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Hemos probado el Thunderobot ST Plus y ahora sabemos el porqué de su rotundo éxito
Análisis

Hemos probado el Thunderobot ST Plus y ahora sabemos el porqué de su rotundo éxito

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Tenía muchas ganas de comprobar cómo Thunderobot se había metido en el bolsillo a más de medio mundo y, para hacerlo, quería partir de su propuesta más humilde. En ordenadores, y especialmente en portátiles, eso se reduce a su gama más baja, pero tras una semanas trasteando con el Thunderobot ST Plus, dicho calificativo se queda a kilómetros de lo que realmente ofrece.

Ajustado en precio y más que notable en rendimiento, el Thunderobot ST Plus parece un digno competidor en ese mercado plagado de jugadores que quieren dar el salto al PC sin complicarse demasiado la vida. Un portátil cumplidor al que, al menos a día de hoy, puedes echarle casi cualquier cosa.

Especificaciones técnicas

Durante estos últimos días he trabajado y jugado con el Thunderobot ST Plus para comprobar hasta qué punto su relación de calidad precio era la esperada. El haber salido contento de ese experimento se lo debo, en gran medida, a las siguientes especificaciones:

THUNDEROBOT ST PLUS

PANTALLA

15,6'' IPS FHD (1.920 x 1.080)

PROCESADOR

Intel Core i7-7700HQ (Quad Core)

CHIPSET

Intel HM175 Express chipset

MEMORIA

8GB DDR4

GRÁFICOS

Intel HD Graphics 630 y NVIDIA GTX1050Ti

ALMACENAMIENTO

1TB (HDD) y 128GB (SSD)

CONECTIVIDAD

LAN, WiFi 802.11ac y Bluetooth v4.0

PUERTOS

3 x USB 3.0 (Puerto USB 3.1 alimentado AC/DC)

BATERÍA

47W 6 núcleos

OTROS

Teclado retroiluminado

DIMENSIONES

378mm x 267mm x 26,9mm

PESO

2,5Kg (incluye batería)

PRECIO

1.299 euros

El rendimiento del Thunderobot ST Plus

De todas ellas, había dos aspectos que me tuvieron con la mosca detrás de la oreja hasta que pude echarle mano, hasta dónde iba a limitarme su RAM y cómo iba a funcionar su gráfica, pero lo cierto es que no he tenido ningún problema con juegos bastante actuales y, en el caso de querer realizar modificaciones en el futuro, las tripas del portátil admiten que trasteemos con ellas.

Lo importante es que, a base de juegos más o menos actuales, no he tenido la necesidad de hacerlo. Sin problemas con ‘GTA V’ o ‘The Witcher 3’ en ultra, donde ha aguantado como un campeón una tasa más o menos estable de 30 frames por segundo con algunas caídas que no han pasado la barrera de los 25 frames.

Thunder2

Sorpredente que, a base de reducir filtros y configurar una calidad media-alta, haya podido alcanzar los 60 frames estables sin problemas. Más fácil aún con juegos menos exigentes como ‘Heroes of the Storm’ o ‘Battlerite’, a los que me he ido acercando en los descansos de curro con el juego en segundo plano y han funcionado a las mil maravillas.

Títulos más antiguos pero con un apotencia despampanante a nivel visual como el ‘Ryse’ de Crytek se mueven como pez en el agua y, de hecho, el único juego con el que he tenido ciertos problemas para mantener una calidad elevada ha sido ‘PUBG’, más por la pobre optimización del juego que por lo que el portátil podría acabar sacando de él en el futuro.

Eso sí, pese a que el portátil responda a lo que le pides, no lo hace sin despeinarse. Su gráfica va a calentarse de lo lindo y los ventiladores van a responder en consonancia.

El ruido indudablemente va a estar ahí, pero en ningún momento me ha parecido molesto o desproporcionado. El problema con su refrigeración viene por otro lado, pero hablemos de su diseño para entender por dónde van los tiros.

Diseño comedido

Si no soy demasiado fan de las marcas orientadas específicamente a los jugadores es porque, más allá de lo que ofrecen en su interior, por lo general me repelen bastante. Con diseños excesivamente recargados, y un característico aspecto de nave espacial plagada de luces (sólo le falta la tonadilla de Encuentros en la Tercera Fase para ponerme los pelos de punta), acabaría tachando de feo casi todo lo que sale al mercado con la etiqueta gaming.

No es una regla que rompa Thunderobot ST Plus, que incluye tres luces en la parte trasera y retroiluminación en el teclado, pero al menos sus líneas son más finas, acorde con un equipo que también puedes utilizar para trabajar pero que, en esencia, va a ser una plataforma de juegos.

Thunder4

Por fino (2,69 cm cerrado) y ligero (2,5 kg con batería), tampoco se olvida de lo que es, un portátil, así que resulta cómodo ir de aquí para allá con él y, dependiendo de los planes que tengas para tus trayectos, su batería puede conseguir incluso que dejes el cargador en casa. Da para unas cuatro horas de autonomía a base de trabajo y juegos modestos.

Con dos conexiones USB en el lateral izquierdo (una de ellas type C) y otras dos en el derecho, vamos más que sobrados a la hora de conectar aparatos, pero mientras que a la izquierda el resto de espacio lo ocupan conexiones como la del cable de red o el puerto HDMI, en la derecha el hueco que años atrás ocupaba la bandeja de DVD ahora lo suple una rendija de ventilación que complementa la trasera.

La mala noticia es que en ese lado es justo donde tendremos colocado la mayoría de las veces el ratón que utilicemos para jugar. Sin ser especialmente molesto, da excusas suficientes para desear que hubiesen encontrado otra posición mejor. Pero si es el precio a pagar por tener una carcasa que no se calienta lo más mínimo, prefiero colocarme la alfombrilla del ratón un poco más atrás.

Pantalla y teclado que cumplen con lo prometido

Lo importante a nivel general es que, pese a los más y los menos que podamos encontrarle al ST Plus, resulta un portátil muy cómodo para casi cualquier labor. Teclear en él es una gozada por ser sus teclas cómodas y precisas, con un recorrido muy corto pero sin perder la sensación de estar pulsando algo. A gusto de cada uno queda la configuración de luces del mismo, controlable desde un programa integrado que nos permite resaltar las teclas que nos interesen o, si eres de esos, montarte una feria en casa a base de luces y colores personalizables.

Thunder3

La única pega aquí es que estamos ante un teclado anglosajón, por lo que algunos símbolos están cambiados. Demasiado acostumbrado a escribir como para notar la diferencia, pero cuando busques el signo et (&) y lo encuentres dibujado en el 7, pero en realidad aparecerá al pulsar 6, tal vez te descoloque un poco y, para gente que no domina la posición de las teclas, puede ser un poco engorroso.

El touchpad, en cambio, no me ha dejado tan contento como el teclado. Bien por su posición, pero no por su respuesta, demasiado sensible por momentos y con un bloqueo que requerirá pasar el dedo por encima un par de veces para poder mover el ratón si estamos escribiendo. Una vez más, creo que aquí hay más manía personal que problema per se, más aún cuando por comodidad he tirado más de ratón USB que de touchpad, incluso cuando no estaba jugando, pero sí reconozco que es una de las cosas que cambiaría.

Al otro lado tenemos la pantalla, un panel IPS Full HD de 15,6 pulgadas con resolución 1920x1080, más que suficiente para tener una respuesta adecuada en la mayoría de juegos, tanto a nivel de refresco como de colores, pero siempre que tengamos colocada la pantalla en el ángulo correcto.

De no hacerlo, el brillo marca la diferencia ofreciendo resultados poco agradables, con exceso o falta del mismo dependiendo de si abrimos o cerramos en exceso la tapa de la pantalla. Importante pero no crucial, y es que el margen de maniobra es muy amplio y no hace falta tener una precisión quirúrgica en la colocación para poder disfrutar de la imagen al 100%.

Thunder1

La opinión de VidaExtra

Thunderobot ha demostrado ser una marca a tener muy en cuenta de ahora en adelante, y es que si esto es lo que puede ofrecer su gama más baja, no quiero pensar en las alegrías que puede entregar en equipos más potentes. Unos días con el Thunderobot ST Plus son más que suficientes para lograr entender cómo la marca asiática se ha labrado la reputación con la que llega a nuestro país.

Puede que en ese ajustado precio perdamos aspectos como una RAM más preparada para el futuro que nos espera, y que su reducido tamaño acabe lastrando la posibilidad de contar con una pantalla más prometedora pero, en conjunto, me parece una apuesta con una relación calidad precio aplaudible.

Por su rendimiento, diseño y prestaciones, el Thunderobot ST Plus se postula como un equipo fantástico para aquellos que quieran tener un portátil con el que exprimir sus juegos sin preocuparse de tener que trastear demasiado con configuraciones gráficas. No es excelente a todos los niveles, pero sí más que notable en todo aquello que, con varias opciones en la estantería, nos hará decantarnos por un buen portátil para jugar.

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