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Roller Champions un año después: un juego que parece no haber cambiado nada pero sigue escondiendo una fórmula prometedora
Análisis

Roller Champions un año después: un juego que parece no haber cambiado nada pero sigue escondiendo una fórmula prometedora

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Seguir de cerca la evolución de Roller Champions va a ser interesante. Ubisoft tiene muy difícil dar a conocer el juego de forma efectiva para llamar la atención, y que la profundidad del mismo no se ve hasta pasadas varias partidas puede ser un problema difícil de manejar.

Y es una pena porque la diversión, el espectáculo y la jugabilidad están ahí, pero como ya apuntaba su primera prueba y confirma esta segunda un año después, hay que rascar mucho hasta acabar encontrándolas. Roller Champions es más de lo que se muestra a simple vista.

Un pequeño paso en la dirección correcta

Ayuda bastante tener un caso de éxito en el que la comparativa se hace prácticamente sola. Roller Champions es Rocket League cambiando los coches por patinadores y el fútbol por una versión adaptada del Rollerball de la cinta de Norman Jewison.

Como en el juego de Psyonix, la diferencia entre ver una partida de jugadores principiantes y hacer lo propio con expertos es la noche y el día. Ambos pecan de simplistas a primera vista hasta que ocurre algo especial, te preguntas “cómo narices ha hecho eso” y el juego hace click.

Es un espejo en el que ya se reflejaba hace un año cuando hablamos de él y, afortunadamente, tras esa primera capa en la que parece que no ha cambiado nada, esa profundidad que pedíamos empieza a salir a la luz tímidamente.

Y digo tímidamente porque el trabajo del tutorial necesita más de una vuelta -y de dos, y de tres- para explicar qué hay de nuevo de forma eficiente y, aún más importante si cabe, ilusionante.

Roller2

Dicho esto, si al volver al juego en la alfa cerrada tienes la sensación de que no ha cambiado nada, no es culpa tuya. Sólo debes saber que las mejoras están ahí. Sigue dando la impresión de necesitar algo más y tengo serias dudas al saber reconocer el qué, pero al menos los nuevos añadidos parecen un paso en la dirección correcta.

Novedades simples pero efectivas

Para aquellos que no lo hayáis podido catar, Roller Champions divide a los jugadores en dos equipos con un único objetivo: dar vueltas a un óvalo con una pelota y colarla por un aro a lo fútbol azteca. A mayor número de vueltas con el balón en posesión de tu equipo, más puntos suman al marcador con cada gol.

La versión original complementaba la idea con cuatro acciones básicas: botón A para saltar, X para esquivar con el balón y placar sin él, Y para pedir el balón cuando no lo tengas y para pasarlo cuando esté en tus manos, gatillo derecho para acelerar y gatillo izquierdo para agacharte y coger impulso.

Roller3

El juego tenía lo justo para funcionar e incluso ser divertido, pero era fácil dar con una estrategia a la hora de ganar y a menudo defender se volvía terriblemente tedioso. Justo ahí entran en juego las novedades introducidas en esta alpha. Con dos nuevas formas de placar que recorren más distancia a expensas de frenar tu avance si no alcanzas el objetivo, esa tarea se vuelve algo más accesible.

El juego suma también un impulso adicional si nos agarramos a un compañero en movimiento y pulsamos el botón de acelerar, dando con ello la opción a acercarnos al rival cuando estamos demasiado alejados y, al otro lado del campo, conseguir separarnos del grupo para pedir el balón desde lejos cuando estamos atacando.

Más hueco a la estrategia y el espectáculo

En la combinación de acciones y el abuso de ellas para intentar buscar nuevas formas de jugar, Roller Champions consigue mejorar algunos de sus puntos más flojos. La idea de subirnos por las paredes para coger velocidad y recorrer más campo en menos tiempo cobra más sentido cuando, utilizando la esquiva o el salto, podemos forzar más nuestra altura y salir disparados en el descenso.

La evidente falta de espectáculo que mostraba hace un año, con botones como el del salto que parecían no servir de mucho, cambia ahora por completo al posibilitarse salir despedidos del cuerpo de un compañero y esquivar un rival por arriba para luego rematar a placer.

¿Goles de espalda a máxima velocidad mientras pasas por encima de dos rivales? Esto ya es otra cosa. Dominar las combinaciones no es excesivamente difícil y, una vez controlados los tiempos, no tardas en ver cómo un salto a tiempo puede incluso detener un gol a escasos centímetros de ocurrir.

Con un generoso lavado de cara al tutorial y más formas de potenciar el juego en equipo, Roller Champions ya sería un juego mucho más interesante de cara al novato. Si eso será suficiente para sacarlo de ese limbo de incertidumbre y desdén en el que parece haber caído desde su anuncio, ya es otro tema.

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