La Vinculahuesos de Slay the Spire 2 es una lección de diseño en un género que donde ya estaba todo inventado

Este personaje dobla las reglas del roguelike de construcción de mazos

Vinculahuesos Slay the Spire 2
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razablan

José Ángel Mateo

Coordinador

Los números los conoce cualquier enfermo de SteamDB. Slay the Spire 2 ha conseguido ser el mayor roguelike de la historia en términos de jugadores concurrentes multiplicando con holgura el récord de anteriores puntales del género, alcanzando más de medio millón de jugadores conectados al mismo tiempo, y todo esto como acceso anticipado. Es evidente que el éxito "evergreen" del primer videojuego durante más de un lustro ha engendrado esto, pero nada pasaría si no estuviéramos hablando de un título sublime.

Siempre he pensado que Slay the Spire es la demostración hecha videojuego de que las matemáticas son divertidas. La relación de puntos de ataque, bloqueo y porcentajes de robar tal o cual carta es algo que habla tan directamente de la belleza de los números como lo hacen las elegantes demostraciones del Teorema de Pitágoras. Y con la segunda entrega esto se lleva al extremo con nuevas formas de jugar cuando más complicado parecía encontrarlas, con jugadores que ya llevaban cientos o miles de horas al anterior videojuego.

La experiencia cambia con nuevos enemigos, un ritmo nuevo de desbloqueo de cartas y, especialmente, con dos nuevos personajes con sus arquetipos de juego diferenciados. Por un lado está el Regente, cuya mecánica propia nos permite acumular daño en una espada astral, pero el objeto de análisis en el artículo de hoy no es otro que la Vinculahuesos. Aunque he disfrutado de volver a acumular venenos con la Silenciosa o lanzar rayos con el Defectuoso, lo que más me ha gustado de jugar a Slay the Spire 2 ha sido este nuevo personaje y su querido Nudillos.

Lo brillante es hacer que sea nuevo más de lo mismo

Quizás la primera de las construcciones que muchos jugadores descubrieron en el primer Slay the Spire fue la que se basa en acumular armadura con el Blindado, haciendo uso de cartas que acaban por aplicar tanto daño como puntos de bloqueo tengamos activos. Para que esto acabe siendo viable, lo normal es usar cartas y poderes que hacen que la armadura sin usar se mantenga para el próximo turno, haciendo que se pueda escalar de forma constante un recurso defensivo que termina por ser realmente versátil.

Slay The Spire 2

Pues bien, la Vinculahuesos pelea junto con Nudillos, una mano huesuda gigante que empieza con un único punto de vida y que además de relacionarse con buena parte de nuestro mazo, no dudará en llevarse los golpes de los enemigos por nosotros. La vida de Nudillos es un banco de daño con el que podemos interactuar mediante nuestro mazo, estirando la supervivencia de la protagonista y brindándonos espacio para jugar de formas distintas.

El desarrollo de un juego tan grande con unas reglas tan simples y tan basadas en números como Slay the Spire es meritorio. Recuerdo que en Hearthstone había una regla maestra para el balance del juego en el que la suma del ataque y la vida de los esbirros tenía que ser el doble de su coste de maná, más uno (su emblema era el Yeti Viento Gélido 4/5); el mérito está en dar mil vueltas alrededor de esto, añadir efectos especiales e interacciones adicionales, pero que siempre se pueden relacionar con el daño que haces y los golpes que puedes llevarte.

Nudillos cambia todo

En esencia, no es muy distinto aumentar la vida de Nudillos y ponerte armadura con el Blindado haciendo uso de habilidades que hacen que dicho número se conserve entre turnos. Sin embargo, ahora es posible hacer cosas como el Dedo provocador, que precisamente nos aporta ambos recursos a la vez y que es una herramienta defensiva de primer orden. Por no hablar de que ahora tenemos dos formas de atacar, y que eso retroalimenta las cartas de poder o reliquias de las que disponemos.

Dedo provocador

Y si con esto ya tendríamos justificada la existencia de la Vinculahuesos, aún nos queda más. Otra de las mecánicas de las que dispone este personaje es Condena, una palabra clave con la que pondremos una barrera de vida mínima para los enemigos a partir de la cual caen derrotados si su valor actual es menor a él después de realizar su turno.

De nuevo, tenemos un "remake" de algo que ya teníamos en el juego base y que es el veneno de la Silenciosa. Estamos hablando de un contador negativo en la vida máxima del enemigo que "hace daño" pero de una forma distinta. Sus cambios son principalmente dos: no mengua con cada turno, se activa después de que el rival realice sus acciones. Lo primero es importante para diferenciarse, mientras lo segundo acaba de relacionarse con el propio Nudillos; Condena es una herramienta poderosa, pero necesita de una gran defensa para merecer la pena invertir energía en aumentar su valor.

Lo que me atrae tanto de la Vinculahuesos es cómo es la personificación del hecho que más me gusta del Slay the Spire original: invertir turnos, tiempo y recursos en potenciar lo que podrás hacer en momentos sucesivos. No sé vosotros, pero conseguir más y más poderes durante una pelea contra un jefe, haciendo que pases de apenas sobrevivir en los inicios a darle una paliza ya avanzada la batalla es lo que más satisfacción me da del juego. 

De hecho, la belleza de la Vinculahuesos es la misma que la de Slay the Spire en general como roguelike: aguantar hasta que escalemos y podamos hacer frente a los rivales más duros. La base de las mecánicas básicas de la Vinculahuesos es jugar con las variables que tenemos para moldear el ritmo de la partida y sobreponernos a los desafíos que nos encontraremos en la Torre.

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