Análisis de Dead Space Remake: vuelvo a ser el mismo chaval acojonado de hace 15 años

Análisis de Dead Space Remake: vuelvo a ser el mismo chaval acojonado de hace 15 años

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Dead Space remake

Era 2008 y un amigo me había dejado su PS3 para probar aquella nueva generación. Solo un juego en la biblioteca, el prometedor Dead Space que lucía de auténtico escándalo. Lo que logró Visceral Games me marcó para siempre y dejó en el Olimpo absoluto de mis juegos de terror a la experiencia vivida en el USG Ishimura.

Ahora, 15 años después, toca volver a recorrer los malditos pasillos con Isaac Clarke. EA Motive se propuso mejorar y aplicar una capa de pintura a uno de los grandes referentes del survival horror. ¿Era necesario? Desde luego que no, pero aquí estamos para comprobar si los cambios a los necromorfos y compañía han valido la pena.

Un terror de nueva generación

Si sois de los que os conocéis al dedillo el Dead Space original, notaréis los cambios en el remake desde el primer momento. El mejor ejemplo de ello es el primer capítulo entero, donde veremos hasta qué punto el equipo de desarrollo ha sabido afinar con el título. El acercamiento de la nave Kellion a la estación espacial ahora cuenta con una mayor cantidad de diálogos, con Isaac pronunciando más palabras que en todo el juego original.

Es un momento que se aprovecha para introducir conceptos que evolucionarán a nivel argumental a lo largo del título, con Clarke comentando que desea ver a su novia Nicole o plantando la semilla de que la relación entre Hammond y Kendra Daniels va a ser bastante tensa. ¿Os acordáis de los dos pilotos que morían al principio? Aquí pasan a tener nombres y si bien su importancia no es excesivamente relevante, desde el equipo de trabajo se ha decidido darles más espacio para expresarse.

Donde había un botiquín en la cabina de la Kellion, ahora encontramos un documento que muestra un perfil de Isaac relatando su pasado e introduciendo desde el inicio el concepto de la Uniología. Pequeños matices que se repiten a lo largo del remake, que añaden profundidad y que permiten que sigamos sintiendo que estamos jugando al Dead Space creado por Glen Schofield.

Dead Space

Como bien sabemos, la obra está concebida para la nueva generación, es decir, PS5, Xbox Series X/S y PC. Un proyecto next-gen que se justifica en cada frame que vemos. Isaac, Hammond, Kendra, el Kellion, la Ishimura... todo está a un nivel espectacular gracias al uso del motor Frostbite de EA y saca músculo cuando estamos en gravedad cero. El legendario traje espacial del protagonista brilla con tono metálico, se empapa de sangre por todas partes y se envuelve en nitrógeno. El rostro de Isaac ha cambiado ligeramente, aunque tras su voz sigue estando Gunner Wright, no solo en la versión original, sino en la española.

Gran trabajo respecto al doblaje al castellano, ya que todo el elenco de hace 15 años ha regresado -a excepción de Hammond- y vuelven a ofrecer un repertorio sonoro a la altura. Detalles que aportan variedad, pero tampoco es que te rompan la cabeza, hasta que comienzas a explorar la Ishimura. Tras construir la cortadora de plasma, que no recogerla, los que tengan más fresco el Dead Space original se comenzarán a dar cuenta.

Y es que las estancias, rutas y puertas que podemos recorrer son distintas. No hablo de modificaciones descomunales e irreconocibles, sino versiones ligeramente alternativas de las que ya conocíamos. Si en el original estábamos en una habitación con dos puertas, ahora habrá una tercera donde encontraremos munición, créditos o algún que otro registro sonoro/textual. ¿Qué habría al otro lado del monorraíl o en ese pasillo que había por encima de nosotros? Seguiremos caminando por todos esos lugares que guardamos a fuego en la mente, pero aún así se ha conseguido que se sientan frescos para el jugador veterano.

Dead Space Remake

La Ishimura cruje, tú tiemblas

Sin salirnos del primer capítulo, tenemos el perfecto espejo con el que podemos ver cómo han pasado los años. En la cubierta 1 del monorraíl tendremos que darle energía a una puerta, pero en vez de usar la clásica batería -que siguen existiendo- ahora es turno de cambiar disyuntores para redirigir la electricidad. Por lo tanto, nos quedaremos sin luces en todo el escenario, situación ideal para hacer el camino de vuelta.

Y he aquí esa sensación que hacía tiempo que no recorría mi cuerpo y me ha alegrado comprobar que el remake de Dead Space logra a la perfección: estaba completamente cagado. Cuando el juego se queda a oscuras, es que no ves un a tres necromorfos en un burro. Apenas hay unas luces de emergencia tenues para marcar disimuladamente el camino, por lo que tocará ir con el arma alzada para ver qué tenemos delante. Evidentemente, la emboscada de necromorfos no se hace esperar.

Estos dichosos y reconocibles enemigos son exactamente los mismos que creó Visceral Games, aunque con una diferencia notoria. El sistema de desmembramiento ideado por EA Motive no es llamativo por cómo se parten las extremidades, que también, sino por cómo se desprende la piel putrefacta de los necromorfos. Es muy sencillo dejar expuesto el hueso de sus cuerpos con disparos que no rompan los brazos o piernas, lo cual puede derivar en situaciones de pesadilla. Imaginaros usando el lanzallamas contra uno, lo cual le quemará la piel, se le cae a trozos y tienes un bonito esqueleto con cuchillas abalanzándose sobre ti. No hay criaturas nuevas, pero siguen dando el mismo miedo.

Porque sí, la Ishimura es muy, pero que muy oscura. No hasta el punto de que sea molesto, pero sí llega a la línea de que la tensión es mayor por ello. La iluminación, los vapores o las chispas son elementos que también lucen de escándalo y aportan este toque metalizado, gastado y mecánico a un aparato que flota en el espacio, inerte. Isaac habla sí, pero también escucharemos su cuerpo entre el silencio de la nave.

El conocido como sistema A.L.I.V.E. de EA Motive es tan sencillo como efectivo, máxime si jugamos en PS5 con un DualSense en las manos. Si corremos, Isaac jadeará con insistencia; si nos enfrentamos a situaciones peligrosas, el corazón comenzará a bombear de forma acelerada; si estamos en un espacio sin oxígeno, sus pasos retumbarán. Todo ello se transmite a través de los auriculares y se siente con el mando que nos ha tocado jugar, el cual presenta una retroalimentación háptica fenomenal y resistencia en los gatillos a la hora de disparar. El juego sabe perfectamente cuándo hacer que la música retumbe, un conducto de ventilación se rompa de forma repentina o veamos al fondo el horror que nos aguarda.

Una vez más, Isaac es reconocible, pero no es exactamente el mismo que recordamos. En el Dead Space original su cuerpo se sentía pesado, moviendo toda esa armadura de ingeniería mientras corría. Aquí es más sencillo hacerle girar, tener un mayor control sobre sus movimientos y hablamos de una mejora en la calidad de vida del juego que también nos encontramos en los tramos de gravedad cero.

Dead Space Remake

Tomando como referencia lo que hizo Dead Space 2, se acabó el desplazarnos a saltos por las estancias sin gravedad. Con la pulsación de L1+R1 se activarán los propulsores del traje para que volemos sin límites y de forma cómoda. Esto se aprovecha especialmente en situaciones como cuando hay que alcanzar la nave de rescate Valor, redefinir combates contra jefes y darle una vuelta a otras secciones que ahora se viven en el exterior de la Ishimura.

Vuelve a revivir tus pesadillas

De todas las declaraciones ofrecidas por EA Motive desde el anuncio del remake de Dead Space, hubo una que me llamó especialmente la atención: podremos regresar a otras estaciones ya visitadas de la Ishimura. Si recordáis lo que sucedía en el original, el sentido era únicamente lineal, sin más opción que ir hacia delante para acabar con la dichosa plaga de necromorfos. Eso ha cambiado.

El monorraíl ahora está a nuestra disposición por si queremos ir desde la Cubierta médica hasta el Puente de mando, pasando por el Sistema hidropónico. ¿De qué nos sirve el backtracking? Según vayamos recorriendo cada lugar, veremos que hay  algunas puertas, taquillas y cajas nuevas, pero todas cerradas. En vez de la típica palabra de "bloqueado", aparece un número del 1 al 7 que nos obliga a llevar un pase de ese nivel para poder abrirlas.

Dead Space Remake

De esta forma, siempre hay motivos para regresar a explorar, a averiguar que hay dentro de esa sala que está tan custodiada. Si te parece poco, toma nota porque hay más. Si avanzábamos de capítulo en 2008, nos dejábamos cualquier objeto que importante que hubiese en aquella zona. Tampoco es que fuese una pérdida muy grande, pues no había objetivos secundarios, pero en el remake sí.

Se habló de una misión secundaria centrada en Nicole y sus vivencias, pero no es lo único. Veremos más sobre qué estaba haciendo exactamente la doctora Brennan desde que la plaga comenzó a propagarse y tendremos que conseguir el DRI de varios tripulantes, por ejemplo. Como su propio nombre indica, son misiones que podemos hacer o no, pero que nos recompensarán con mayor contexto sobre lo que sucedió.

En lo referente a las armas, son las mismas que recordamos. En realidad hablamos de herramientas de ingeniería, pero la sierra trituradora, el cañón lineal o el rifle de impulsos ahora se encuentran dispersas por la Ishimura. Isaac las recoge y podremos mejorarlas a través de los nodos, si bien hay matices. No todas las ranuras serán accesibles, sino que tendremos que encontrar diferentes piezas de mejoras. Están repartidas por los diferentes huecos de la estación espacial, lo cual vuelve a incentivar el que recorramos los pasillos ya visitados. Además, algunas de ellas cuentan con métodos de disparo alternativos que no estaban presentes en la obra original.

Dead Space Remake

Aún teniendo en cuenta su potencial, no representan la única forma de defenderse. Usando la kinésis, podremos hacernos con barras afiladas, cuchillas de necromorfo o extintores que bien pueden meterle un viaje de dolor a los enemigos. Por otro lado, si nos vemos muy superados por el número de rivales, especialmente durante las cuarentenas y en los capítulos finales, podemos tirar del módulo estabilizador que ralentiza el movimiento. Todo ello siempre y cuando no aprovechemos las fugas flamígeras o eléctricas que hay por la nave.

La opinión de VidaExtra

Soy de la firma opinión de que si vas a volver al pasado, hazlo con un motivo de peso. Evidentemente todos queremos ver nuestros juegos favoritos de antaño totalmente remozados, pero esa es una tarea que podría hacer cualquiera. Valoro, y mucho, que los estudios encargados de hacer los remakes se atrevan a variar el concepto original.

Ya sea de forma radical, como Tetsuya Nomura, u optando por mejorar, profundizar y ajustar los tornillos de una máquina que en su día ya estaba bien engrasada. EA Motive ha insistido por activa y por pasiva que el equipo está conformado por fanáticos del Dead Space original y eso se ha notado en las más de 10 horas de partida. La revisión de 2023 es la edición definitiva de un juego obligatorio en vuestras estanterías.

Siendo inteligente a nivel argumental, decidiendo con firmeza y con respeto y recogiendo todo aquello que ya se hizo de maravilla en su día para ampliarlo, el remake de Dead Space es un sobresaliente en todos sus apartados.

Imprescindible

Dead Space

Dead Space

Plataformas PS5 (versión analizada),Xbox Series y PC
Multijugador No
Desarrollador EA Motive
Compañía EA
Lanzamiento 27 de enero de 2023

Lo mejor

  • El Frostbite le sienta de maravilla a la Ishimura.
  • Respeta su pasado y lo amplía con maestría.
  • Sigue dando tanto miedo como en 2008.

Lo peor

  • Algún extra en forma de enemigo o arma no hubiese sobrado.

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