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He probado Katamari Damacy Reroll y tiene todo lo bueno y lo malo del original
Análisis

He probado Katamari Damacy Reroll y tiene todo lo bueno y lo malo del original

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Hay cosas que son indudables. Que voy a jugar a Katamari Damacy Reroll hasta que me sangren los pulgares es una de ellas, por muchos peros que pueda tener el retorno del clásico de PS2. De la mano de la demo disponible en la eShop japonesa de Nintendo Switch, nos embarcamos en el primer contacto de esta esperada remasterización.

Si nunca has jugado un Katamari, debería estar en tu lista de prioridades. Probablemente en primera posición. Os aseguro que quienes sí lo hemos hecho envidiamos esa sensación de asombro y descubrimiento que se os viene inevitablemente encima. El Rey del Cosmos os espera con los brazos abiertos.

Una de las mejores ideas del mundo del videojuego

14 años han pasado desde que Katamari Damacy echase a rodar en PS2 y, para los que sí vivimos aquél momento, el retorno de esa demencial aventura en Katamari Damacy Reroll tiene buenas y malas noticias preparadas. Pero no nos pongamos vinagres nada más empezar, que hay mucho que celebrar en la demo de apenas tres minutos que está disponible.

Con el foco puesto en PC y Nintendo Switch, Katamari Damacy Reroll promete llevarnos a la propuesta original de la franquicia para que recorramos estancias y ciudades recogiendo todo lo que encontremos a nuestro paso. La cuestión es que las fiestas en el Cosmos a menudo se van de las manos y, en consecuencia, los reyes se han cargado todas las estrellas.

Nuestro objetivo es devolverle al cielo su luz, y para ello bajaremos a la tierra con una pequeña bola que irá pegando todo lo que encuentra a su paso. Lo que empieza siendo una maraña de diminutos objetos como sellos, gomas y clips, pronto va aumentando su tamaño para absorber cacharros cada vez mayores.

Cada nivel nos pide crear una bola de un tamaño concreto en un tiempo limitado y, con ello, cada amasijo de basura acabará siendo lanzado al cielo para convertirse en una estrella. Lo que parece más simple que el mecanismo de un botijo es en realidad una experiencia fantástica en la que todo, desde su mecánica principal hasta el arte del juego y la música que lo acompaña, es un viaje imprescindible.

Katamari3

Mal por el control, genial por todo lo demás

Lo que aquí tenemos es un remake casi 1:1 del original en el que los gráficos actualizados y la promesa de un modo multijugador son la nota característica. La mala noticia es que la marcianada de Keita Takahashi también se siente exactamente igual que el original, con todo lo bueno y lo malo que eso supone.

A menudo olvidamos que los avances en el mundo del videojuego no sólo responden a ideas, mejoras gráficas o nuevas tecnologías, también han modificado enormemente la forma en la que nos movemos por mundos virtuales. Katamari Damacy es uno de esos casos en los que, por increíble que parezca, recuerdas un control mucho más cómodo y suave de lo que realmente ofrecía el juego.

No vas a tardar mucho en recordarlo tal y como era en Katamari Damacy Reroll. Tosco, lento, incómodo... Justo lo que preferiríamos si a alguien le hubiese dado por retocar el control y el intento le hubiese salido regular, pero es difícil no reconocer que durante los primeros minutos de juego es un problema que va a echar a muchos para atrás.

Katamari2

Por suerte un par de niveles serán suficientes para acostumbrarnos y no acordarnos nunca más de ello. Creando una bola que pase de los clips a los ratones, de los conejos a las vallas, de las personas a los coches y de los edificios a ciudades enteras. Disfrutaremos de Katamari como nunca y dejaremos a un lado sus problemas de control como siempre. Como mínimo hasta que dentro de otros 14 años alguien decida volver a recuperar la saga.

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