De todas las aventuras gráficas que se han publicado a lo largo de toda la historia, la saga Monkey Island se puede considerar fácilmente como una de las más excepcionales de todas por múltiples aspectos, pero sobre todo por el sentido del humor que desprende, con el que es capaz de burlarse de hasta su propia tecnología. Eso mismo lo demostró en Escape From Monkey Island, donde aparece un detalle simplemente magnífico.
En el Acto II, cuando Guybrush regresa a la icónica Isla Mêlée, descubre que el legendario Scumm Bar ya no es lo que era. El local ha sido adquirido por Ozzie Mandrill, quien ha decidido renovarlo por completo y rebautizarlo como el Bar Lua. Para cualquier aficionado de la serie se trata de un cambio muy sospechoso, pero lo mejor es que tiene todo el sentido del mundo este nuevo nombre.
El chiste cobra todo el sentido cuando se recuerda que las tres entregas anteriores de Monkey Island se desarrollaron utilizando SCUMM, de LucasArts. De hecho, el Scumm Bar se llamaba así precisamente en referencia a esta tecnología, funcionando como un guiño perfecto desde que apareció por primera vez en el primer capítulo.
En cambio, Escape From Monkey Island fue la excepción, dado que fue el primero de la franquicia en abandonar SCUMM para pasarse a Lua como lenguaje principal de programación. Por eso el cambio de nombre del bar no es solo una broma dentro del universo del juego, sino una referencia directa a la transición técnica que se llevó a cabo, aunque siempre sin perder el toque cómico tan característico de la saga.
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