadora a más no poder, que deja las cosas tal y como estaban. Y llevamos años así. Pedimos innovación y cuando viene una compañía cargada de ideas distintas que sí pueden dar lugar a una nueva generación dentro de los videojuegos le echamos un camión de estiércol encima.

Primero hay que admitir que Microsoft no ha estado fina a la hora de communicar de forma eficiente su estrategia con Xbox One. En la presentación oficial de la consola lo único que sacamos en claro fue que los norteamericanos se lo iban a pasar pipa viendo todos sus canales de televisión preferidos a través de la Xbox One. Y gritándole órdenes a la consola. No fue un evento para jugadores.

Más tarde, a pocos días de que diera comienzo el E3, la compañía publicaba una serie de artículos en los que nos daba a conocer algunos aspectos novedosos que incorporaría su Xbox One, como por ejemplo la posibilidad de compartir nuestros juegos con hasta diez usuarios más o la polémica medida de la conexión a Internet obligatoria cada 24 horas. En ninguno de los casos se explicó con todo detalle el funcionamiento de estas características. Y cuando algo así no se explica abiertamente y con toda claridad es muy fácil que la comunidad se te eche encima creyendo que todo son conspiraciones en su contra. Y eso es lo que ha sucedido.

Decía al principio que llevaba tiempo dándole vueltas a este asunto y me he decidido a hablar de él ya y en estos términos tras haber leído un artículo de Adrian Chmielarz, cofundador del estudio The Astronauts y anteriormente director creativo en People Can Fly, los mismos que han desarrollado títulos como ‘Bulletstorm’ o ‘Gears of War: Judgment’. Chmielarz habla sin tapujos sobre el mercado de los juegos de segunda mano, los contenidos descargables y el salto que debemos dar hacia lo digital si verdaderamente queremos acabar con ciertas prácticas.

El formato físico es la razón de los contenidos descargables de pago

Juegos usados

Sabemos que el formato físico tiene fecha de caducidad. Tarde o temprano dejará de ser el formato principal y cuanto antes lo asumamos mejor nos irán las cosas. Los hechos nos demuestran que la comunidad jugona no lo ha asumido, que no quiere dar el salto, que prefiere quedarse estancada en la esclavitud del formato físico. Microsoft pretendía con su Xbox One, pese a no haberlo explicado todo con la claridad suficiente, que pudiéramos prescindir de los discos para jugar. La presión ejercida por los jugadores ha hecho que la compañía dé marcha atrás y elimine dicha posibilidad. Los juegos en formato físico necesitarán siempre que el disco esté en la consola. Y se acabó lo de compartir los juegos una vez instalados y copiados en la nube (o descargados directamente) con hasta diez usuarios más. Es decir, nos quedamos justo como estamos ahora. Vamos a tener dos nuevas consolas prácticamente iguales a las que ya tenemos. Más potentes, sí, pero sin innovar, sin dar un paso firme hacia el futuro.

Los que defendeis el formato físico a capa y espada sois los mismos que propiciáis la existencia de los contenidos descargables de pago, aunque no os hayáis dado cuenta. Chmielarz lo explica muy bien: lo que le interesa a las compañías es que no revendamos sus juegos, que “el disco siempre esté en la bandeja de la consola”, básicamente porque las compañías no reciben ninguna compensación económica con la venta de juegos usados. Una de las formas que tienen las editoras de hacer que conservemos sus juegos por más tiempo y no pensemos en venderlos es añadiendo contenidos adicionales. Cuestan poco de hacer y son muy rentables. Por supuesto habrá jugadores que pasen de estos contenidos olímpicamente, pero los que decidan pasar por caja harán que se equilibre la balanza. ¿Cuántos millones de dólares generan los contenidos descargables?

Lo mismo sucede con las microtransacciones. Recuerdo a los desarrolladores de ‘Dead Space 3’ asegurando que a ellos no les gustaba especialmente el tener que incluir micropagos en el juego, pero que tenían que hacerlo. Al igual que sucede con los packs de contenidos descargables, muchos jugadores pasan de los micropagos, pero otros muchos pagan encantados por nuevos ítems, por subir niveles más rápidamente, etc. Y funciona. Los que pagan se encargan de que todo se pueda mantener en pie. Mientras tanto el disco tiene que estar insertado en la consola y nos seguimos quejando de las prácticas de las compañías con respecto a los DLC sin querer asumir que es ese disco que da vueltas en la bandeja es el que los justifica.

Pero el plan hacia lo digital sigue su curso

Steam

En este tinglado todos los implicados tenemos nuestra parte de culpa y nada se va a arreglar en dos días, pero reconozcamos que somos muy cobardes. Cuando viene Microsoft con medidas pensadas para empezar a darle una mayor importancia al formato digital sobre el físico nosotros le cortamos las alas y le mandamos el mensaje de que ya nos va bien lo que tenemos ahora, que no queremos saber nada de la nube y demás historias. Es alucinante, porque hemos tenido la poca vergüenza de decirle a Microsoft que queremos seguir con el formato físico con la excusa de poder prestárselo a los colegas cuando la realidad es que seguimos anclados en el concepto de propiedad y la compra venta. Y sí, el precio de los juegos nuevos también tendría que bajar considerablemente, algo que ya sabemos que no va a suceder a corto plazo. Seguiremos en esos 60 euros por copia.

Con el tema de la conexión obligatoria a Internet cada 24 horas ha pasado lo mismo. Microsoft no ha sabido explicar de forma abierta y sin esconderse el por qué de esta comprobación. Tampoco llegó a dar todos los detalles sobre las opciones que hubiéramos tenido a nuestro alcance para llevarla a cabo. Muchos se tiraron de los pelos pensando en esos pocos días al año que iban a pasar de vacaciones en no sé qué pueblo donde no disponen de conexión, cuando probablemente la solución hubiera sido tan sencilla como usar el móvil como punto de acceso a la red para poder llevar a cabo una comprobación de unos pocos bytes. Es nuestra cabezonería, nuestra actitud conservadora y las ganas de verlo todo como estrategias en contra de los jugadores lo que nos impide ver que quizás todo esto podría ser beneficioso a largo plazo. Microsoft no nos lo explicó bien, pero tampoco le hemos dado la oportunidad de probar cosas nuevas. Nos hemos cargado su estrategia a medio año de que la consola se ponga a la venta sin siquiera haberla probado.

En todo caso creo que el plan de Microsoft sigue adelante. El formato digital se acabará imponiendo tarde o temprano y el giro de 180 grados de la compañía es algo temporal, de eso podemos estar seguros. Acabaremos llegando al mismo sitio, pero más tarde. Ese es el problema. El salto a lo digital y a nuevas formas a la hora de distribuir y compartir juegos en consolas llegará más tarde porque 1) Microsoft no ha sido capaz de explicarse con claridad y 2) la comunidad no le ha dado ni una sola oportunidad.

Xbox One

¿Quién nos asegura que con el paso a lo digital nos iban a ofrecer los juegos a precios más baratos?, os estaréis preguntando. Si tenemos en cuenta lo comentado anteriormente, parece lógico pensar que los juegos acabarían bajando de precio en formato digital al no existir la reventa ni la necesidad de crear contenidos adicionales para alargar las horas de vida del juego. El mercado podría ser mucho más flexible, podrían aparecer nuevos modelos, nuevos tipos de ofertas. ¿Recordáis cómo era Steam al principio? El demonio. Ahora nos parece la plataforma digital en la que todas las compañías deben fijarse, pero hubo un tiempo en que esto no era así ni mucho menos. Es más, con lo bien que funciona Steam en la actualidad, ¿acaso no necesitamos activar los juegos para poder jugar? ¿Alguno de vosotros ha podido prestar un juego en Steam? Es probable que esto último acabe llegando, pero lo hará gracias a que el sistema lleva muchos años funcionando y tiene un modelo detrás, una buena base de usuarios y la posibilidad de experimentar con ello.

La estrategia de Microsoft con Xbox One no nos ha sido correctamente explicada, pero el ataque frontal a todas las medidas que incorporaba la Xbox One me hace pensar que, incluso contando con toda la información en nuestro poder, la comunidad hubiera reaccionado de la misma forma. Excepto si hubieran dicho algunas palabras mágicas tipo “juegos gratis” o “juegos mucho más económicos en formato digital”. Quizás así no hubiéramos armado tanto jaleo. En definitiva:

  • nos vamos a tener que comer los mismos precios para los juegos en formato físico
  • nos vamos a tener que tragar DLCs y más DLCs a no ser que las editoras se saquen algo de la manga con lo que contrarrestar de forma efectiva la reventa de juegos. Y en todo caso tendríamos que pasar por caja
  • no vamos a poder compartir nuestros juegos en formato digital con hasta 10 usuarios más, algo que hay que reconocer que pintaba realmente bien y podía dar pie a otras posibilidades
  • vamos a tener que mantener los juegos físicos en la bandeja de la consola aunque los instalemos
  • al final la estrategia de Microsoft irá volviendo a su propuesta inicial, pero vamos a llegar mucho más tarde
  • vamos a tener cuatro consolas casi iguales, únicamente diferenciadas por su potencia y sin verdadera innovación

Estamos hechos unos cobardes.

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