No se puede ganar siempre. Es una lección que los jugadores de Helldivers 2 debieron aprender desde un principio, pero no lo hicieron debido al gran número de jugadores que tuvo el juego durante los primeros meses. El frenesí de la novedad estaba por las nubes y no había objetivo que no se completase con éxito.
Ahora las cosas son muy diferentes. El número de jugadores ha descendido más de lo habitual debido a una serie de malas decisiones de Arrowhead Game Studios. Ronda los 26.000-30.000 jugadores de pico máximo diario, según SteamDB. Esto ha provocado el fracaso de algunas Órdenes Supremas, incluida la última. Era una de las más importantes y esperadas de los últimos meses, y no se completó por muy poco. El premio era el ansiado Ataque Orbital de Napalm.
Se cumplió el requisito de liberar Pozo de Vernen, vital para obtener el poliestireno necesario para la estratagema, pero faltó un 20% de los 500.000.000 Autómatas a matar. ¿Quién o qué es el responsable de este fracaso? Los helldivers buscan un culpable y parece que les vale cualquier cabeza de turco. Tanto es así que la comunidad no ha dudado en despedazarse entre sí: los botdivers culparon a los bugdivers de estar haciendo objetivos ajenos a la Orden Suprema.
Ahora muchos jugadores culpan a Arrowhead, puesto que este objetivo llega en el peor momento posible: menos jugadores de lo normal, un objetivo que no suele cumplirse debido a que los robots no son los enemigos favoritos y que la moral de la comunidad está por los suelos. Y más después de buscar culpables entre ellos. Pero aun así, esperan que Joel, Game Master de Helldivers 2, no deje este fracaso en una derrota total.
Reclaman que lograron liberar Pozo de Vernen, así que proponen que el Ataque Orbital de Napalm cueste más caro o tarde en llegar, pero que acabe llegando. Es probable que Arrowhead ceda, pero no deja de ser un duro golpe a la moral de los jugadores. Mientras, los desarrolladores trabajan para arreglar el desastre de las últimas actualizaciones.
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