Primeras horas con Hot Wheels Unleashed: hasta hace unos días no era consciente de la buenísima pinta que tienen estos circuitos
Análisis

Primeras horas con Hot Wheels Unleashed: hasta hace unos días no era consciente de la buenísima pinta que tienen estos circuitos

Que tire la primera piedra el que no haya mirado a un juego basado en licencias o franquicias por encima del hombro. Tranquilos, suele pasar, todos hemos estado ahí en algún momento, y hay que reconocer que marcas y desarrolladoras se lo han ganado a pulso. Pero -me encantan los pero, así de sopetón-, ojito a Hot Wheels Unleashed.

Ojito porque es el típico juego que pasa bajo tu radar sin pararte demasiado a preguntarte internamente si te llama o no la atención -yo incluso pensaba que ya había salido- y puede que estemos sentados sobre una de esas joyitas de la conducción arcade que tan buscadas están en estos tiempos que corren.

Vienes por los coches, te quedas por los circuitos

Reconozco que nunca he sido un gran fan de Hot Wheels. De pequeño estaba más pendiente de los MicroMachines y ha sido de la mano de mis hijos cuando he empezado a montar pistas enormes en casa que no me han hecho cogerles más cariño por lo poco que se parece siempre a cualquier cosa que veas en un anuncio de televisión.

Dicho esto, son coches y circuitos locos, de las pocas cosas que hay en el mundo que me gusten más que los coches y circuitos normales. Vehículos de fantasía y pistas imposibles que, como aquél MicroMachines de antaño, aprovechan escenarios reales para montar los recorridos más demenciales posibles.

Aunque sólo he podido recorrer una pequeña porción de las pistas disponibles, apenas 9 de las más de 40 que habrá en la versión final, su diseño me ha enamorado hasta las trancas. Desde la curva sobre las nubes que sobresale de un rascacielos en construcción hasta la araña que te tira redes y te atrapa tras caer de un enorme salto.

Los coches, que recuperan diseños clásicos de Hot Wheels y tiene cierto componente de coleccionismo, son lo de menos. Igual ese es el cebo que te acaba llamando la atención, pero te aseguro que aquí el plato fuerte son los circuitos.

HOT WHEELS UNLEASHED

Deseando crear mis propios circuitos

Habiendo probado cuatro de los seis escenarios que servirán de telón de fondo para las carreras, debo reconocer que la idea de meter 40 circuitos en un grupo tan pequeño suena peor de lo que realmente es una vez te pones a recorrerlos.

Habiendo grandes zonas de distintas estancias para aprovechar la variedad al máximo -por ejemplo una universidad en la que hay despachos de profesores, salas comunes y clases como un laboratorio de ciencias-, el juego se las apaña para que saltar de una a otra no resulte en absoluto repetitivo.

No ha sido correr Laguna Seca en una dirección y en otra o en modo espejo, para que nos entendamos, aunque desconozco qué estrategia seguirá el juego de cara a esa versión final y el número de pistas disponibles.

En cualquier caso me preocupa más bien poco, porque además de correr para ir consiguiendo nuevos vehículos y mejorando los que ya tienes, la gran baza es hacerte con nuevos tramos de pista que luego podrás aprovechar para crear tus propios circuitos y compartirlos con la comunidad. Como los que yo monto en casa pero sin que los coches se salgan por el lateral y acaben desconchando muebles y paredes.

Echando de menos un punto más de derrape

Más dudas me genera el tema del control, que suele serlo todo en este tipo de juegos. Se nota el espíritu arcade, claro, pero me ha costado horrores hacerme con el control del derrape y he echado de menos mis doscientas horas al Ridge Racer -con el Type 4 por bandera- en más de una ocasión.

No es menos cierto que he ido a saco a por los vehículos legendarios y que, de entrada, parecen los menos adecuados para el que llega de primeras, pero sí reconozco echar en falta algo más de fricción y agarre a la hora de derrapar en las curvas en vez de optar por una conducción más sosegada, de las de pegarte al lado contrario y frenar antes de llegar.

HOT WHEELS UNLEASHED

En cualquier caso es un gusto muy personal que, espero, tal vez pueda arreglarse con el sistema de mejora de vehículos a la hora de mejorar tu coche favorito -en mi caso un Rodger Dodger que voy a mantener de principio a fin porque no hay otra opción posible en mi diccionario-.

Me quedo con buenas sensaciones y con ganas de ver qué más se sacan de la manga en Hot Wheels Unleashed, en especial ese editor de circuitos por el que ya estoy suspirando, y esa colección de momentazos como la serpiente que abre la boca para que puedas pasar o el salto a través de las fauces de un T.Rex que estoy deseando integrar en mis creaciones.

Hot Wheels Unleashed PS4 ESP

Hot Wheels Unleashed PS4 ESP

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