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Octodad: Dadliest Catch: análisis

Octodad: Dadliest Catch: análisis
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'Octodad: Dadliest Catch' fue, de largo, el juego con el que mejor me lo pasé en la pasada Madrid Games Week de noviembre de 2013. Estaba un poco escondido en la zona de los indis de PS4, pero todo el que se acercaba a él acababa desencajando su mandíbula de la risa ante los movimientos incontrolables del cefalópodo. Salvando las distancias, un poco al estilo del 'QWOP'. ¿Lo recordáis?

Salvo que aquí tenemos una historia. Nosotros somos un pulpo padre de familia. ¿Y sabéis qué? Ni nuestra mujer ni nuestros hijos, ni por supuesto el resto de las personas, saben que somos un pulpo. ¡Piensan que somos un humano! De ahí parte de su gracia. Aunque, ¿y el resto? A analizarlo, pues.

Antes, eso sí, hay que ponerse en antecedentes, porque 'Octodad: Dadliest Catch' viene a ser la segunda parte de 'Octodad' (a secas) creado por el equipo DePaul Game Experiencie en la University's College of Computing & Digital Media de Chicago en el año 2011 y que se presentó en el Independent Games Festival Student Showcase de ese mismo año. Hasta que poco después sus creadores, bajo el nombre de Young Horses, iniciaron una campaña en KickStarter para pulir su ópera prima y sacar un producto más completo. Hasta el mismísimo Notch ('Minecraft') aportó su granito de arena (1.000 dólares, ni más ni menos) para que el proyecto saliese adelante y verlo este mismo año.

A Linux, Mac y PC llegó a finales de enero de 2014. Mientras que a PS4 llega hoy. Y como nunca he ocultado, tenía muchas ganas de probar su versión final. Cierto es que pude comprarlo en GOG o Steam hace unos meses, pero he preferido esperar por la versión de Playstation por si venía con algún incentivo extra. Cosa que, por desgracia, no ha sucedido salvo que contemos su compatibilidad con Playstation Move, ideal para el modo cooperativo local por si no tenemos dos DualShock 4.

Octodad: Dadliest Catch, el ejemplo perfecto de cómo ser un buen padre pulpo... sudando tinta

Octodad: Dadliest Catch

El día a día en el súper

Nos pelearemos mucho con el control, aunque es normal: somos un pulpo. Nadie dijo que fuese fácil sobre tierra. Sus tentáculos tienen vida propia.

Vale, pero ¿en qué consiste realmente 'Octodad: Dadliest Catch'? ¿Qué es lo que lo convierte en original respecto a los demás títulos? El intentar que seamos normales. El hacer tareas cotidianas que para buena parte de los mortales serían sencillas pero que para nosotros se convierten en todo un abismo. Su control es torpe. Mucho. Pero está hecho así adrede. Por mucho que practiquemos nunca lograremos una fluidez perfecta a la hora de movernos. Menos mal que los humanos aquí son muy tontos (y ciegos), que cualquiera con dos dedos de frente se daría cuenta al instante de que somos un pulpo. Recuerda un poco a lo de Clark Kent, que ¡sin gafas era Superman! ¡En serio!

El caso es que en esta pequeña odisea se nos plantean tareas típicas del día a día, como una visita al supermercado para hacer la compra, o mismamente los propios quehaceres de la casa. Todo resulta de lo más complicado porque no nos moveremos del modo habitual, sino que controlaremos "los brazos y piernas" de Octodad por separado. Con L2 levantaremos la "pierna" izquierda, con R2 la derecha, quedando los sticks para el "brazo" derecho, viendo cómo el izquierdo controla la profundidad y el derecho la altura. ¡Es un maldito lío! Pero mola porque nos brinda situaciones de lo más cómicas ya que no pararemos de movernos de forma incontrolada tirando mil cosas por el camino y enredándonos con cualquier parte. Y ya no digamos a dos bandas, que cada uno controla una extremidad... Aunque 'Octodad: Dadliest Catch' se disfruta mucho si contamos con algún espectador en la sala, que la risa ya sabemos lo contagiosa (y sana, que alarga nuestra vida) que puede ser.

¿El problema? Que esta producción de Young Horses se completa en un suspiro. A mí me ha llevado un par de horas y tan solo tuve que repetir un par de veces la parte final, a todas luces la más frustrante del juego, ya que ahí sí que se penalizan seriamente nuestros fallos. El resto es un paseo... aunque si somos demasiado patosos y nos cargamos muchas cosas mientras nos miran tendremos que cargar el último punto de control. De todos modos tampoco es, irónicamente, complicado.

Su sentido del humor, su mejor arma

Octodad: Dadliest Catch

Hay que pillarle el punto e ir cumpliendo los objetivos que nos va pidiendo el juego, en muchas ocasiones sin un orden predefinido. Desde prepararnos para la boda del comienzo hasta el Centro de Diversión Acuática. Se nos irán resaltando los elementos importantes y nosotros tendremos que hacer el resto. Y si queremos un reto adicional, ahí tenemos los desafíos de los trofeos de Playstation Network, como no colarnos en una fila o hacerle la compra a los demás. Aunque esto no evita que la experiencia dure tan poco y se nos quede un poco cara de tontos tras los créditos típicos del cine.

Podemos, eso sí, repetir cada zona de modo libre tras superarla previamente en la historia y de ese modo superar nuestros tiempos e intentar conseguir las tres corbatas de cada localización (en total hay 33), tarea que sí que nos robará bastante más tiempo debido a lo escondidas que están.

En cualquier caso 'Octodad: Dadliest Catch' se queda muy cojo y podría haber dado mucho más de sí. La idea nos encanta y resulta muy divertida. Pero es demasiado cara para lo que nos ofrece.

5,0

Octodad: Dadliest Catch

Octodad: Dadliest Catch

Plataformas Playstation Network (PS4; versión analizada) y Steam (Linux, Mac y PC)
Multijugador Sí, local (dos)
Desarrollador Young Horses
Compañía Young Horses
Lanzamiento 30 de enero de 2014 (Steam) y 23 de abril de 2014 (PS4)
Precio 13,99 euros

Lo mejor

  • Que somos un pulpo
  • Su sentido del humor
  • Las situaciones hilarantes que nos brinda por culpa de su control

Lo peor

  • Su control, sí
  • Que sea tan corto
  • Su elevado precio

Sitio oficial | Octodad

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