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El olvidado género de los Combat Cars

A mediados de los noventa el género de los combat cars vivió su época dorada. Los principales culpables de ello fueron SingleTrac y Luxoflux, o lo que es lo mismo, ‘Twisted Metal’ y ‘Vigilante 8’, los dos exponentes más reconocibles dentro de un género venido a menos, especialmente fuera del territorio norteamericano. Y es que no hay que olvidar que ‘Twisted Metal III’ y ‘Twisted Metal 4’ (ambos obra de 989 Studios) jamás cruzaron dicha frontera. Pero han pasado muchos años de ello.

Con algún que otro título menor de por medio y resurgires fallidos (‘Vigilante 8: Arcade’), el presente está pintado de optimismo. ¿El principal culpable de ello? Curiosamente el nuevo ‘Twisted Metal’, en esta ocasión a cargo de Eat Sleep Play, y nuevamente para una consola de Sony. Un título que, por desgracia, para Europa se ha tenido que retrasar, saliendo finalmente hoy 14 de marzo. De ahí que tenga la excusa perfecta para hablar de un género que siempre me ha apasionado y que el público, en menor medida, y la industria, en su mayor parte, ha olvidado fácilmente. Sirva este homenaje para recordar algunos de sus clásicos y pintar el futuro de optimismo… con olor a rueda quemada.

Todo esto lo voy a hacer desde un enfoque más personal de lo que acostumbro, centrándome solo en algunos de los que he llegado a probar. De los que guardo buen recuerdo, en definitiva.

Los inicios del género de los combat cars

Super Cars II (Amiga 500)

Aunque técnicamente ya a finales de los setenta, comienzos de los ochenta, se pudieron ver algunos títulos que podrían encajar dentro de la definición de este género, bajo mi apreciación no entran dentro de lo que yo considero un juego de combat cars en sí. ¿Y cuál es mi definición de ello? Obviando que tienen que haber vehículos de diversa índole y armamento de fuego de por medio, siempre tiene que estructurarse de un modo competitivo contra rivales (no solo manejados por la IA, sino especialmente humanos) y donde reine el libre albedrío. O dicho de un modo más simple y directo: estructura multijugador y de sandbox, con manejo de vehículos en plan ‘Doom’. ¿Os gusta más así?

Obviamente faltarían matices, porque aunque el arquetipo de lo que yo considero un combat cars al uso sea un ‘Twisted Metal’ y similares, sí que concibo la misma definición para el mítico ‘Super Cars II’ de Magnetic Fields para mi querido Amiga 500. Fue el primero del género que pude disfrutar, y eso que su estructura de juego no nos ofrecía libertad de movimientos, sino que nos obligaba a competir sobre un circuito, con sus vueltas y sus rivales, claro está. Pero podíamos destrozarlos. Y eso mola.

Super Cars II (Gremlin Interactive / Magnetic Fields)

Vídeo | Youtube

Tanto el primero como el segundo (el cuál disfruté) fueron creados por el mismo estudio que nos brindó la potente trilogía de ‘Lotus Esprit Turbo Challenge’, saga que recordarán con especial cariño los usuarios tanto de Amiga como de Atari ST y PC. Con los dos ‘Super Cars’ cambiaron la vista a cenital, nos regalaron circuitos cerrados (ambas cosas muy de la época), y nos permitieron modificar nuestro vehículo para añadirle misiles y arsenal del estilo, mejorando además la velocidad punta de nuestro bólido o su resistencia. Anda que no sufrí con los misiles traseros del rival…

Dos años más tarde, esto es, en 1993, la por aquel entonces casi desconocida Silicon & Synapse (hoy en día, la todopoderosa Blizzard) nos sorprendió, tras su impagable ‘The Lost Vikings’ un año antes, con ‘Rock’n Roll Racing’, un videojuego de carreras futuristas que también giraba sobre la acción al poder destruir a los rivales sin piedad, teniendo el acierto, además, de mostrar potentes (para la época, que no era calidad CD) versiones de rock de grupos tan conocidos y respetados como Black Sabbath (Paranoid), Deep Purple (Highway Star) o Steppenwolf (Born to the Wild). ¡Casi nada!

Rock’n Roll Racing (Interplay / Silicon & Synapse)

Vídeo | Youtube

De la vista cenital del anterior aquí pasábamos a la isométrica, aunque también nos encontrábamos sobre circuitos cerrados… pero en múltiples planetas. Tampoco faltaba un variado arsenal (misiles, minas, pinchos, etc), ni tampoco la posibilidad de mejorar nuestro propio vehículo de combate. Agregar, además, que de entre los personajes seleccionables se encontraba Olaf, del planeta Valhalla, fácilmente reconocible por los fans del antes mencionado ‘The Lost Vikings’. En mi caso lo disfruté con los colegas en la Megadrive de SEGA, pero también salió para la Super Nintendo.

Un año después (1994) tuve la ocasión de probar otro que curiosamente tiene el mismo nombre que este género: el ‘Combat Cars’ del desaparecido estudio Scangames Norway. Solamente salió para la consola de SEGA, y la huella que dejó en los usuarios fue casi inexistente. A mí no me pareció un gran juego en su día, ¡por lo que cuánto menos ahora! Pero tenía que mencionarlo de algún modo. Es más, ¡qué caray! Voy a recordarlo con un vídeo para que veáis qué aspecto tenía.

Vídeo | Youtube

Otros juegos que pertenecen a distintos subgéneros

Micro Machines

Antes de meterme de lleno con los que considero combat cars puros, tengo que hacer referencia a otros que pertenecen a distintas variantes del género. ¿Quién no recuerda los ‘Micro Machines’ de Codemasters? Gran saga, a pesar de lo irónico. Pero aquí, aunque algunas entregas contaron con distintos items de ataque o de defensa, sólo servían para molestar al rival, nunca para destruirlo, centrándose todo en acabar la carrera antes que los demás. Mismo caso para otro peso pesado, el ‘Mario Kart’ de Nintendo. Por lo que ni éste ni el otro los podré considerar nunca dentro del género que nos sitúa. Otra historia son los ‘Wipeout’, aunque su vertiente es más parecida a la de los ‘Rock’n Roll Racing’ y compañía, pero con distintos vehículos, un toque más futurista y música electrónica de por medio. ¿Y qué pasa con los ‘Destruction Derby’? Pues siguiendo lo expuesto al principio, al carecer de armas (aunque sí podamos destruir al rival), tampoco los puedo considerar combat cars.

No me gustaría, en cualquier caso, dar paso al grueso del artículo sin mencionar otros que de algún modo tontean con este género, como el sádico y polémico ‘Carmageddon’ (Stainless Games), el ‘Toy Commander’ (No Cliché) de Dreamcast, el ‘Rollcage’ (Attention to Detail) que editó nuestra querida Psygnosis, el “Mario Kart adulto” ‘Blur’ (Bizarre Creations), e incluso otros títulos menores, por ser menos conocidos o por no ser especialmente acertados, como ‘Roadkill’ (Terminal Reality), ‘S.C.A.R.S.’ (Vivid Image), o ‘Blood Drive’ (Sidhe). ¡Y me dejo más en el tintero!

La edad de oro de los combat cars

Twisted Metal

3 de diciembre de 1994, día en que llega a las tiendas de Japón la Playstation, la consola que más ha apostado por este género, y que supuso, además, el boom para él, propiciando su edad de oro gracias a dos títulos en especial: ‘Twisted Metal’ y ‘Vigilante 8’. Pero tenemos que ir hasta el 5 de noviembre del año siguiente, esto es, 1995, (la consola en EEUU salió el 9 de septiembre de ese mismo año) para presenciar el debut de la famosa saga de combat cars propiedad de Sony a cargo de SingleTrac.

La acogida, tanto por parte de público como de prensa, no fue apabullante, sino en cierto modo discreta. No pasó en algunos medios del notable bajo, y en mi caso pasó con más pena que gloria, pero algo sí que tuvo: descaro. Descaro y continuidad, porque casi un año después SingleTrac repitió de nuevo con ‘Twisted Metal 2: World Tour’, y ahí sí que empezó a despuntar, convirtiéndose no solamente en todo un referente, sino en una de las entregas más exitosas de la saga.

Twisted Metal 2: World Tour (Sony / SingleTrac)

Vídeo | Youtube

Para el que suscribe, aún a día de hoy, y a falta de desprecintar el nuevo ‘Twisted Metal’ (su demo no la jugué lo suficiente como para emitir un veredicto justo, y aún así, no deja de ser una demo), que me llegó esta misma tarde, sigue siendo mi favorito. No pocas horas de vicio con los colegas le contemplan, y pese a que gráficamente, ni siquiera en su día fue la bomba (incluso hasta el apartado jugable era “duro” por momentos), tenía un yenesecuá que qué sé yo, como suelo decir. Personajes carismáticos, escenarios interesantes (a lo largo del mundo, de ahí la coletilla “World Tour”), y un montón de secretos por descubrir son tan solo unas pequeñas muestras de sus grandes virtudes.

Lamentablemente no tuvo la continuidad deseada, al menos para Europa. Porque los dos siguientes capítulos, a cargo de 989 Studios, no salieron fuera de los Estados Unidos. Pero es que la crítica, además, los puso de verano. Yo recuerdo vagamente en su día haberlos probado en formato ROM y haberme llevado un chasco bien grande, por cierto. Suerte que con PS2 se encauzó el tema.

Vigilante 8: 2nd Offense (Activision / Luxoflux)

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A pesar del chasco propiciado por la no publicación de ‘Twisted Metal III’ y ‘Twisted Metal 4’ en Europa, Luxoflux hizo acto de presencia casi a mediados de 1998 con ‘Vigilante 8’, y con él entró de lleno en el género de los combat cars. Género que, en cualquier caso, la propia Activision había experimentado un año antes con ‘Interstate ‘76’, juego en el que se inspira claramente el trabajo de Luxoflux.

En comparación, tanto con ése como con el antes mencionado título de Sony, ‘Vigilante 8’ se presentó como un juego más pulido en todos los sentidos, y por ello ganó fácilmente reconocimiento entre el público a pesar de que siempre ha estado a la sombra del peso pesado de Sweet Tooth y cía. También es cierto que el número de entregas que se han publicado ha sido menor: ése, ‘Vigilante 8: 2nd Offense’ y ‘Vigilante 8: Arcade’, siendo el segundo, curiosamente (por lo del ‘World Tour’), mi favorito, no solamente de esta pequeña saga funky, sino de los combat cars en general.

Su mejor entrega, sin lugar a dudas, fue la de Dreamcast, con un potente multijugador a cuatro bandas a pantalla partida. Sí, de cuando todavía no estaba explotado el modo online y los colegas nos reuníamos en casa de uno para jugar a algo. Impagables todas y cada una de esas tardes.

Rogue Trip: Vacation 2012 (GT Interactive / SingleTrac)

Vídeo | Youtube

Con total seguridad, uno de los menos conocidos de este pequeño homenaje al género de los combat cars, ‘Rogue Trip: Vacation 2012’ supuso la nueva entrada al ruedo por parte de SingleTrac. Sí, mismo estudio de los dos primeros ‘Twisted Metal’, por lo que no extrañó el gran parecido entre ambos: personajes estrambóticos, jugabilidad similar, localizaciones variopintas, y mucha acción. Aunque ‘Rogue Trip’ se desmarcó un poco aportando cierto grado de originalidad con el objetivo de hacer fotos en ciertas zonas de cada fase. En mi caso, por desgracia, no tuve la suerte de poderlo jugar mucho, pero a la hora de hacer este especial me ha sorprendido ver que por Internet muchos lo recuerdan con cariño y lo consideran de lo mejorcito del género. Cosa que tampoco extraña tanto si tenemos en cuenta que hasta yo mismo considero el segundo trabajo del estudio como uno de mis favoritos. La pena es que este ‘Rogue Trip’ no tuvo ninguna iteración y se quedó solo en PSone.

Presente y futuro del género

Twisted Metal (2012)

Con la reciente publicación del nuevo ‘Twisted Metal’, y la publicación el mes pasado del ‘Smash ‘N’ Survive’, podemos asegurar que el presente y el futuro está pintado de optimismo. Si bien es un género que nunca se ha ido del todo, siempre ha necesitado de vacas sagradas para sacar su mejor pecho, y en este caso le ha tocado a Sony, nuevamente, para recobrar su terreno perdido.

Queda por ver si veremos el resurgir de ‘Vigilante 8’ (deseo que así sea; mucho) o de cualquier otro de los antes mencionados. O incluso de productos de nuevo cuño. Si se le da continuidad al tema, quizás logre asentarse definitivamente. ¿A vosotros qué os gustaría ver?

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