Análisis de Stonefly: el típico juego indie que pasa bajo tu radar sin que te des cuenta de la pintaza que tiene

Análisis de Stonefly: el típico juego indie que pasa bajo tu radar sin que te des cuenta de la pintaza que tiene

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Stonefly

Si hay una ventaja especial que aporta este ya de por sí espectacular trabajo es que aterricen en tus manos pequeñas joyas como Stonefly. El típico indie del que ves una imagen que te llama la atención y desaparece de tu vista hasta que años después vuelve a tu memoria en forma de un comentario en Twitter o un código de regalo en un Bundle.

El típico juego que no te animas a comprar porque sus reseñas hablan de fallos puntuales o un planteamiento que no acaba de ser redondo y que, cosas del destino, acaba abandonado en ese rincón al que van a parar los indies cuando se les acaba la mecha de los primeros días.

Stonefly es, en definitiva, uno de esos juegos a los que no me habría acercado de no ser por mi trabajo, y pese a que todo lo malo relatado en anteriores líneas sea cierto, me alegro muchísimo de haberme cruzado con él. Ha sido una aventura tan divertida como entrañable.

De los creadores de Creature in the Well

Con una historia que en ningún momento terminó de engancharme, los dos anzuelos que ha elegido Stonefly para engancharme han sido su estilo visual y su diseño. El primero, a medio camino entre la plastilina y una película de animación con un aspecto muy particular, es el que hizo que irremediablemente me entrase por los ojos.

Y en ese asomarte brevemente al pozo para ver si aprecias algo con mayor claridad, la caña de pescar terminó de amarrarme gracias a su también curioso estilo de juego. Un planteamiento al que, eso sí, le cuesta arrancar.

La idea detrás de Stonefly es que controlas a una diminuta muchacha que vive con su padre en un mundo en el que los insectos son como monstruos gigantes, los tocones de árbol sirven como terreno para edificar y los vehículos con los que te mueves de aquí para allá son una suerte de mechas con aspecto de invertebrado.

Stonefly

Tan pronto empieza la aventura la tranquilidad de la familia se tuerce y la chica se ve obligada a salir al exterior para salvar el día. No lo haremos a pie, claro, sino en uno de esos robots con aspecto de araña o escarabajo que los habitantes de ese mundo utilizan para sobrevivir.

Apártame esos bichos a aletazos

Con tres mundos distintos que podemos recorrer a placer, el bucle del juego nos invita a llegar de un punto a otro para hacer avanzar la historia y, una vez lo hemos conseguido, mantenernos en esa misma zona acumulando materiales para conseguir la mejora que nos permita saltar al siguiente escenario.

De la mano de distintos ataques y estrategias para acabar con los enemigos que podamos cruzarnos, el enfoque del juego es que minemos los distintos materiales que se encuentran repartidos por las copas de los árboles, las rocas de los ríos o las zarzas del campo.

Stonefly

Llegados a un punto con mucho por rapiñar, lo más probable es que empiecen a salir bichos intentando dañarnos para quedarse con el botín, momento en el que deberemos luchar para dejarlos atontados y expulsarlos de la plataforma con el viento generado por nuestras alas.

Si tardamos mucho en hacerlo, volverán a levantarse, y os aseguro que cuando se acumulan un buen puñado de bichos con distintos patrones de ataque se hace muy cuesta arriba ventilarlos (nunca mejor dicho). Tan pronto esté el terreno despejado, podremos seguir a lo nuestro, ya sea buscando materiales, pistas que nos lleven a zonas especiales con muchos minerales y enemigos, o avanzando por el escenario para mover la trama hacia adelante.

Una mezcla de top down shooter y roguelite

Sería un error imaginar algo cercano a un mundo abierto y es que, aunque es cierto que todos los escenarios juegan con distintas alturas -por ejemplo bajar desde la copa de un árbol hasta la rama que hay varios metros más abajo donde hay una corriente de aire que puede transportarnos con facilidad-, en realidad son niveles bastante planos más cercanos al estilo top down shooter.

Stonefly

En orientarte por ellos -imagina perderte dentro de un arbusto y saber dónde narices estás- y saber qué debes hacer a continuación, está parte del reto. Y es que si bien es cierto que cuando hay una historia que seguir el juego te muestra hacia dónde dirigirte, cuando toca recopilar materiales estás sólo ante el peligro en un escenario tan caótico como inmenso.

Eso, y algunas decisiones de diseño como no poder volver a tu base a placer para mejorar la máquina y seguir con la búsqueda de materiales, o que ciertas pausas como cuando la chica se va a dormir se hagan demasiado lentas y no puedas saltarlas, son los únicos palos en las ruedas que frenan a Stonefly de ser un indie aún más redondo.

Su corta duración lo convierte en un juego ideal para superar en un fin de semana y, aunque puede que se les haya ido de la mano el farmeo en algún tramo, lo cierto es que superar la campaña se me ha pasado en un suspiro e incluso he dedicado algo de tiempo a los desafíos que se desbloquean a posteriori para acabar de conseguir mejoras para mi bicho mecánico.

Stonefly

La opinión de VidaExtra

Puede que Stonefly no tenga madera de superventas o vaya a ser el juego del que se hable durante semanas, pero de la misma forma que agradezco que este trabajo me haya llevado hasta él para poder conocerlo y disfrutarlo, creo que también era justo dedicarle mi tiempo para que alguien más pueda encariñarse con él.

No hay trampa ni cartón en vídeos como el que tenéis a continuación, así que, sabiendo los pormenores comentados, si te llama mínimamente la atención lo nuevo de los creadores de Creature in the Well, dudo mucho que no te transmita el mismo buen rollo con el que yo me he quedado tras terminarlo.

cover

Stonefly

Plataformas PC, Switch, PS4, Xbox One, Xbox Series y PS5 (versión analizada)
Multijugador No
Desarrollador Flight School Studio
Compañía MWM Interactive
Lanzamiento 1 de junio de 2021
Precio Por confirmar

Lo mejor

  • Un bucle de juego de lo más entretenido.
  • Su apartado artístico es una gozada.
  • Escueto pero muy divertido.

Lo peor

  • La trama puede hacerse un poco pesada.
  • Algunas decisiones de diseño que no terminan de cuajar.
  • Peca de exceso de farmeo en ciertos momentos.

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