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He jugado diez horas a Disco Elysium y es el soplo de aire fresco que necesita el RPG occidental
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He jugado diez horas a Disco Elysium y es el soplo de aire fresco que necesita el RPG occidental

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Lo primero que escuchas son unas voces. No sabes de donde vienen, ni tampoco qué es lo que dicen exactamente, pero sí que se dirigen a ti. Poco después, recuperas la consciencia y te encuentras en una habitación desconocida. Está hecha una pocilga, y tú casi sin ropa.

El dolor de cabeza es cada vez más punzante, y lo peor de todo, no te acuerdas ni de tu cara. Cuando ves en el espejo a ese muerto en vida que te devuelve la mirada, sabes que la cosa no va a ir a mejor. Te vistes como puedes (pero te falta un dichoso zapato, que a saber dónde está) y sales por la puerta a ver qué te deparará este confuso día.

Tu personaje en Disco Elysium puede tener montones de variantes. De entrada te dan tres, aunque también te deja repartir los puntos en cada atributo como te plazca. Yo escogí el arquetipo predeterminado que me hacía inmensamente inteligente, pero de habilidades sociales nulas. Lo que viene siendo un Sherlock de la vida, vaya.

Disco Elysium

El juego del estudio ZA/UM se enmarca dentro de esa corriente de RPGs que son directamente deudores de las partidas con lápiz y papel, solo que aquí no eliges la raza de tu personaje, el aspecto o el clan al que pertenece. Llevas a un detective alcohólico al que la resaca le ha hecho olvidar desde su nombre hasta todo lo que hizo anteriormente al día en que nosotros empezamos a controlarle. Nuestro deber no es inventarnos uno para él, sino intentar averiguar cómo demonios se llama.

Quizás es por esta naturaleza tan autodestructiva del personaje que, cuando hablé con el encargado del hostal en el que dormía, no quería ni dirigirme la palabra. No es lo que me parecía a mí simple vista, sin embargo. Disco Elysium es un juego en el que cada una de tus 24 habilidades (retórica, empatía, cálculo visual, coordinación ojo-mano, etcétera) te habla directamente. Son el reflejo de tus pensamientos, te sugieren cosas, te dan pistas o te llevan por el mal camino. Mi habilidad de Empatía, que por la build que elegí era bajísima, decía que el encargado era un admirador mío y podíamos hablar con tranquilidad.

Una mentira como una catedral, tal y como descubriría segundos más tarde, pero acorde con el personaje que he creado. No me ha dado tiempo a empezar de nuevo y probar si esto ocurre también con otro set de atributos, pero Disco elysium es justo ese tipo de RPG. Uno en el que las posibilidades y las ramificaciones son increíblemente vastas, y nunca parece que haya un camino correcto a seguir. Tú construyes tu propia historia de detectives.

Disco Elysium

Las diez horas que he podido pasar en esta preview inicial han sido intensas y cautivadoras a más no poder. Poco después de hablar con el encargado conocí a Kim Kitsuragi, mi compañero en el caso (quien no parece tenerme mucha simpatía tampoco), y juntos nos embarcamos en una odisea para bajar un cadáver putrefacto de un árbol, descubrir quién fue el asesino, y ya de paso averiguar quién soy y dónde demonios he dejado mi placa y mi pistola.

Por el camino nos pasó de todo, hablamos con personajes de lo más variopintos, indagamos en el caso y también en la situación en la que se encuentra la ciudad. El diálogo es aquí la mecánica principal. De hecho, no me he encontrado absolutamente ningún combate en toda mi partida. Sé que los hay, pero aun así, no necesita abusar y forzar las peleas cada dos por tres como medio artificial para ganar experiencia. Hablar, investigar y tomar decisiones es lo que nos guía y nos empapa con el espíritu de su mundo. Gran parte de la culpa la tiene, por supuesto, lo excelentemente escrito que está.

Depende de lo que queramos conseguir en una conversación y de lo altas o bajas que sean nuestras habilidades específicas para ese momento, de vez en cuando se nos ofrecerán una o varias tiradas de dados con las que podemos conseguir que la situación salga a nuestro favor. Convencer a alguien, entender documentos clasificados, o incluso dar un salto hasta una terraza. Eso sí, al fallar cabe la posibilidad de que la liemos más de lo previsto, y la cosa puede acabar muy mal.

Disco Elysium

No muchos juegos me han hecho sentir pavor o humillación por mis acciones, pero Disco Elysium es uno de ellos. Y a pesar de que mis errores no eran ni de lejos la mejor manera de resolver el problema, construye todo su universo de posibilidades tan bien que hace que parezca que eso era lo que tenía que pasar. Te dice que eso que acabas de hacer te ha cerrado puertas, claro, pero también que siempre hay otras más que abrir.

La única pega que le veo a esto es que permite explotar demasiado el soft reset. Se puede dar el caso en el que haces una tirada con un 70% de éxito y falles; salvo que la consecuencia sea dinamitar una de las dos barras de salud, la física o la mental, desembocando en un Game Over, lo normal es que podamos levantarnos y probar otras alternativas para resolver el entuerto. No obstante, también basta con cargar partida y probar otra vez a ver si hay más suerte. Es casi como si la dificultad se basara en saber guardar justo antes. Ya depende de cada uno, eso sí, hacer trampas de vez en cuando o querer llevar al personaje hasta sus últimas consecuencias.

Dejando eso a un lado, me ha encantado este primer contacto con Disco Elysium. Es la dosis de realidad que necesita el género del RPG en los videojuegos. No solo por su ambientación, una ciudad demacrada y controlada por adalides del libre mercado que se hacen pasar por salvadores del proletariado para manipular a los trabajadores como si fueran sus marionetas, sino también por su acercamiento jugable a la fórmula.

Disco Elysium

Es más importante saber interpretar al personaje que jugar en beneficio propio, y el juego es lo suficientemente inteligente como para esconder o hacer irrelevante cualquier atisbo de recompensa que no tenga alguna consecuencia posterior. Subir de nivel nos permite mejorar habilidades y moldear a nuestro detective, aunque hay que saber cuándo y por qué utilizarlas.

Disco Elysium sale a la venta el próximo martes día 15, y sus creadores prometen una aventura de más de 60 horas en la que hasta el más mínimo detalle tiene su propósito. Un rol en el sentido más puro de la palabra, porque esto no va de numeros que nos hacen más fuerte, sino de ser alguien más en el mundo que nos presenta.

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