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'Assassin's Creed II'. Primer contacto

'Assassin's Creed II'. Primer contacto
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Gracias a la invitación exclusiva de Ubisoft para probar el juego en sus oficinas, ayer tuvimos la oportunidad de jugar a ‘Assassin’s Creed II’ como mandan los cánones: con una consola para nosotros solitos, una tele de 40 pulgadas y tres horas de tiempo para explayarnos con calma recorriendo el juego a nuestro ritmo, contando con la asistencia y explicaciones de Philipe Bergeron, Lead Mission Designer del juego.

Así que no sólo hemos probado el juego, también hemos metido el dedo en la llaga y comprobado si se han subsanado los errores de la primera parte. Y es que debo confesar que soy uno de los detractores del primer título, que me cautivó en un primer momento y me aburrió soberanamente a las pocas horas de juego. Por lo tanto, con esta segunda parte reconozco que era bastante escéptico a la hora de enfrentarme al mismo. Y bien, os preguntaréis, ¿ha mejorado el juego respecto a su predecesor? Pues sí, rotundamente sí.

Más de lo mismo, pero mejorado

La historia del juego empieza justo donde termina el anterior: con Desmond tratando de escapar de las instalaciones de Abstergo con la ayuda de Lucy. Sin entrar en detalles de lo que ocurre, para no destripar demasiado el juego a los que os guste afrontarlo sin saber nada del mismo, diré que por diversas razones terminaremos al final enganchados a un nuevo Animus (como no podía ser de otra forma) para recrear la vida de otro antepasado nuestro: Ezio Auditore da Firenze.

Assassin

Todo se ha simplificado, hasta la manera de enseñarnos a controlar el juego. En lugar de un tedioso tutorial, aquí tenemos una escena, perfectamente integrada dentro del propio juego, en la que vemos el nacimiento de Ezio y como el bebé no parece dar en principio señales de vida. Tras pulsar sucesivamente los botones para mover las piernas, el brazo derecho, el izquierdo y la cabeza, éste romperá a llorar aliviando la tensión de sus padres. Y nosotros ya habremos aprendido que parte del cuerpo controla cada botón.

Los primeros cambios en la interfaz del juego (justificada, supongo, por este nuevo Animus) se notan enseguida. El radar de la parte inferior de la pantalla ahora muestra también un minimapa de las calles de la ciudad, algo tremendamente práctico y que se echaba especialmente de menos en el primer juego. Asimismo, el minimapa nos muestra las localizaciones cercanas que pueden ser de nuestro interés, como por ejemplo un médico o una armería, así como los puntos de inicio de nuevas misiones.

Y lo más importante de todo: escalar las atalayas deja de ser obligatorio. Aunque tendremos que seguir haciéndolo si queremos “ampliar” nuestro campo de visión y agregar más localizaciones a nuestro radar, podremos cumplir las misiones sin hacer esto. Cuando se nos encargue una misión, el punto de objetivo se mostrará en nuestro minimapa y podremos dirigirnos al mismo sin demora. No obstante, si no hemos oteado previamente dicha zona desde una atalaya, no veremos el trazado de las calles en el radar, pero aun así podremos ir al lugar seleccionado y cumplir la misión, dejando la escalada para más adelante.

Assassin

Personalmente, escalar las atalayas una y otra vez era una de las cosas que más tediosas me resultaban en el primer juego. Al otorgarles aquí este componente opcional se elimina un poco éste problema, aunque no nos engañemos: tendremos que seguir haciéndolo antes o después si queremos contar con cierta ventaja. No obstante, y como segunda innovación de este juego, Ezio es un trepador mucho más rápido que Altair, algo que queda patente sobre todo a la hora de subir escaleras. Así pues, la tediosa tarea de escalar grandes edificios se ha minimizado ligeramente.

Por último, en cuanto al minimapa, también existe ahora un “área de búsqueda” cada vez que los guardias nos persigan por cualquier motivo. Dicha área aparece representada por un círculo que parpadea en el radar y, si conseguimos salir del mismo, los guardias dejarán de buscarnos. No obstante, también podremos escondernos a la antigua usanza, dentro de carros llenos de paja u otros materiales como ya ocurría en el primer juego. Aunque si los guardas nos ven hacerlo, no servirá de nada.

Se han introducido también Quick Time Events durante las cinemáticas, de modo que si pulsamos un botón en un momento determinado podemos cambiar ciertas acciones, como iniciar una pelea antes de que el interlocutor termine de hablar, o evitar que nos golpeen en la cabeza con un jarrón.

Assassin

Y por cierto, podremos usar la vista de águila en tercera persona, una novedad que puede parecer nimia pero resulta bastante útil para emplearla mientras estamos en movimiento.

Todos estos pequeños cambios suponen en conjunto una gran diferencia, y personalmente encontré mucho más fácil moverme y orientarme por la ciudad en esta segunda parte del juego, superando de este modo uno de los grandes handicaps del juego original.

Una ambientación sobresaliente

Al igual que ocurría en el primer juego, la ambientación del título es, una vez más, sobresaliente. Sin embargo, el que la acción transcurra esta vez a finales del siglo XV, época dorada del Renacimiento italiano, lo hace si cabe más atractivo.

A nivel gráfico el juego vuelve a rozar un nivel espectacular, especialmente en las animaciones del personaje protagonista. Lo que le da el “toque” que lo hace superior es, en mi caso, una cuestión de gusto personal, ya que las ciudades renacentistas resultan mucho más coloristas y llenas de vida que las urbes medievales del primer juego.

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Pasear por las calles de la Florencia renacentista es una delicia. Y aunque supongo que no serán fieles al trazado de la ciudad en la época, sino que evidentemente se habrán adaptado a las necesidades del juego, lo cierto es que los edificios más representativos de la ciudad están evidentemente presentes en la misma, con un nivel de detalle impresionante.

Habiendo tenido la suerte de visitar Florencia hace un par de años, os podéis imaginar mis sensaciones cuando, tras trepar a uno de los tejados de la ciudad, me encontré de bruces con la catedral de Santa María del Fiore en todo su esplendor, recreada hasta el último detalle. Por supuesto, lo primero que pensé fue en escalar su Campanile, que actúa como atalaya, y desde el que tenemos una espléndida visión panorámica de toda la ciudad e incluso de las montañas circundantes.

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Además de Florencia y Venecia, visitaremos también la villa familiar en Monteriggione y otras localizaciones menores como San Gimiggiano o Forli. Y si no nos apetece desplazarnos a pie o a caballo, siempre podremos tomar un barco y saltarnos toda la parte del viaje entre regiones.

Por último, nunca esta de más destacar el fantástico doblaje en castellano, que ayuda realmente a meternos en la historia sin tener que preocuparnos por subtítulos.

Misiones mucho más variadas

La pregunta inevitable que surge al enfrentarse a esta segunda parte es si se ha conseguido acabar con la monotonía de la primera entrega. En mi opinión personal, el trabajo en este aspecto es muy bueno. No hay más que ver, como ejemplo, las primeras misiones que se nos encargan nada más comenzar el juego.

  • Al tomar por primera vez control de Ezio, nos encontramos conque estamos a punto de meternos en una pelea, junto con nuestro hermano y amigos, contra otra pandilla de “niños ricos” rival.
  • Al terminar la pelea, nuestro hermano nos insta a saquear los cuerpos de los enemigos derrotados para reunir 200 florines y poder ir al médico a que nos cure.
  • Nos dirigimos a que el médico nos cure la herida en la cara.
  • Ahora mi hermano me reta a una carrera hasta la cima de un edificio cercano. Debo ganarle para demostrar que soy un buen escalador.
  • Es hora de ir a casa, pero prefiero pasar la noche con mi amada Cristina. Así que me acerco hasta su casa y me cuelo por la ventana.
  • Vuelvo a la casa familiar. Tras una reprimenda, mi padre me asigna la misión de entregar una carta.

Por otro lado, las primeras dos horas de juego prácticamente son una introducción a la vida de Ezio antes de los sucesos que lo llevan a convertirse en asesino. Y lo cierto es que es una de las partes más divertidas del juego. Ezio es un auténtico “canalla” en el buen sentido de la palabra. Un niño bien de familia rica aficionado a los placeres de la vida.

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Junto a él realizaremos la primera toma de contacto con la ciudad, en misiones nimias como, por ejemplo, dar una paliza al novio de nuestra querida hermana por serle infiel a ésta. Pero antes o después llegará el momento en que los acontecimientos darán un giro importante. Llegará entonces el momento de vestir las ropas con las que le hemos visto en los tráilers y comenzar una cruzada de venganza personal.

Además de las misiones principales de la trama, existe un buen número de misiones secundarias agrupadas bajo diferentes categorías: misiones de mensajero, carreras… que otorgan variedad al juego y aumentan la llamada “experiencia sandbox”.

Asimismo, durante el desarrollo de la trama principal, hay un total de seis misiones obligatorias que transcurren en lo que podríamos denominar como “mazmorras”. Entornos más cerrados en los que deberemos empujar una serie de palancas y encontrar la forma de abrirnos camino hacia un objetivo final, con una jugabilidad más lineal y cercana a juegos como ‘Prince of Persia’.

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Dichas misiones, por cierto, no serán en balde, ya que si completamos las seis obtendremos acceso a la armadura más poderosa del juego.

Armas, habilidades y obras de arte

Otra de las grandes novedades en el juego es la progresión del personaje. Al introducirse el componente del dinero, que recaudaremos de diversas formas, existirán también cosas que comprar. Podremos ir al médico a comprar pociones curativas o realizar una cura rápida, ir a la herrería a comprar nuevas armas, visitar al sastre para cambiar las tonalidades de nuestro traje… y por supuesto visitar a Leonardo da Vinci, nuestro proveedor de gadgets por excelencia. Sin llegar a la libertad de acción de juegos como GTA IV’, sí que es cierto que esta vez podemos hacer bastantes cosas al margen de la historia principal.

Asimismo, también será importante que nos ocupemos de la casa familiar, situada en Monteriggione. Esta pequeña villa no solo genera ingresos que podremos ir a recolectar puntualmente, sino que cuanto más invirtamos en la misma (reparando edificios del pueblo como la armería o la tienda del comerciante de arte) más dinero generará a su vez para nosotros. Para ello deberemos visitar al “arquitecto”, que nos permitirá invertir los florines ganados con nuestro esfuerzo en mejoras para el pueblo.

También podremos invertir nuestro dinero en adquirir propiedades en las distintas ciudades, que actuarán a modo de puntos de guardado. Nuestra villa familiar será el lugar donde guardaremos la colección de objetos que podremos ir comprando a lo largo del juego: obras de arte (de artistas como Boticelli o Rafael), estatuas, armas, armaduras…

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Sin llegar a la profundidad de un juego de rol, en este título contaremos con opciones más diversas para armarnos. Normalmente hay cuatro tipos de cada arma: cuatro espadas diferentes (con diversas estadísticas de daño, velocidad, etc.) cuatro hachas, cuatro mazas… en cualquier momento podremos elegir entre llevar una y otra arma, así como las partes de nuestra armadura, que también son intercambiables y tienen diversas estadísticas.

Y por último, también Ezio evolucionará, ya que podremos aprender nuevas habilidades, previo pago, como el manejo de armas a dos manos o el uso de un cañon oculto en la manga que nos servirá para abatir enemigos a distancia.

Conclusiones

En conclusión, ‘Assassin’s Creed II’ no sólo es un juego mucho más variado que su predecesor, sino que resulta también mucho más profundo, ya que transcurre a lo largo de 30 años de la vida de su protagonista (de 1473 a 1503) y tiene un argumento más rico. Nos aliaremos con las distintas facciones que pueblan las ciudades italianas (ladrones, cortesanas y mercenarios) y tramaremos complicados asesinatos que requerirán años de preparativos.

A lo largo de la partida haremos aliados y enemigos, conoceremos a los personajes que pugnan por el poder en el inestable clima político de la época y, ante todo, perseguiremos nuestra propia venganza personal mientras recorremos algunas de las ciudades más representativas del Renacimiento italiano.

Todo apunta a que el juego superará claramente al anterior. Si os gustó el primero, este no os decepcionará. Y si no os gustó nada, quizá esta vez los chicos de Ubisoft hayan conseguido redimirse. Dadle una oportunidad.

Ficha Técnica: Assassin’s Creed II

Assassin
  • Plataformas: PS3 (versión analizada), Xbox 360, PC (2010)
  • Distribuidor: Ubisoft
  • Estudio: Ubisoft Montreal
  • Lanzamiento: 20 de noviembre de 2009
  • Precio: 69,95 € (estándar) 79,95 € (edición especial)

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