El videojuego de Ace Ventura, toda una rareza en las aventuras gráficas que hizo honor al personaje de Jim Carrey
Análisis

El videojuego de Ace Ventura, toda una rareza en las aventuras gráficas que hizo honor al personaje de Jim Carrey

Si el príncipe de Zamunda ha gozado de una secuela más de 30 años después, no extraña saber que Amazon anunció el pasado mes de marzo la intención de rodar Ace Ventura 3, aunque no se sepa si repetirá el icónico e histriónico Jim Carrey tras las dos películas de 1994 y 1995. Que la de Josh Flitter en 2009 fue terrible.

Aquella noticia hizo que recordarse el videojuego de Ace Ventura de 1996, por obra del estudio 7th Level. Una aventura gráfica con un toque desenfadado y muy colorido ante la que mucha gente le gustaría ver en GOG, servidor incluido, al ser un producto abandonware en la actualidad. Pero, ¿qué tal estaba este videojuego?

El videojuego de la serie animada de una película

Ace Ventura

El año 1994 marcó un antes y un después en la carrera de Jim Carrey. Habitual del programa In Living Color a comienzos de la década de los 90, cuatro años más tarde le tocaría la "lotería" al estrenarse las películas Ace Ventura, un Detective Diferente, La Máscara y Dos Tontos muy Tontos. El resto, como se suele decir, es historia: fue Enigma en Batman Forever, siguió con su vena cómica en la secuela de Ace Ventura (Operación África) y Mentiroso Compulsivo, entre otras, hasta lograr el reconocimiento y respeto de la crítica por El Show de Truman en 1998.

No se concibe el personaje de Ace Ventura sin Jim Carrey, en definitiva. Fue por el que se dio a conocer al gran público, a pesar de que su carrera comenzase a mediados de los ochenta con papeles menores en el cine (Mordiscos Peligrosos) o actuando en locales como monologuista. Y si decimos todo esto es porque el videojuego de Ace Ventura replica todos los chascarrillos de sus películas como detective de mascotas. Si eres fan de Jim Carrey, te habrá ganado de entrada.

Siendo más técnicos, este videojuego estaba basado en la serie animada de 1995 (Ace Ventura: Pet Detective), sin la voz de Carrey. Esa labor la realizó Michael Daingerfield, quién repetiría para dicho videojuego e incluso un cameo en la serie animada de La Máscara en 1997. Gran trabajo, en cualquier caso, para este actor de doblaje, ofreciendo un estilo muy similar al del otro actor. A España llegó con doblaje al castellano por parte de Carlos Salamanca, un habitual en videojuegos.

¿Y cómo era esta aventura gráfica de Ace Ventura? No vino para revolucionar el género, ni mucho menos, pero sí resultó ser un producto digno para lo que se suele ver en esta clase de licencias que buscan sacar tajada de un producto de moda. El uso de los planos y cierta geometría de los objetos del escenario me recordó en lo personal al clásico Day of the Tentacle de LucasArts del año 1993.

No gozaba de un acabado tan preciosista, pero sí era resultón y con muchos detalles sobre cada zona que visitábamos, teniendo bastantes sorpresas en casi cualquier parte sobre la que hacíamos clic, especialmente en el piso de Ace Ventura, con animales ocultos en cada rincón. Hasta una foca en la taza del WC.

Lógicamente, la trama giraba en torno a unos animales que había que rescatar en distintas partes del mundo, desde unas ballenas hasta unos huskies siberianos, entre infinidad de especies más. Y siempre, nuestro punto de partida tenía lugar desde el caótico piso de Ace Ventura, con el casero asediándolo cada dos por tres para que pague el alquiler y al que había que ocultar la presencia de animales.

Una aventura gráfica muy digna de Ace Ventura

Ace Ventura

Este juego de Ace Ventura cuidaba de modo sensacional la figura del personaje, no solamente en cuanto a los chascarrillos vistos en las pelis, como la frase que soltaba tras salir del baño completamente mojado y con la ropa destrozada, o la de soltar una frase extremadamente larga aprovechando al máximo su capacidad pulmonar, sino también los gestos, tanto para reirse como para caminar con su peculiar movimiento de hombros o de puntillas para darle dramatismo en partes de sigilo. Todo ese cachondeo se replica a la perfección y es su mayor atractivo.

Como aventura gráfica point & click era simplona, en el sentido de no contar con las típicas opciones de los trabajos de LucasArts. Aquí se iba más al grano, teniendo un inventario desde el que cogíamos un objeto y lo arrastrábamos a la zona sobre la que queríamos interactuar. De hecho, también era simplón en cuanto a los diálogos, con una escasez atípica en las opciones de charla, siendo una aventura con bastantes conversaciones predefinidas con el simple afán de ver el lucimiento de este personaje tan histriónico. Ace Ventura, el alma de la fiesta.

Había un apartado en el que flojeaba claramente, y tenía que ver con el flirteo con otros géneros. En la sección del submarino teníamos que bucear esquivando obstáculos y consiguiendo oxígeno, pero sin la gracia de Earthworm Jim. También había un amago de Quick-Time Events con "zamburguesas" (ballenas, en realidad) y trampas con fuego. Incluso en la zona de nieve viajábamos por sus regiones en una moto preparada para la ocasión. Y en todos estos casos lo hacía muy mal.

Ace Ventura

Esas transiciones metidas con calzador no empañaban, por otro lado, las partes de exploración y de rompecabezas como tal, con escenarios que nos obligaban a fijarnos en los detalles y a ser imaginativos probando con lo que se nos mostraba en pantalla, como usar unas anguilas eléctricas en el baño de Ace Ventura para cargar la electricidad del piso. No llegaba a niveles absurdos como en el mítico Gobliiins de Coktel Vision, pero sí que nos podía despistar con tantos objetos.

Había puzles, por otro lado, que jugaban con otro tipo de mecánicas, como mover piezas sobre un tablero, construir una torre con distintas figuras para pasar una prueba de una tribu o prestar atención al consultar información desde el portátil de Ace Ventura. Tan solo había uno que crispaba, el de las dichosas líneas y puntos de colores del tramo final, con el que mucha gente acabó recurriendo a una guía por lo lioso que resultaba. Tal vez, para alargar la experiencia y crear un pico de dificultad en esa zona, la menos lograda de todas ellas, especialmente por el duelo final, un tanto caótico con la ayuda de nuestro inseparable mono Spike.

Sorprendentemente, no fue el único juego oficial de Ace Ventura, teniendo con la llegada del siglo XXI una aventura interactiva en vídeo bajo el nombre de Ace Ventura Pet Detective: The Case of the Serial Shaver, pero resulta de lo más sonrojante y no hace honor a la figura de este personaje encarnado por Jim Carrey a mediados de los noventa. Y sí, en la aventura de 7th Level, Ace también contó con escenas en las que hablaba con el culo. Imposible que un juego sea malo así.

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