La dificultad de Onimusha: Way of the Sword ha sido un tema candente desde la publicación de la demo oficial. Muchos fans señalaron que era demasiado fácil y se mostraron preocupados porque el juego final no ofreciese un desafío a la altura. Sin embargo, Akihito Kadowaki, el productor del videojuego, señaló que la demo era fácil porque estaba pensada para atraer a jugadores y se ambientaba al comienzo de la aventura, pero que la versión final supondría un desafío.
Se podría decir que Kadowaki ha cumplido su palabra, al menos en lo tocante a los jefes o enemigos con barra de vida. Es cierto que algunos jugadores han señalado que los enemigos normales podrían ser un poquito más agresivos en las dificultades más altas. Lo importante es que ha cumplido en el apartado de dificultad... sin olvidarse de quienes no nos quejamos durante la demo.
El Modo Normal, el Nuevo Juego+ y la dificultad desbloqueable de Masacre suponen un rango de desafío a tener en cuenta para un espectro amplio de jugadores, desde quienes desean algo intenso hasta los espadachines más expertos. Son geniales porque te obligan a conocer cada aspecto y movimiento del increíble combate de Onimusha: Way of the Sword al dedillo. En otras palabras, vas a morir más veces de las que te gustaría admitir. Y sí, sé que esto suena muy a soulslike y a FromSoftware.
Satoru Nihei, director de Onimusha, dejó bien claro que "no es un juego de mundo abierto, ni mucho menos un juego tipo Souls en el que morir y volver a intentarlo es un auténtico desafío". Ahora bien, nadie puede negar que comparte elementos e ideas con el género soulslike: combate preciso y exigente (equiparado con Sekiro incluso por grandes no-hitters), dificultad elevada y una estructura cimentada en el encuentro con jefes a lo largo y ancho de Kioto. Son el plato principal de la experiencia y esto puede suponer una alarma para muchos jugadores que buscan una experiencia más relajada.
Onimusha: Way of the Sword no es el monstruo que aparenta
He completado Onimusha: Way of the Sword y mi experiencia ha sido extremadamente positiva gracias a una buena decisión inicial: escoger la dificultad. Estuve tentado de seleccionar Normal por presión social y esa estúpida voz de mi mente que decía "te has pasado bastantes Souls, puedes con esto". Pero lo cierto es que me apetecía una aventura centrada en la historia, tranquila y satisfactoria, así que seleccioné la dificultad Historia.
Después de 24 horas disfrutando de su mundo (misiones principales, secundarias, coleccionables...) junto a Miyamoto Musashi y persiguiendo al chalado de Minamoto no Yoshitsune, vengo a decirte que no debes temer a Onimusha: Way of the Sword. Si bien Akihito Kadowaki cumplió su palabra y en muchos momentos parece un soulslike, ahora entiendo a la perfección por qué Satoru Nihei matizó que esta experiencia no estaba centrada en "morir y volver a intentarlo".
La dificultad Historia de Way of the Sword es justo lo que promete: una experiencia tranquila y centrada en la trama. Eso no quiere decir que los jefes se lancen de pecho para empalarse en tu katana ni tampoco que no debas exprimir el combate ni conocer las mecánicas durante los enfrentamientos. Tendrás que interiorizar el combate y exprimir todos los movimientos durante los enfrentamientos contra los jefes. En cuanto a las muertes, he caído tres veces: una contra dos enemigos pesados, otra por caída al vacío y otra contra Dokyo, aunque en este último caso utilicé un talismán para revivir en el momento, similar al revivir de Sekiro.
He tenido tiempo de hacer pruebas con las dificultades gracias al modo Revancha contra Jefes de la Zona de Entrenamiento, ya que puedes enfrentarlos en todas sus dificultades en cualquier momento. El cambio más evidente con respecto a las dificultades superiores es la reducción de la barra de vida y postura de los enemigos. La agresividad no cambia demasiado. Esto hace que los combates sean más cortos, pero muy intensos en algunos casos.
También me he llevado muchas palizas y eso es precisamente otra señal muy positiva de la dificultad. Puedes cometer muchos errores y asumir golpes porque tardas bastante en morir, especialmente si mejoras los ropajes a nivel 5 (máximo) y llevas el talismán de reducción de daño (hasta un 8% al nivel 3, si no recuerdo mal). Y más si utilizas consumibles para reducirlo todavía más. No digo que seas inmortal, pero sí que tienes mucho margen. Cuando te das cuenta de esto, dejas de sentirlo como un Souls.
Lo que no admite errores es el combate: si no esquivas o bloqueas correctamente cada ataque enemigo, te comes el daño (proporcional) igual que en el resto de dificultades. Tampoco hay recorte de mecánicas. Por eso digo que incluso en esta dificultad debes aprender a usar todas las herramientas a tu disposición. La buena noticia es que tienes más margen de tiempo a la hora de ejecutar los movimientos. La única excepción es el Issen, que sigue requiriendo los mismos reflejos que en el resto de dificultades y lo entiendo porque es un movimiento de altísimo riesgo y recompensa. Por suerte, no es tan esencial como los diferentes tipos de bloqueos y las esquivas.
Enfrentar a los jefes en esta dificultad es una experiencia divertida y muy satisfactoria, especialmente si ya vienes de jugar otros Souls. No he sentido la presión de FromSoftware u otros souls como Lies of P en la mayoría de jefes, pero algunos te pondrán contra la espada y la pared gracias a sus movimientos y mecánicas: Dokyo es un buen ejemplo porque requiere dominar las esquivas, y Minamoto no Yoshitsune pone a prueba tus tiempos de reacción y tu capacidad a la hora de discernir entre esquivar y bloquear. No es excesivamente complicado, pero te aseguro que te van a matar si enfocas el combate desde la calma absoluta.
En resumen, no temas a Onimusha: Way of the Sword. Confía en mí. Sé muy bien que no todos los jugadores buscan un desafío extremo y superarse a sí mismos en cada combate. Algunos sencillamente quieren una buena historia y un combate satisfactorio sin que les vaya la vida en ello. Y es tan válido como el resto, sin importar lo que digan los "expertos en todo" ni algunos fans de FromSoftware. Si sientes la llamada de la aventura y deseas ponerte en la piel de Miyamoto Musashi, responde sin miedo. Yo ya lo tuve por ti (como cada vez que inicio un Souls o Soulslike) y te aseguro que hay opciones para que puedas disfrutar. No cometas el error de perderte esta joya por miedo a la dificultad.
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