No os voy a mentir, soy uno de esos que tiene tropecientas horas invertidas en Balatro (400 horas, para ser exactos), y ya estaba esperando un nuevo roguelike que se convirtiese en mi próximo pozo de horas para los días en los que no sé a qué jugar o simplemente quiero pasar el rato jugando a algo mientras escucho algún podcast.
Es aquí cuando apareció una especie de primo lejano llamado Gambonanza, que, por querer parecerse al juego de cartas, tiene hasta el mismo estilo gráfico. Con este contexto, muchos pensarán que este juego es lo mismo que Balatro pero en ajedrez, y, si bien es un poco verdad, lo cierto es que el título tiene mucha más profundidad de lo que parece.
Lo primero de todo es el formato: no es lo mismo el póker que nos ofrece Balatro, donde se nos pide hacer diferentes combinaciones para sacar full, pareja, escalera... sin tener que pensar demasiado, sino que es más bien un ajedrez vitaminado en el que necesitas tener los ojos puestos en todos y cada uno de tus movimientos y en los del rival si no quieres perder una ficha.
Las figuras en este juego, de normal (porque se puede cambiar según la partida, ya lo entenderéis), tienen los movimientos de siempre: el caballo se mueve en L, la reina tiene casi total libertad, el peón solo puede avanzar una casilla... Lo que todos sabéis sobre el ajedrez, por lo que tendréis que "estudiar" el terreno y las posiciones antes de tiraros de cabeza a por el rival, que, si bien en muchas ocasiones nos puede tender una trampa, a diferencia del ajedrez normal, aquí podemos salir airosos gracias a la magia del roguelike.
Es aquí cuando entran las mecánicas propias del juego, que se dividen en los siguientes tipos:
- Gambitos: puedes llevar hasta cinco en cada run y ofrecen beneficios o pasivas para dominar la partida, ya sea dándote dinero por capturar ciertas piezas o mejoras en la promoción de tus peones.
- Promoción de peones: cuando llevas un peón al final del tablero del rival, podrás promocionarlo y convertirlo en la pieza de ajedrez que quieras, otorgándote un plus más de control del tablero.
- Casillas: al inicio de la partida, las casillas serán las de toda la vida, pero podrás comprar mejoras para que una de ellas tenga ciertos beneficios que te ayuden en la partida, como atrapar piezas del rival o convertirlas en peones si se ponen encima de dicha casilla.
Junto a todo esto tenemos a los jefes (que son un guiño muy divertido a grandes figuras de esta disciplina), que aparecen al final de cada ronda y que otorgan un plus más de dificultad al nivel, ya que ofrecen a una de sus fichas una mejora que nos obliga a reconfigurar toda nuestra estrategia. Por ejemplo, algunas de estas piezas enemigas solo pueden ser destruidas cuando son la última, lo que provoca que ciertos movimientos que hasta ahora te habían funcionado tengan que ser sustituidos por acciones mucho más tácticas.
El ajedrez que le encantaría a Magnus Carlsen
Mientras que Balatro tiene como gran objetivo romper el juego por siete lados distintos, Gambonanza te ofrece un desafío mucho más rebuscado y con muchísimos más matices a tener en cuenta, aunque es cierto que el RNG puede llegar a ser demasiado molesto en algunas ocasiones y, cuando no empiezas con muy buen pie, te obliga a dejar pulsada la R varias veces para reiniciar la partida hasta que encuentres una combinación mínimamente competente.
Tal vez el creador ha querido aprovechar el boom de Balatro para crear su propio roguelike, pero creo que es lo suficientemente distinto como para que los fans enganchados a, lo que yo llamo, la "droga del Joker" podamos desintoxicarnos poco a poco y con algo que, creo, a muchos ya les estaba pesando en el título de cartas: pensar en lo que hacemos mientras jugamos.
Tampoco quiero hablar demasiado de un juego de este calibre, no porque tenga poco contenido, sino por todo lo contrario: creo que tiene la suficiente cantidad de combinaciones como para estar cientos de horas disfrutando de este título, y hablar de todas ellas sería fastidiar la experiencia que los fans de este género aman descubrir por ellos mismos.
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