Sigue a Vidaextra

Ducktales: Remastered

Los chicos de WayForward no paran. Es uno de los estudios que más apuestan por mecánicas que reinaron en los 80 y 90, y en esta ocasión ha tenido la suerte de contar con el beneplácito de Capcom para rescatar el clásico de NES y Gameboy ‘Ducktales’. Tuvimos ocasión de echarle el guante el mes pasado ofreciendo un primer contacto que nos dejó muy buenas sensaciones, y con ganas de más.

Pero esta vez ya hemos podido darle a fondo a su versión final, curiosamente para la plataforma que más tarde lo acogerá. Demos paso al análisis de ‘Ducktales: Remastered’, a ver si el remake está a la altura de uno de los plataformas más recordados de NES, en parte también por su gran dificultad.

Lo mejor de NES con ‘Ducktales: Remastered’

Ducktales: Remastered

Lo dijimos en su momento y lo mantenemos ahora. ‘Ducktales: Remastered’ conserva la esencia 8 bits de la NES de Nintendo a la perfección. El original data de 1989, pero WayForward ha sabido respetar acertadamente su mecánica empezando por su control, de tan solo dos botones aparte del control de dirección. Por un lado está el salto normal, con diferentes alturas dependiendo de cuánto lo pulsemos (con este salto no haremos daño a los enemigos, sino ellos a nosotros), y por otro el botón de acción que varía dependiendo de si estamos en el suelo, con el que daremos golpes con el bastón (no a los enemigos, sino a los objetos, que estos a su vez dañarán a los indeseables o impactarán contra los cofres elevados) o realizaremos el icónico salto pogo con nuestro bastón.

Dominar el salto pogo será esencial para salir con vida con el tío Gilito. Y no será nada fácil, en parte porque a veces nos dejará vendido y no comprenderemos el motivo. Hasta que tras perder muchos corazones nos daremos cuenta. El salto pogo falla en los bordes de las plataformas, y también a veces, incomprensiblemente, a media altura, casi siempre en el momento más inoportuno. Sí, cuando caemos sobre un enemigo. Esto no quiere decir que falle siempre, ya que por ejemplo lo de los bordes se puede controlar afinando mejor los saltos para caer en zonas más centradas, pero sí que nos frustrará en más de una ocasión. Ya que aquí perder un corazón se nota, especialmente en difícil.

Ducktales: Remastered

Decimos que será esencial dominarlo ya que mediante este salto no solamente eliminaremos a los enemigos, sino que sortearemos todo tipo de peligros, como zonas con pinchos o electrificadas. Si usamos el salto pogo nada nos dañará. Aunque esto no evitará, cómo no, que podamos caer en un precipicio y perder todos los corazones de golpe, con la consiguiente vida. ¿Y qué pasa si perdemos una vida? Depende del nivel de dificultad (hay tres de entrada, más uno más que desbloquearemos), pero se nos dejará en el último punto de control, que por lo general no suele estar muy lejos. Eso sí, si perdemos las tres vidas de una fase, volvemos a la base para elegir de nuevo la fase en la que estábamos. U otra, si vemos que una se nos atraganta de inicio. Porque aquí se mantiene el poder escoger a gusto, como en el original de NES, dónde queremos iniciar nuestra búsqueda de los cinco tesoros por el mundo. Tesoros que nos llevarán incluso a la siempre evocadora Luna, destacando sobre todo la gran variedad de situaciones que viviremos en cada fase. Se diferencian bastante entre sí, al igual que los personajes que las poblarán, no sólo del bando enemigo, sino de los compañeros del propio tío Gilito, que en algunas ocasiones estarán sus sobrinos, y en otras veremos hasta al mismísimo Robopato.

Con un lavado de cara con dibujos a mano

Ducktales: Remastered

WayForward es uno de los estudios que más sigue apostando por el píxel, como por ejemplo en las dos entregas de ‘Mighty Switch Force!’ de Nintendo 3DS, pero en otras ocasiones lo vemos ofreciendo lavados de cara importantes, como a la hora de renovar un beat’em up mítico con ‘Double Dragon Neon’, o ahora con este ‘Ducktales: Remastered’. Tanto en NES como en la Gameboy de Nintendo su aspecto era bastante simplón, aunque efectivo. Aquí goza con un montón de detalles, empezando por el propio tío Gilito, con unas animaciones que resultan toda una gozada al parecer casi como las de la serie de animación, aunque a pequeña escala, claro, y terminando por las fases, con diseños acertados, aunque no tan sorprendentes, destacando algunas más que otras, la verdad.

La del prólogo, por ejemplo, una de las novedades, es muy floja. Nos sirve casi a modo de tutorial y para rescatar en primera instancia a nuestros sobrinos, y de paso para asentar nuestra base desde la que podremos escoger fase, desbloquear arte con nuestro dinero y, atentos, nadar sobre nuestra piscina de dinero. Sí, podemos emular al tío Gilito en una de sus facetas más características, saltando desde un trampolín a gran altura para caer sobre un montón de monedas de oro y los tesoros que vayamos consiguiendo. Un detalle que nos reportará el logro/trofeo de rigor, además.

Aparte del nuevo look de ‘Ducktales’, y de esos pequeños añadidos, destacar la gran labor de WayForward por respetar al máximo los diseños de las fases del original de finales de los ochenta, porque se parecen bastante, siendo muchas zonas un auténtico calco. Salvo por los gráficos, claro está. Donde sí ha habido un cambio notorio es en los jefes de cada fase, ya que sus patrones de ataque han evolucionado, siendo bastante más difíciles esta vez. No solamente han ganado movimientos, sino que también deberemos sortear en algunos casos trampas. Mucho mejor así.

Ducktales: Remastered

También se han respetado buena parte de las zonas secretas del original, con muchas gemas y salud ocultas. La diferencia es que, por ejemplo, en modo difícil no podremos aumentar nuestro límite de corazones, mientras que en fácil y normal sí. Al principio me animé con la aventura en difícil, pero desistí porque tres corazones son pocos con tanto peligro suelto, que el más mínimo error se paga. En nivel normal no deja de ser difícil, pero al menos tenemos el gran incentivo de poder ganar un corazón más por fase. Y la verdad, la localización de cada uno no es difícil de encontrar. En relación a esto, otro aspecto a tener en cuenta es la elección de cada fase, ya que alguna es más complicada que el resto. En las minas africanas se nos pueden ir muchas vidas cayendo al vacío, mientras que el Himalaya nos dará bastante por saco en las zonas con nieve, ya que ahí si utilizamos el pogo nos hundiremos. Es un poco como con ‘Mega Man’, dar con el orden adecuado para que el trayecto sea menos complicado. Y si no, siempre tendremos la inestimable ayuda de la señora Beakley, oculta en cada fase, y siempre con el mismo regalo al verla: un helado, una tarta, y una vida. Se convertirá en nuestro mejor seguro de vida, ¡desde luego!

No será la única diferencia entre el nivel normal y dificil, ya que tanto en normal como fácil tendremos a mayores un mapa, que iremos descubriendo, que nos mostrará los puntos de interés, como piezas a recoger, sobrinos a rescatar, y cosas por el estilo. Por lo tanto, salvo que nos vayan los retos, lo ideal será empezar en nivel normal y después adentrarse en el nivel difícil hasta desbloquear el último.

Ya para ir terminando, dos apuntes más. Se echan en falta voces en español, ya que tan solo vienen en inglés, escuchando, además, los nombres de todos los personajes por sus nombres, valga la redundancia, originales. No dirán Gilito McPato, sino Scrooge McDuck. Ahora bien, los textos sí vienen en español, y ahí sí que se respetarán todos los nombres en nuestro idioma. Por contra sí que se agradece un cambio significativo en la historia, el del final. El duelo original era de lo más soso, y nos llevaba de nuevo a Transilvania. Aquí iremos al monte Vesubio, siendo, por lo tanto, una fase nueva. Además el duelo final se ha mejorado bastante, no solamente por lo complicado que será, sino también por lo variado. Y la sorpresa final, también. En definitiva, a la vista está de que WayForward, salvando pequeños detalles, ha hecho las cosas muy bien para rescatar un clásico de NES, convirtiéndolo en recomendable tanto para los que disfrutaron del original como para los que no.

Plataformas: PC (Steam), PS3 (PSN), Wii U (eShop) y Xbox 360 (XBLA, versión analizada)
Desarrollador: WayForward
Distribuidor: Capcom
Lanzamiento: 13 de agosto (PC), 14 (PS3), 15 (Wii U) y 11 de septiembre (Xbox 360)
Precio: 14,99 euros

Los comentarios se han cerrado

Ordenar por:

8 comentarios