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Análisis de Tesla Force, el universo de H. P. Lovecraft prueba fortuna con los roguelite
Análisis

Análisis de Tesla Force, el universo de H. P. Lovecraft prueba fortuna con los roguelite

Un buen amigo me recomendó hace tiempo que le diese una oportunidad a Tesla vs. Lovecraft, porque me dijo que me gustaría. El cóctel, a priori, tenía todo para gustarme: un twin-stick shooter dentro del universo Lovecraft donde manejábamos precisamente a Nikola Tesla para destruir a los monstruos de H. P. Lovecraft.

El juego me gustó, sin alardes, en parte por su mecánica repetitiva, aunque el juego ofreciese retos internos para darle un poco más de vidilla y rejugarlo varias veces aumentando su dificultad. Y ahora, dos años después, sus creadores (10tons) nos ofrecen un giro a su propuesta con Tesla Force, donde conserva parte de su esencia, pero abrazando varias características de los roguelite.

Tu cara me suena, segunda parte

Tesla Force

Este cambio es un paso natural, pero que no puede evitar, irónicamente, cierta sensación de déjà vu, puesto que se modificaron las formas, pero no la estructura principal del juego original. Ahora hay un componente aleatorio para las fases, enemigos o armas, sí, perdiendo nuestro progreso si nos matan; pero en el fondo se asemeja mucho a lo que ya hicimos, como a la hora de destruir las torres o asegurar un objetivo unos segundos para poder pasar a la siguiente fase.

Para el que nunca haya jugado al anterior Tesla vs. Lovecraft, allí se nos pedía masacrar las distintas criaturas de cada fase siguiendo una estructura lineal para su campaña. Seleccionábamos una fase, aparecíamos con nuestro Mecha durante unos segundos y seguíamos después a pie, teniendo que vigilar por dónde aparecían otras armas, vida, power-ups especiales o habilidades para ayudarnos en la tarea de completar cada misión, puesto que la dificultad iba en aumento. Y recoger de nuevo las piezas del Mecha es algo que también ayudaba lo suyo.

Además, cada vez que jugábamos, íbamos completando desafíos internos, como matar a un número determinado de monstruos para hacerles más daño o conseguir más cristales para desbloquear mejoras globales pasivas. Y esto último sigue más o menos igual en Tesla Force, pero se ha vuelto mucho más duro. ¿El culpable? El tiempo. Y es que en la parte inferior derecha de la pantalla, veremos un reloj de bolsillo que irá cumpliendo ciclos. Por cada uno que complete, se introducirá una mejora para todos los enemigos, como por ejemplo que tengan más vida o hagan más daño. Es por ello que interesa ir al grano siempre.

Ya de por sí el anterior videojuego de Tesla de 10tons era muy directo, pero aquí ese crono nos obliga a no cometer riesgos ni holgazanear al completar el objetivo de una fase para farmear cristales o cápsulas de energía, de lo contrario lo pagaremos caro cuando haya que enfrentarse a un monstruo de élite y su séquito o, lo que es peor, a un jefe, puesto que de unos toques nos pueden matar.

Tesla Force, estirando un chicle por la ciencia

Tesla Force

Aquí el componente rejugable es más importante que en el anterior, puesto que las mejoras permanentes ofrecerán diferencias sustanciales a medida que las vamos desbloqueando, como contar con varios modificadores pasivos de inicio, un arma de clase avanzada o que la armadura de nuestro Mecha aguante más.

Ahora contaremos con una base de operaciones desde la que escoger personaje (de entrada tenemos a Tesla y Marie Curie, pero podremos desbloquear a Shelley, por ejemplo, cumpliendo un requisito en una partida), acceder a la tienda y gozar de ventajas de cara al mapa, como contar con más rutas posibles o saber qué tipo de recompensa se nos ofrecerá después. Esto último cobra especial relevancia, puesto que interesa prestarle atención a las habilidades pasivas, algo en lo que Tesla vs. Lovecraft destacó por ese festival de disparos con variables extra.

10tons no se ha comido mucho el tarro y repiten la inmensa mayoría, como las balas que rebotan, las que atraviesan, las que se convierten en fuego... El que haya jugado al anterior se sentirá como en casa, midiendo también el tiempo de recarga del teletransporte, una habilidad indispensable para sobrevivir a emboscadas.

Sin embargo, Tesla Force peca de la misma falta de ambición de su predecesor, siendo un twin-shooter que cumple, pero que se queda a las puertas de algo más grande. Tan solo cuenta con tres mundos y se torna repetitivo con las misiones demasiado pronto, confiando demasiado en que nos motive rejugarlo hasta el extremo para desbloquear todas sus mejoras y ser capaces de afrontar sus mayores retos... Y esto también ocurría con el anterior Tesla, por desgracia.

La opinión de VidaExtra

En definitiva, Tesla Force no logra ocultar lo mucho que se parece a Tesla vs. Lovecraft a pesar de implementar una faceta de roguelite, pareciendo por momentos una modificación del original con alguna variación de por medio. Sigue divirtiendo, pero ha perdido mucha frescura y se hace más pesado muy pronto.

Tesla Force

Tesla Force

Plataformas PS5 (versión analizada), PS4, Xbox Series X|S, Xbox One y Steam
Multijugador Sí, local (hasta cuatro)
Desarrollador 10tons
Compañía 10tons
Lanzamiento 27 de noviembre de 2020
Precio 16,99 euros

Lo mejor

  • Manejar a Tesla, Curie, Lovecraft y Shelley
  • Su faceta de roguelite supone un reto mayor
  • La lucha contra el crono obliga ir más al grano

Lo peor

  • Misiones extremadamente repetitivas
  • Se parece demasiado al anterior
  • No cuenta con cooperativo online

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