Análisis de Mario Golf Super Rush: el choque entre nostalgia e innovación vuelven a marcar al Mario deportista
Análisis

Análisis de Mario Golf Super Rush: el choque entre nostalgia e innovación vuelven a marcar al Mario deportista

Tenía muchísimas ganas de volver a un juego deportivo de Mario, una rama de Nintendo que nos ha dado infinitas alegrías en el pasado de la mano de títulos como el Mario Golf: Advance Tour de GBA o el Mario Power Tennis de GameCube. Una pena que Camelot esté lejos de la excelente forma que mostraba con aquellos dos juegos de 2004.

Lejos quedan aquellas historias a lo RPG y las demenciales colecciones de minijuegos para disfrutar con amigos que atesoraban. Mario Golf: Super Rush, como Mario Tennis Aces antes que él, parece más enfocado en aprobar que en hacerlo con la excelencia de antaño.

Mario Golf: Super Rush: demasiado acelerado

Internet es lo peor que le ha pasado a los juegos deportivos de Mario. Puede que nos haya cambiado la vida para bien en muchos aspectos, pero en este caso se ha convertido en un pozo que poco a poco va engullendo la creatividad que suele atribuírsele a todo juego de la gran N.

Como en el último juego de Camelot Software, Mario Golf: Super Rush está lejos de ser una mala experiencia o un título que no puedas disfrutar, pero desde luego queda muy lejos de las expectativas que muchos teníamos en mente tras habernos criado con la rama deportiva del fontanero.

La excusa del online vuelve a ser el clavo ardiendo al que se agarra el juego para llegar parco en contenido, prometiendo nuevos personajes y pistas gratuitas para el futuro pero ofreciendo una suma de propuestas que resulta bastante escasa. Especialmente si no acabas de casar con las escuetas novedades que propone.

La de tener que correr por el campo tras cada golpe es la más llamativa de todas y, aunque parece un movimiento acertadísimo desde fuera e incluso durante los primeros compases, no tarda en mostrar más carencias que virtudes. Vamos a intentar aterrizarlo un poco.

Mario Golf

Corriendo hacia la bola

Con la vista puesta en el multijugador, Mario Golf: Super Rush se encarga de afrontar uno de los mayores problemas de los juegos de golf cuando hay más de un jugador implicado. En una época en la que todo es inmediatez, esperar a que el contrario calcule la trayectoria, rectifique según el viento, lance, y se ponga a ver cómo la pelota atraviesa el campo, es un tostón.

¿Qué hacer para intentar matar ese tiempo muerto sin que nadie se aburra por el camino? Que el tramo entre un golpe y otro también forme parte del juego. Al golpear la bola el jugador sale corriendo detrás de ella para llegar hasta el siguiente golpe lo antes posible, utilizando turbos para acelerar y recogiendo monedas que suban la barra de especial.

Él y todos los implicados en la partida, claro, que buscarán dar el golpe lo más rápido posible para sumarse a la carrera y, de paso, intentar fastidiar al contrario pasándole por encima y quitándole sus preciadas monedas, o incluso empujando su pelota al pasar con el turbo activado sobre ella.

Mario Golf

La idea es fantástica, eso es impepinable. Es una forma magistral de eliminar esas pausas y acelerar la partida, pero -y ya adelanto que hoy es el día de los pero- acaba resultando igual de tedioso que esperar a que el contrario haga su tiro.

Una idea que no tarda en hacer aguas

Cuestas que el personaje no puede subir y te obligan a dar un rodeo, turbos que se descontrolan y te hacen chocarte contra la pared -en vez de detenerte automáticamente sobre la bola como hace en el otro 50% de ocasiones-, pelotas que se van a fosos en los que tienes que dejarte caer para luego encontrar la salida mientras un contador de tiempo te alerta que estás tardando mucho en hacerlo… La gran idea no tarda en convertirse en un dolor de muelas.

Con sólo un modo estándar en el que jugar en solitario, multijugador local u online en seis campos de 18 hoyos cada uno, el resto de las opciones jugables quedan relegadas a la idea de correr detrás de la pelota. Ya sea en el modo Golf rápido, en la Batalla de golf o la Aventura de golf, la novedad es la auténtica protagonista.

Mario Golf

El resto se mantiene en las mecánicas habituales de un juego de golf, en este caso con los ataques especiales de cada personaje y simplificando aún más los tiros con ciertos automatismos -adiós al sistema de tres pulsaciones para acertar el golpe-.

El primero se limita a los mismos hoyos del modo estándar pero incluyendo esas carreras entre un golpe y otro para que los tiempos a la hora de colar la pelota sean parte del reto. El segundo propone lo mismo pero jugando en un estadio plagado de hoyos en el que nosotros decidimos a qué banderín apuntamos y el primero en tapar tres hoyos gana.

Sobre Aventura de golf nos extenderemos un poco más a continuación, pero básicamente ahí se acaba la cosa. Nada de torneos en los que conseguir copas u opciones del estilo. Elige modo, elige campo, elige número de hoyos y elige personaje. Y a correr.

Mario Golf

Ni siquiera la pestaña de desafíos en solitario -a la que me fui de cabeza nada más empezar-, la típica en la que esperas minijuegos como el de jugar a la diana, se sale de esa norma. Un modo de puntos en solitario en el que cerrar 18 hoyos con el menor número de golpes y otro contrarreloj para hacer lo propio en el menor tiempo posible. Nada más.

El escueto retorno de Mario Golf RPG

La aventura de golf que cierra el conjunto, a la que le vendría bien un diminutivo porque puedes ventilártela en apenas una tarde, aporta poco más que una ración extra de paseos, en este caso fuera del campo para ir de aquí para allá en trámites tan poco divertidos como innecesarios -apúntate al concurso, ve a casa a dormir, vuelve al concurso, empieza a jugar-.

Empieza flojo con la típica historia de novato que llega al club de golf, pero cuando llevas dos o tres escenarios empieza a rascar algunas ideas más, casi todas heredadas de los modos comentados anteriormente.

Mario Golf

Está el circuito de prueba en el que juegas solo, el circuito contra oponentes en el que correr detrás de la bola, algún nivel que toma la idea de plantarte ante un campo con varios hoyos e invitarte a completar X en X número de golpes y en el orden que tú elijas al lanzar la bola en una u otra dirección… Idénticas modalidades y pocos -poquísimos- minijuegos muy puntuales.

Justo cuando la cosa empieza a ponerse interesante, cuando personajes místicos te regalan golpes especiales -dos- y tienes que lidiar con jefes finales -otros dos-, el juego llega a su fin. Están los palos especiales que puedes comprar en las tiendas, la ropa que te sirve como personalización y mejora de algún atributo especial, y los puntos de experiencia con los que mejorar la carrera, la fuerza del golpe o la precisión al lanzar bolas con efecto, pero no va mucho más allá.

De hecho hay un par de momentos en la historia que parecen ideales para colocar una fase especial y poder seguir avanzando tras superar un minijuego que parece estar a huevo, pero el juego decide saldarlo con una cinemática y el posterior paseo hasta el siguiente punto de control.

Mario Golf

La opinión de VidaExtra

Habiendo disfrutado de no pocos juegos de Camelot, la sensación con lo probado durante estos últimos años es de preocupante desgana. Mario Golf: Super Rush es divertido y entretenido porque cualquier juego con estos personajes y un puñado de golpes especiales muy mal tendría que hacerlo para no ganarse ese calificativo, pero está a kilómetros de lo que uno espera del sello de calidad de Nintendo.

Que lo vas a disfrutar si te llama mínimamente la atención, y tienes a alguien con quien exprimirlo un poco más allá del juego en solitario, no me cabe la menor duda. Que vayas a salir de él dando saltos de alegría por todo lo que te ofrece y el nivel al que lo hace, eso ya me parece más complicado.

SWITCH Mario Golf: Super Rush

SWITCH Mario Golf: Super Rush

cover

Mario Golf: Super Rush

Plataformas Nintendo Switch
Multijugador Local y online
Desarrollador Camelot Software
Compañía Nintendo
Lanzamiento 25 de junio de 2021

Lo mejor

  • La idea de correr de un golpe a otro da para buenos piques.
  • Una generosa colección de campos y hoyos.
  • La promesa de nuevo contenido gratuito.

Lo peor

  • La aventura de golf dura un suspiro y no está demasiado inspirada.
  • Problemas de colisión al moverte corriendo por el campo.
  • Se echan en falta más y mejores modos.

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