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Legend of Solgard es el juego de los creadores de Candy Crush al que nunca pensé que me engancharía
Análisis

Legend of Solgard es el juego de los creadores de Candy Crush al que nunca pensé que me engancharía

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Si hace unos años alguien viene a decirme que acabaría enganchado a un juego de King probablemente no le habría creído. No lo habría negado en rotundo, claro, ya sabéis aquello de no digas nunca de este agua no beberé, pero en plena fiebre 'Candy Crush' y teniendo en cuenta todo lo que vino después, iba a ser complicado creerlo a pies juntillas.

Tampoco ha sido nunca una cruzada contra King, que no me gustasen sus juegos o prácticas en lo que a free-to-play se refiere no le resta mérito a todo lo que han conseguido, pero sí me parece importante asentar todo eso antes de decir que con 'Legend of Solgard' me han ganado por completo.

Intentado unir Candy Crush y Puzzle Quest

Lo comento porque tal vez tú estás en una posición similar a la que podía estar yo hace unas semanas con respecto a los juegos de la compañía y sería una pena que, por tener esos prejuicios de base, te perdieses lo que me parece un gran juego gratuito para móviles.

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Tras varios días bastante enganchado a él, va a ser difícil adelantar acontecimientos y saber si lo seguiré jugando con el paso de las semanas, pero por ahora todo apunta a que así será. Ya sea por la novedad o porque realmente ha conseguido enviciarme, incluso he robado tiempo a mis partidas diarias a otros juegos para dedicárselo a 'Legend of Solgard'.

Imagino que no cabe duda de lo adictivo que es, al fin y al cabo sigue un patrón muy similar al de 'Candy Crush', pero donde allí los gráficos y la simpleza de sus mecánicas me resultaban una razón de peso para apartarme de él, en este caso ocurre todo lo contrario. ** 'Legend of Solgard'** nos plantea un escenario en el que una heroína se alía con distintas criaturas para luchar contra las fuerzas del mal. La excusa perfecta para que el código de colores de los bichos se mantenga en un rojo, amarillo, verde y lila que invite a unirlos por colores como si de un match-3 se tratase.

King pasada por el filtro del RPG

Formando líneas horizontales, verticales, cuadrados, o formaciones en L o en T, lo que eran criaturas impasibles se convertirán en atacantes, atacantes con poder aumentado, barreras de defensa o incluso gigantes, uniendo con ello dos conceptos tan aparentemente alejados como son el de** los puzles match-3 y los combates RPG**.

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Frente a nosotros un enemigo que va montando ejércitos similares a su antojo en turnos de 3 movimientos. Ganar o perder contra él supone quedarnos atascados y perder energía o seguir avanzando en el camino mientras desbloqueamos más criaturas con las que personalizar nuestro grupo.

Si bien es cierto que en todo eso hay conceptos chocantes para jugadores no habituales a este tipo de propuestas, el sistema** match-3** acaba siendo la mar de entretenido y, pese a su aleatoriedad, tiene un componente estratégico que consigue que las victorias y derrotas se sientan más nuestras que de la máquina.

Lo mismo ocurre con el tema de las vidas o la energía, un sistema que pese a aborrecerlo no me ha generado muchos problemas (al menos hasta ahora). El hecho de tener un considerable número de vidas, que tras cada derrota el juego te devuelva parte de lo invertido, y que además haya modos de juego adicionales que no se rijan por esa energía, hace que perderte en él durante un considerable margen de tiempo sea bastante habitual.

No es perfecto, pero sí muy adictivo

Lástima que la suma de opciones y posibilidades hace que adaptarte a sus menús y algunas de sus ideas sea bastante complicado al principio. Es cierto que se las apaña con un tutorial que te va a compañando durante las primeras horas para ir marcándote el camino y presentándote novedades, pero no evita que en cierto punto se convierta en algo bastante caótico.

Eso probablemente acabe dejando fuera a más de un jugador, especialmente los menos experimentados o aquellos que no se preocupen por leer qué poder ofrece este o ese otro bicho, pero entiendo que también es parte de la estrategia de King con este juego, la de abrirse a otros públicos y dejar a los habituales en sus respectivos pozos de horas.

Me quedan niveles por avanzar, nuevos modos que probar e incluso ver cómo funciona eso de poder luchar contra otros usuarios, pero no puedo negar que estoy muy contento con haber descubierto 'Legend of Solgard'. A base de profundidad y mecánicas simpáticas me ha descubierto un mundo que apenas había tocado, así que pese a prácticas no tan aplaudibles y viejos vicios que aún mantiene la compañía, puedo adelantarle a mi yo del futuro que estará mucho más pendiente de lo próximo que haga King en el futuro (aunque ahora no se lo crea).

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