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The Cave

Si se juntan dos mentes tan creativas como Ron Gilbert y Tim Schafer, padres de ‘Monkey Island’, entre otras aventuras clásicas de LucasArts, lo lógico es no evitar emocionarse al saber que han parido un trabajo entre ellos que responde al enigmático nombre de ‘The Cave’. ¿Está a la altura?

Ésa es una de las primeras preguntas que se nos pueden venir a la mente antes de profundizar con su análisis, pero si sois de los impacientes, mal que nos pese, no, no lo está. Pero cuidado, que tampoco estamos hablando de un mal juego. Sólo que cuenta con algunos fallos en ciertos apartados que impiden que resalte del todo respecto a otros trabajos de ambos genios. Y eso que estamos ante una aventura no muy habitual. En vez del clásico point & click, todo lo haremos desde un plataformas.

‘The Cave’, un viaje a nuestro interior…

The Cave

‘The Cave’ no es una cueva cualquiera. Es una cueva que habla… y algo más, mucho más de lo que se puede entrever de inicio. Es un viaje a nuestro interior, al de siete personas muy especiales que tendrán una oportunidad inmejorable de buscar lo que más desean. Un periplo que nos llevará por distintas zonas, obviando por completo la lógica que nos dicta que en una cueva no caben misiles nucleares, un circo o una isla asediada por tiburones. Se trata de un viaje espiritual, se podría decir, como si de una atracción de feria se tratase, con múltiples zonas temáticas. Pero tiene más miga.

‘The Cave’ nos presenta a siete personas distintas que no tienen conexión alguna entre sí. Un caballero, un paleto, una aventurera, una científica, una viajera del futuro, unos niños gemelos, y un monje. Y además, cada uno con una habilidad especial que nos servirá para resolver ciertos puzles.

En concreto, para los que están reservados para sus propias zonas. Pero antes hay que comprender mejor el viaje que nos propone ‘The Cave’. Lo primero al iniciar la partida es seleccionar a tres de esos personajes. Da igual quiénes sean, que el viaje, como tal, será siempre el mismo. Lo que variarán serán los caminos por los que podremos pasar, partiendo de varios que serán siempre fijos, como la mina o el zoo, ya que a los especiales sólo podremos acceder con un personaje determinado al hacer uso de su habilidad especial. ¿Ejemplos? Gracias a la invulnerabilidad del caballero, el fuego no nos hará daño y podremos acceder a la corte del rey para que habilite el camino para impresionar a la princesa. O gracias al gancho de la aventurera podremos llegar hasta la cima de la pirámide y acceder por su entrada trasera. Pero estas habilidades no se quedarán ahí, ya que en cada prueba de un personaje en concreto haremos uso de ella en varias ocasiones más. Porque para el resto de puzles de ‘The Cave’ nos servirá cualquier personaje, y el mecanismo será casi siempre el mismo: coger un objeto y utilizarlo en otro sitio. Salvo ligeras excepciones, la dificultad de los puzles será normalita, y en casi todos ellos imperará la lógica más absoluta. Un poco de ingenio y listo.

Siete personajes, siete historias distintas

The Cave

En este sentido, y teniendo en cuenta las credenciales de ‘The Cave’, con los maestros Gilbert y Schafer al frente (no falta la referencia a la bebida Grog), una de sus carencias es sin duda lo que hemos comentado en el anterior párrafo. Su nivel de dificultad es asequible, y si tenemos en cuenta que habra pocos objetos por zona (cada personaje podrá llevar consigo uno), y una única habilidad para cada personaje, avanzar por ‘The Cave’ no será tan insalvable como la cueva parlanchina nos hacía creer antes de adentrarnos en ella. ¿Lo bueno? Que al menos es bastante rejugable.

No en vano hay que recordar que están siete personajes, de los cuáles tenemos que escoger a tres. Por lo tanto, como mínimo tendremos que jugar tres veces a ‘The Cave’ si queremos ver los finales de todos. Pero no, habrá más. Porque de cada personaje deberemos desbloquear dos finales distintos. Uno malo, el que casi con total seguridad obtendremos con la primera partida, y uno bueno, en el que se demostrará que hemos aprendido de este viaje tan especial. Por lo tanto, si queremos ver todo en ‘The Cave’ tendremos que completar el juego cinco veces, lo cuál no está nada mal, aunque se pierda gran parte de la chispa inicial al haber pasado por las zonas especiales de cada personaje.

La historia de cada uno de estos siete, por cierto, la iremos desbloqueando mediante unas pinturas rupestres desperdigadas por todo ‘The Cave’. La inmensa mayoría estarán a simple vista, mientras que para otras tendremos que salirnos por los caminos habituales. Y será en base a estas pinturas mediante las que conoceremos tanto el desenlace malo como bueno de tan variopinto grupo.

‘The Cave’ y un control que no está a la altura

The Cave

Se puede considerar como aspecto negativo que ‘The Cave’ no cuente con más chispa en sus puzles (cada objeto o zona de interés con los que podremos interactuar mostrarán su nombre; con lo cuál algo deberemos hacer ahí), pero lo que verdaderamente empaña la experiencia de juego es su control. Un control demasiado rígido que se nota especialmente a la hora de subir/bajar por escaleras o cuerdas. Le falta fluidez a la hora de ejecutar esas simples acciones, algo que no pasa en la misma medida cuando se trata de saltar entre plataformas o interactuar con objetos o zonas de interés.

Otro aspecto negativo es el tedio que produce ir de un lado a otro, y luego seleccionar a otro personaje para hacer otro trayecto hasta esa zona. Salvo momentos puntuales en los que avanza el grupo de golpe, deberemos recorrer más de lo debido por culpa de llevar a tres personajes. Y esto no mejora mucho jugando a tres bandas. ¿Por qué? Porque el cooperativo es en modo local, y no cuenta con pantalla partida. Con lo cuál, no podremos ir con un personaje a un sitio, y que nuestros compañeros vayan a otros de la misma zona, porque la pantalla sólo se fijará en uno. Aquí un modo cooperativo online haría que ‘The Cave’ ganase varios puntos más. Una verdadera lástima.

En cualquier caso, no deja de ser una buena experiencia. No llega al sobresaliente, puesto que tanto Ron Gilbert como Tim Schafer han parido obras de mayor relevancia histórica (y atemporales), pero destaca por su concepto, por la ambientación tanto visual (ese diseño de mapas, fijaos en la captura superior de la zona del Paleto) como auditiva, con todos los comentarios de La Cueva, y por un sentido del humor que, si bien no logrará que se nos desencaje la mandíbula de la risa, nos proporcionará ciertas risas que son muy de agradecer hoy en día. Ya sólo por eso merece la pena adentrarse en ‘The Cave’ para darle una oportunidad y conocer el destino de los siete.

  • Plataformas: PC, PS3, Wii U y Xbox 360 (versión analizada)
  • Desarrollador: Double Fine Productions
  • Distribuidor: SEGA
  • Lanzamiento: 23 de enero de 2013
  • Precio: 1.200 MS (15 euros)

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