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Nintendo Switch no inventa nada: siete máquinas que ya jugaron con la idea del híbrido portátil
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Nintendo Switch no inventa nada: siete máquinas que ya jugaron con la idea del híbrido portátil

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Nintendo ya ha ofrecido un primer vistazo a las posibilidades de Nintendo Switch, pero según la marca aún queda mucho por descubrir. Lo que sí nos ha quedado más que claro es que su principal baza es la opción de utilizar la máquina como un sistema híbrido capaz de saltar del modo portátil al de sobremesa en apenas segundos.

Hoy queremos recuperar esa idea para recordar aquellas máquinas, accesorios y rarezas que nos permitían eso mismo, saltar de la libertad de una consola portátil a la comodidad del juego en el salón, y lo hacemos descubriendo que esa opción lleva más tiempo del que creíamos entre nosotros.

Wide

Pero antes de empezar debemos ir un poco más allá, a un concepto que se aleja de la sobremesa que se convierte en portátil para centrarnos en la portátil que se acerca a la sobremesa. Todos conocemos Super Game Boy, el cartucho que se conectaba a SNES desde el que podíamos disfrutar de los juegos de Game Boy en la televisión y en color, pero antes de que el invento llegase al mercado, cuando a finales de los 80 la primera portátil de la gran N inició su andadura, los fabricantes Intelligent Systems empezaron a comercializar de forma cerrada a desarrolladores y prensa un adaptador para Famicom que hacía eso mismo.

Lejos de las dimensiones de Super Game Boy, el Wide Boy que tenéis sobre estas líneas era un monstruo que incluía una placa base de Game Boy y que sólo utilizaba las tripas de Famicom para apropiarse de su memoria. Fue el primer acercamiento a un sistema híbrido y, tras aquello, la idea de saltar entre sistema portátil y sobremesa captó la atención de algunos fabricantes.

Watara Supervision

Nacida en 1992 como la respuesta barata a la Game Boy de Nintendo, la Watara Supervision se vendía por unos 50 dólares, pero la baja calidad de su pantalla y un triste catálogo de juegos que no alcanzó las tres cifras ni una personalidad que fuese más allá de copiar ideas de Nintendo, acabaron dilapidando su futuro. Su único logro es haberse convertido en la primera máquina portátil capaz de acercarse a una conexión a la televisión, un sistema con varios juegos en desarrollo que acabó eliminándose junto a la continuidad de la consola.

Genesis Nomad

Probablemente más de uno tiene por ahí una MegaDrive portátil de esas que fabricantes que han llegado a un acuerdo con Sega comercializan por internet por unos 50 euros, pero la idea no es ni de lejos algo actual, Sega Norte América ya la puso en funcionamiento hace más de 20 años con Sega Nomad, una portátil que sucedería a Game Gear y que permitía conectar cartuchos de Genesis para jugarlos en cualquier parte.

El sistema era un heredero del Mega Jet, una MegaDrive portátil diseñada para aviones y coches, pero en este caso también se incluía una pantalla similar a la de Game Gear y la posibilidad de conectar la máquina a la televisión mediante un cable para jugar en pantalla grande. La idea era genial, pero el lanzamiento de Sega Saturn un año antes ya había conseguido que Sega pasara página a otra generación y Nomad acabó abandonada a su suerte. 1995

Visual Memory Unit

Seguimos con Sega y lo hacemos entrando en otra rareza que, aunque poco tiene que ver con la de un sistema híbrido al más puro estilo Nintendo Switch, si tiene cabida en esa conexión entre el mundo portátil y el de sobremesa. La VMU era la tarjeta de memoria de Dreamcast, un sistema de almacenamiento que se conectaba vía mando y utilizaba su pantalla para ofrecer información adicional sobre el juego. Lo curioso es que podías utilizarla para disfrutar de minijuegos de algunos títulos de Dreamcast, convirtiéndose así en una suerte de máquina portátil con la que seguir “avanzando” en el juego principal vía modos alternativos.

GP2X

Lanzada en 2005 tras el éxito de GP32 y manteniendo una familia de máquinas Linux principalmente apoyada por el público gracias a sus posibilidades de emulación, esta máquina coreana nos acercó la posibilidad de disfrutar de software original, emuladores, contenido multimedia y aplicaciones tanto en modo portátil como desde el sofá gracias a su salida para televisión. De esta forma se podía aprovechar la resolución completa de los contenidos multimedia y mejorar la calidad visual de los juegos.

Pelican VG Pocket

He aquí uno de esos inventos que intentan aprovecharse de vacíos legales para hacerse un hueco en el mercado. En este caso las distintas máquinas ofrecidas, desde que la serie empezase a comercializarse allá por 2006, contenían recopilaciones de juegos que, en su mayoría, eran clones de NES con algunos cambios de color. VG Pocket contó con cinco versiones antes de acabar en el cajón de consolas olvidadas y ni la calidad de sus pantallas, ni la posibilidad de conectarla a la televisión, ni su precio de apenas 30 dólares consiguieron cambiar su destino.

Shield Portable

Lanzado hace apenas tres años por 199 dólares, Nvidia Shield Portable es probablemente el sistema que más te suene de todos los mostrados, un mando con pantalla con un procesador Nvidia Tegra 4 en sus tripas y Android Jelly Bean como sistema operativo cuyo mayor logro era permitir hacer streaming desde nuestro PC para disfrutar de los juegos sin necesidad de estar ante el ordenador. Al conectarse vía MicroHDMI o WiFi con nuestro televisor, el sistema ha sido uno de los últimos en acercarse a la idea que ahora trae Nintendo Switch.

Morphus X300

Por unos 300 dólares puedes acercarte a la máquina que más se parece hoy en día a una Nintendo Switch. Tiene conexión a televisión y mandos extraíbles, igual que la máquina de Nintendo, pero en este caso las similitudes acaban sólo en lo visual. Esta máquina china de la empresa Aikun es simplemente una tablet Android que recupera la idea ya vista en otros sistemas como iPad o tablets Android como la de Nvidia Shield para conectarse a la televisión.

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