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Retroanálisis de The Simpsons: Bart vs. the Space Mutants, los aliens contra el graffitti
Análisis

Retroanálisis de The Simpsons: Bart vs. the Space Mutants, los aliens contra el graffitti

Uno de los juegos de los años 90 que tuve en Amiga 500 y que di por imposibles debido a su dificultad fue aquel The Simpsons: Bart vs. The Space Mutants en el que el rebelde Bart hacía frente a una invasión alienígena con un espray y unas gafas especiales, como en la película Están vivos, de John Carpenter, para poder diferenciar a esas criaturas del resto de habitantes de la icónica Springfield.

La longeva serie de Matt Groening llevaba dos años en antena cuando se estrenó este videojuego en 1991, siendo un año bastante productivo para la franquicia, al agolparse unos cuantos más, entre ellos el popular The Simpsons Arcade Game de Konami que retroanalizamos anteriormente. Pero hoy nos apetece recordar el primer videojuego doméstico oficial de Los Simpson y con Bart de protagonista.

La primera fase, la que recuerda todo el mundo

Bart vs. Space Mutants Así lucía el juego en Amiga 500.

Para ser un plataformas, fue bastante atípico. Incluso lo sigue siendo ahora. ¿El motivo? Cada fase cambiaba radicalmente el planteamiento para Bart, aunque prácticamente todos hayamos visto únicamente la primera fase, a la que hace referencia la portada del propio videojuego, con Bart usando el citado espray.

Y es que el objetivo de la primera fase era pintar todas las partes del escenario que tuviesen color violeta. Al hacerlo, se pintaban de color rojo y reducíamos en un punto el cómputo global del marcador de objetivos, fijado en 24. Esto era de vital importancia, puesto que no podíamos completar dicha fase hasta que no cumplíamos todos esos objetivos. Y algunos eran bastante puñeteros, al tener que afinar la puntería al milímetro con el uso de un fuego artificial, por ejemplo.

Además, había desafíos ante los que había que experimentar, al no ser todos tan evidentes debido a que era necesario haber comprado previamente algún objeto en la tienda con las monedas que iban saliendo por el escenario. A esto había que unirle que nos podían matar de dos golpes, aunque al menos el juego era permisivo con el progreso (siempre y cuando tuviésemos más vidas) al conservar los objetivos que llevásemos hasta ese momento para no rehacerlos desde cero.

No faltaron, por supuesto, algunas localizaciones ilustres de Springfield, como el bar de Moe, al que podíamos llamar para gastarle una broma telefónica. Lo curioso es que aquí, según la versión, hubo dos insultos. En uno se le dejaba caer que era tonto y en otro un alcohólico, con las posteriores risas de los clientes.

Pero Bart hizo frente a otra serie de desafíos

Bart vs. Space Mutants Y así lucía en Mega Drive.

En la década de los 90 nunca fui capaz de pasar aquella primera fase, pero hoy en día todo resulta más fácil, no solamente gracias a los emuladores o adaptaciones con posibilidad de guardar el estado, sino también a los walkthroughs de Internet. De ahí que me sorprendiese al descubrir cómo The Simpsons: Bart vs. The Space Mutants cambia radicalmente con el resto de fases: en la segunda tenemos que coger sombreros; en la tercera, globos; en la cuarta, señales de EXIT; y en la última, barras nucleares. Y no solamente eso, también cambian las armas de Bart.

Desde su icónico tirachinas hasta una pistola de dardos, cada fase suponía un reto diferente, pero ninguna (salvo la feria) gozó del impacto (en todos los sentidos) de la primera, desde luego. Lo curioso es que hubo un patrón en todas ellas que nunca varió: esos alienígenas a los que podíamos idenficar con las gafas y sobre los que obteníamos un objeto especial al saltar sobre sus cabezas, que desbloqueaba una letra de un familiar de Bart. Y era importante hacerlo, puesto que al reunir todas las letras, nos ayudaban contra el jefe de dicha fase.

A nivel jugable no había problemas con los saltos, pese a exigirnos nervios de acero en ciertas situaciones, pero sí que adolecía de un control mejorable en relación a su interfaz, al tener que pausar para poder navegar entre los distintos objetos disponibles. Y a veces podíamos tener problemas al usarlos, para colmo.

Por lo demás, una aventura que entraba por la vista (sobre todo en sistemas como Amiga y MS-DOS, al contar con una introducción que intentaba asemejarse a la serie de televisión), pero que empezaba a desinflarse a partir de la segunda fase, mucho menos inspirada y donde quedó patente el patrón repetitivo que seguiría experimentando hasta el final, especialmente en la tediosa central nuclear.

¿Ha aguantado bien el paso del tiempo?

No, pero ahora he podido apreciarlo mejor, en su conjunto. Tenía esa espinita desde 1991, al haber jugado únicamente a su primera fase. Sigue sin ser una maravilla, pero The Simpsons: Bart vs. The Space Mutants es historia de Springfield y cualquier fan de la serie debería haberlo probado al menos una vez.

Bart vs Mutants

Bart vs. Mutants

Plataformas NES, Amiga, Atari ST, MS-DOS, Amstrad CPC, Commodore 64, Mega Drive, Master System...
Multijugador No
Desarrollador Imagineering y Arc Developments
Compañía Acclaim / Ocean Software
Lanzamiento 1991
Precio No disponible

Lo mejor

  • El primer videojuego de Los Simpson
  • Ver cómo variaba el objetivo en cada fase
  • Revivir Springfield y algunos de sus personajes

Lo peor

  • Su interfaz con los objetos era muy mejorable
  • Demasiado exigente con los objetivos
  • Empezaba a perder la chispa muy pronto

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