En octubre de este mismo año llegará a los cines de todo el mundo una de las adaptaciones más locas de 2026: Street Fighter. Desde Cody Rhodes hasta Jason Momoa, muchos son los actores que se han dejado la piel para convertirse en sus respectivos luchadores, pero ninguno de ellos parece haber trabajado tanto como Callina Liang.
La actriz de origen chino se presentó al mundo como la luchadora de Kung-Fu definitiva, Chun-Li, pero para ello ha tenido que sufrir bastante. Y es que no solo es una luchadora extremadamente musculosa, sino que también tiene una de las piernas más poderosas que hayamos visto jamás en un juego de lucha, lo que ha provocado que Liang haya tenido que estar sufriendo de lo lindo para convertir sus piernas en armas de destrucción masiva.
"Hacía dos horas de eso al día y fortalecí muchísimo las piernas, además de cambiar drásticamente mi dieta. Cuando estaba en fase de volumen, comía 12 huevos al día. Cada dos horas tenía que hacer una comida y estaba al borde de vomitar. Pero funcionó. Al terminar el rodaje, mis muslos habían aumentado seis centímetros y medio cada uno".
Liang revela que, aparte de comer de manera compulsiva ciertos alimentos que le beneficiaban en el desarrollo de su musculatura, también tuvo que entrenar pierna de manera continua durante dos horas al día. Si ya tengo sudores fríos cuando me toca a mí hacer pierna un día a la semana, imagina hacerlo todos los días.
Eso sí, parece que este sacrificio ha merecido la pena, ya que cada uno de sus dos muslos ha crecido un total de 6,5 centímetros, unos números enormes sabiendo que Chun-Li es famosa por su dominio con los pies. Esperemos que también hayan trabajado en la flexibilidad y podamos enamorarnos de esta versión de la luchadora tanto como de la versión de Street Fighter 2.
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